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Monday 2 December 2019
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Pablo de la Torriente Brau: 112 aniversario de una Pluma en Ristre (+Fotos)

El recién estrenado siglo XX asistía para diciembre doce de 1901 al nacimiento de Pablo Félix Alejandro Salvador de la Torriente y Brau, en la calle General O`Donell número 6, justamente frente a la plazoleta que enaltece la estatua en mármol del almirante genovés Cristóbal Colón, en la localidad de San Juan de Puerto Rico.

Muy prontamente, a la edad de ocho años, el pequeño Nene se trasladaría junto a toda la familia a la isla vecina y mayor de las Antillas, a fin de establecerse en un territorio aparentemente más autónomo que, a la par, le ofrecía oportunidad de trabajo al excelente profesor y cabeza de familia Don Félix de la Torriente Garrido.

El niño, que ostentaba sus primeras lecturas en La Edad de Oro, de José Martí, y al que también le llamaban Quijote a causa de su preferencia por el clásico de Miguel de Cervantes, una vez instaurado en Santiago de Cuba cursó estudios en los colegios que su propio padre había fundado en la ciudad.

No pocas veces Nene fue sorprendido dándose un «atracón de lectura» como el mismo apuntara en cierta ocasión, en las páginas de Alejandro Dumas, Mayne Reid, Julio Verne, Emilio Salgari, además de los autores citados con anterioridad. Años después muchos apuntan que, quizás, estos sucesos influyeron notablemente en la impresionante imaginación poseída por Pablo.

El entonces quieto y callado joven llegaría a La Habana con dieciocho años, para transformar definitivamente su carácter y afianzar las convicciones antimperialistas legadas en el seno familiar, en especial por el abuelo materno Salvador Brau Asencio, quien confesaba que a los hijos antes que pan, se les debería dar vergüenza.

Apenas un año después de haber arribado a la capital regresa a la antigua provincia de Oriente, esta vez para acometer una experiencia irrepetible propuesta por el señor Carbonell, ingeniero amigo de la casa y otrora profesor de matemáticas. La idea consistía en la instalación de un central azucarero en la localidad conocida como Sabanazo, lugar donde Pablo asumiría además de su primer trabajo en calidad de ayudante de delineante, una de las tantas aventuras que emprendería en su corta, pero bien aprovechada existencia.

De vuelta a Occidente y a causa de necesidades económicas Torriente Brau opta por estudiar por la libre y trabajar a la par. Durante este tiempo se presenta la oportunidad de matricular en la Academia Naval, a propósito de la convocatoria que lanza dicha escuela. Y es que desde pequeño le impresionaba la idea de convertirse en almirante para «echar a los yanquis de Puerto Rico».

Acude a las pruebas y está a punto de ganarse la beca, pues va en primer lugar en todos los exámenes. Sin embargo, la respuesta que le daría a la pregunta que indagaba sobre la diferencia existente entre la palabra senador escrita con s y con c, cambió bruscamente el resultado final. La ocurrencia de expresar que en Cuba senador es sinónimo de “botellero” le costó la invalidación de su trabajo y, por añadidura, la suspensión de su entonces máxima aspiración.

Por esos años le dedicaba mucho tiempo a la práctica de deportes y tanto es así que llegó a fungir como miembro de Línea de la Real Academia de Foot Ball Inter-Colegial del Club Atlético de Cuba.

El refinado gusto y la afinidad hacia las artes del  joven Pablo lo condujo a adscribirse durante este tiempo a la institución Pro Arte Musical, para disfrutar de la actuación de célebres artistas que traían a la Isla los representantes de la mencionada fundación.

Siendo alumno de dibujo de la Escuela Libre, dirigida por el pintor cubano Víctor Manuel, conoce en sus frecuentes actividades deportivas a su amigo, el médico Gonzalo Mazas Garbayo, con quien escribe a cuatro manos el libro de cuentos Batey.

Paralelamente, cursa estudios de mecanografía y taquigrafía y trabaja en el Bufete Ortiz-Giménez-Lanier-Barceló a las órdenes de este último, pero prontamente pasaría a desempeñarse como secretario del doctor Fernando Ortiz, tras la graduación de abogado de su ex ayudante el talentoso Rubén Martínez Villena. Precisamente con Rubén sostiene una hermosa relación de amistad, que influye de manera considerable a partir de ese momento en su pensamiento y acción.

