El hombre del Siglo XXI

CHECOMANDANTEA principios del siglo XIX el continente americano, aprovechando las favorables condiciones proclamó, defendió y ganó su independencia, pero no el sueño de los próceres de la unidad continental, que se levantaba como el recurso de una región próspera y feliz.

Oligarcas, patrioteros, traidores y sobre todo Inglaterra y los Estados Unidos estafaron lo que podía ser un sueño democrático hecho realidad.  Pasaron cien años y el empeño que dormía resurgió en Sandino, Arbeuz y Lázaro Cárdenas, pero los norteños volvieron a desviarlo.

En la década del 50, en la isla cubana, quizás la más uncida a los yanquis, se levantó de nuevo la sublime idea de la verdadera unidad y la independencia.  En 1959 los cubanos les dieron  el ejemplo a todos.  Fueron años de victorias y de algunos reveses, pero siempre seguimos adelante y con brío.  Entre esos hombres se hallaba un joven de 31 años, de hablar cantarino, aferrado a la disciplina y con amplios horizontes.  Nacido en Argentina se proclamó ciudadano de América.

Después de cumplir su sueño latinoamericano e internacional, consolidada ya la Revolución Cubana, en 1967 se fue a Bolivia, el centro geográfico del continente para organizar la Revolución continental.  Contra él se coaligaron las más grandes fuerzas de la región y de los Estados Unidos.  El 7 de octubre cayó prisionero, con su arma inutilizada y fue herido.  No se atrevieron a juzgarlo y le pagaron a un mercenario para asesinarlo.  Con matarlo pensaron acallar su voz, pero fue lo contrario, hoy su figura es símbolo de Revolución y el sueño de unidad continental va caminando el sendero de Bolívar y Martí

No lo he nombrado.  ¿Para qué?  No hace falta que digamos el nombre del Che Guevara, el reconocido Guerrillero Heroico.

  • Escrito por  Dr. Cs. Arnaldo Jiménez de la Cal

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