Desarrollar la conciencia jurídica de la población cubana en materia de los derechos de la infancia y la adolescencia, hacer que se sientan parte de la sociedad a la que pertenecen, orientarlos en el cumplimiento de deberes de convivencia social, el cuidado de la propiedad pública y escolar son algunos de los objetivos del proyecto Por un mundo al derecho, que desde el año 2006 se desarrolla en el municipio de Jagüey Grande promoviendo un mayor protagonismo de las niñas y los niños en la sociedad.
Con la cooperación del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia y el Ministerio de Justicia el proyecto ha tenido una finalidad efectiva y un impacto en la población jagüeyense, porque su eficacia requiere de una preocupación compartida, así lo confirman algunas madres.
La importancia que tiene es que todos los niños tienen el derecho de aprender, saber y conocer, expresarse y tener quien les enseñe e influye mucho porque conocen más amistades, tienen el derecho y el deber de estar en una escuela, relacionarse y comunicarse entre ellos mismos.
“Este proyecto nos aporta mucho a nosotras las madres y principalmente a las que comenzamos a incorporar a los niños a la educación, ayuda a los niños al desarrollo psicomotor y saber cómo tratar a los niños en esta edad para que se relacionen. Es una base para comenzar la actividad en la escuela y para que se vinculen a la sociedad y tengan un roce con el medio donde van a desarrollarse.”
Atención especial y jurídica para quienes la necesiten, un sistema educativo no excluyente, seguridad social garantizada, opciones culturales, deportivas y recreativas, constituyen algunos privilegios con los que cuentan hoy niños y adolescentes.
Por otra parte, mientras en diversos lugares del mundo miles de infantes mueren cada año a causa de la desnutrición, la falta de atención primaria de salud y enfermedades prevenibles, esta realidad contrasta con la que viven los niños cubanos y particularmente los jagüeyenses, siendo el conocimiento la mejor forma de hacer valer lo que por derecho propio les pertenece. El niño Juan Miguel Ortiz Alonso, participante en el proyecto, opina al respecto.
“El proyecto Por un mundo al derecho significa tener un mundo mejor y con paz, nos enseña a confeccionar juegos didácticos y ayuda a defendernos, es algo muy especial. Es muy importante porque así conocemos nuestros derechos y puedo compartir con mis amigos lo que debe ser de todos.
“Yo pienso que las niñas y los niños cubanos tienen derechos como montar bicicleta, mandarle carta a los amigos, saber quiénes son nuestros padres, tener nombre, personalidad e identificación y a tener un deporte si queremos no es obligatoriamente.
“A mi me gustaría conocer más sobre los derechos y cuando sea grande quisiera ser escritor.”
Es importante reconocer, que el niño y la niña, para el pleno y armonioso desarrollo de su personalidad, deben crecer en el seno de la familia, en un ambiente de felicidad, amor y comprensión para poder asumir íntegramente sus responsabilidades dentro de la comunidad jagüeyense, y continuar así luchando todas y todos juntos, por un mundo al derecho.
Escrito por Daymara Rodríguez Sotolongo, estudiante de Periodismo





