Espere el próximo jueves más detalles de la vida y obra de esta extraordinaria figura del periodismo cubano, en ocasión de celebrarse el 12 de diciembre venidero su natalicio número 112.

Testimonio gráfico de Pablo de la Torriente Brau.

A la izquierda en el centro marcado con una x, Pablo de la Torriente Brau junto a su familia y los compañeros del colegio «Cuba»; centro fundado por su padre en la ciudad de Santiago de Cuba.

A la izquierda en el centro marcado con una x, Pablo de la Torriente Brau junto a su familia y los compañeros del colegio «Cuba»; centro fundado por su padre en la ciudad de Santiago de Cuba.

Carné que identificaba a Pablo como miembro del periódico El Nuevo Mundo, donde se desempeñó como redactor deportivo.

Carné que identificaba a Pablo como miembro del periódico El Nuevo Mundo, donde se desempeñó como redactor deportivo.

 

En el centro a la derecha, Pablo con sus amigos de la Real Academia de Foot Ball Inter-Colegial del Club Atlético de Cuba, donde jugaba indistintamente las posiciones de guard y otras veces de tackle center.

En el centro a la derecha, Pablo con sus amigos de la Real Academia de Foot Ball Inter-Colegial del Club Atlético de Cuba, donde jugaba indistintamente las posiciones de guard y otras veces de tackle center.

Tenía una figura muy atlética, con sus espaldas muy anchas, y una cara muy fresca (…) Nosotros le decíamos que era un muchacho grande. Y tenía un gran atractivo para las muchachas, porque era muy buen mozo, declaraciones realizadas por Conchita Fernández, una de las amigas de juventud de Pablo.

Tenía una figura muy atlética, con sus espaldas muy anchas, y una cara muy fresca (…) Nosotros le decíamos que era un muchacho grande. Y tenía un gran atractivo para las muchachas, porque era muy buen mozo, declaraciones realizadas por Conchita Fernández, una de las amigas de juventud de Pablo.

 

Fotografía de los sucesos del 30 de septiembre de 1930, en los que Pablo participó activamente. Tiempo después, el joven revolucionario diría en relación con estos hechos: (…) mi vida ha sido libre, tiene muchos recuerdos interesantes; pero creo que ninguno puede ser más trascendental que el del 30 de septiembre.

Fotografía de los sucesos del 30 de septiembre de 1930, en los que Pablo participó activamente. Tiempo después, el joven revolucionario diría en relación con estos hechos: (…) mi vida ha sido libre, tiene muchos recuerdos interesantes; pero creo que ninguno puede ser más trascendental que el del 30 de septiembre.

Tras la manifestación del 30 de septiembre de 1930 Pablo resultó gravemente herido en la cabeza. Luego fue trasladado al Hospital de Emergencias, donde permaneció por más de treinta días para su recuperación.

Tras la manifestación del 30 de septiembre de 1930 Pablo resultó gravemente herido en la cabeza. Luego fue trasladado al Hospital de Emergencias, donde permaneció por más de treinta días para su recuperación.

El 3 de enero de 1931 en esta casa del Vedado fueron detenidos 22 universitarios, entre ellos Pablo de la Torriente, mientras se desarrollaba una reunión del Directorio Revolucionario. Los estudiantes apresados fueron conducidos hacia el Castillo del Príncipe, lugar en el que permanecerían por más de tres meses.

El 3 de enero de 1931 en esta casa del Vedado fueron detenidos 22 universitarios, entre ellos Pablo de la Torriente, mientras se desarrollaba una reunión del Directorio Revolucionario. Los estudiantes apresados fueron conducidos hacia el Castillo del Príncipe, lugar en el que permanecerían por más de tres meses.

De esta primera prisión surgió la serie de reportajes «105 días preso», publicada en el diario El Mundo en mayo de 1931.

De esta primera prisión surgió la serie de reportajes «105 días preso», publicada en el diario El Mundo en mayo de 1931.

