Ni la lluvia, ni las bajas temperaturas pudieron impedir que la Pachanga, de David Blanco, se convirtiera en algo más que una canción.
La Universidad de Matanzas Camilo Cienfuegos acogió con beneplácito a estecantante y compositor, quien vino a celebrar el Día del Estudiante junto a los que pronto dejarán de serlo para convertirse en los profesionales de este país.
Como muestra de su talento artístico, David interpretó temas de su colección, y tocó la trompeta, la armónica y la batería con una destreza admirable.
El concierto se extendiópor casi dos horas, que parecieron pocas para quienes disfrutamos de un espectáculo a la altura de un Elito Revé, Alexander Abreu o de un Bamboleo en la casa de altos estudios.
La ocasión fue propicia para promocionar su nuevo disco titulado Amigos, en el que comparte cita con Buena Fe, Diana Fuentes, Eliades Ochoa, entre otros invitados.
Un canto a la evolución sería la propuesta de David para terminar el encuentro, pero ante el reclamo de los jóvenes continuó con Miénteme, Quizás y el Punto Cubano.
Estímulos como este son los que necesitamos más a menudo en nuestras universidades si se quiere abogar por un mayor compromiso con el centro: luego de largas jornadas de clases se debe retribuir el esfuerzo y la dedicación.
Escrito por Lilian Casabona Dihigo, estudiante de Periodismo






















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