24 de febrero, pequeña embarcación en la que fueron traslados hacia la Isla de Pinos los jóvenes reclutados en el Castillo del Príncipe, entre ellos Pablo de la Torriente Brau.

24 de febrero, pequeña embarcación en la que fueron traslados hacia la Isla de Pinos los jóvenes reclutados en el Castillo del Príncipe, entre ellos Pablo de la Torriente Brau.

Portada de Línea, órgano oficial del Ala Izquierda Estudiantil. Dicha publicación tuvo como máximos responsables a Raúl Roa y Pablo de la Torriente Brau.

Portada de Línea, órgano oficial del Ala Izquierda Estudiantil. Dicha publicación tuvo como máximos responsables a Raúl Roa y Pablo de la Torriente Brau.

Presidio Modelo de Isla de Pinos, segunda prisión de Pablo de la Torriente Brau.

Presidio Modelo de Isla de Pinos, segunda prisión de Pablo de la Torriente Brau.

Registro de ingreso de Pablo de la Torriente Brau al Presidio Modelo, y traslado a la Cárcel de La Habana.

Registro de ingreso de Pablo de la Torriente Brau al Presidio Modelo, y traslado a la Cárcel de La Habana.

Dibujo realizado por Pablo sobre su apariencia en días de presidio.

Dibujo realizado por Pablo sobre su apariencia en días de presidio.

(…) la barba que me viste en El Príncipe y los bigotes, son nietos de los que ahora tengo. Me parezco, más que nada, a un mujik ruso de esos que salen en las películas americanas (…), contaba Pablo a su madre en una carta desde presidio.

(…) la barba que me viste en El Príncipe y los bigotes, son nietos de los que ahora tengo. Me parezco, más que nada, a un mujik ruso de esos que salen en las películas americanas (…), contaba Pablo a su madre en una carta desde presidio.

A la derecha, Pablo, junto a un grupo de compañeros de Santiago de Cuba, mientras hacía su estancia por esta ciudad, a causa de sus gestiones organizativas para el Congreso Nacional del Ala Izquierda Estudiantil.

A la derecha, Pablo, junto a un grupo de compañeros de Santiago de Cuba, mientras hacía su estancia por esta ciudad, a causa de sus gestiones organizativas para el Congreso Nacional del Ala Izquierda Estudiantil.

«Yo acuso», escrito por Reinaldo Balmaseda en el Hospital de Emergencias. Tras la entrevista a Balmaseda, Pablo publicó en las páginas de Ahora este manifiesto en el que denunciaba al Teniente Powell por su atroz ensañamiento contra jóvenes revolucionarios.

«Yo acuso», escrito por Reinaldo Balmaseda en el Hospital de Emergencias. Tras la entrevista a Balmaseda, Pablo publicó en las páginas de Ahora este manifiesto en el que denunciaba al Teniente Powell por su atroz ensañamiento contra jóvenes revolucionarios.

A la izquierda y atrás, Pablo junto a la familia de Juan Ramos, uno de los campesinos del Realengo 18.

A la izquierda y atrás, Pablo junto a la familia de Juan Ramos, uno de los campesinos del Realengo 18.

Pablo acabado de llegar al bohío de Lino Álvarez, el Presidente de la República del Realengo 18.

Pablo acabado de llegar al bohío de Lino Álvarez, el Presidente de la República del Realengo 18.

Fragmento de «Tierra o Sangre», publicado en diversos medios nacionales de entonces.

Fragmento de «Tierra o Sangre», publicado en diversos medios nacionales de entonces.

A la derecha, Pablo de la Torriente Brau en Buitrago, Madrid, donde fue primero, reportero de los acontecimientos alrededor de la Guerra Civil española, y luego comisario político.

A la derecha, Pablo de la Torriente Brau en Buitrago, Madrid, donde fue primero, reportero de los acontecimientos alrededor de la Guerra Civil española, y luego comisario político.

A la izquierda arriba, Pablo en su desempeño como comisario político de las tropas al mando del comandante Candón.

A la izquierda arriba, Pablo en su desempeño como comisario político de las tropas al mando del comandante Candón.




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