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Monday 23 September 2019
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Pablo: gestación y maduración de una conciencia revolucionaria (+Fotos)

logo-finalEl 12 de diciembre próximo se conmemora el 112 aniversario del natalicio de un paradigmático exponente del Periodismo de Investigación (P.I.) de todos los tiempos.

Por la increíble valía de su vida y obra; y por el legado que dejara, sin siquiera imaginarlo, a la historia y los practicantes de la prensa cubana, las periodistas  Gisselle Escalante Martínez y Aimiris Sosa Valcárcel, ponen a disposición de los lectores algunos apuntes tomados del Trabajo de Diploma «Más allá de las Palabras: Un estudio sobre el P.I. en los reportajes literarios de Pablo de la Torriente Brau » relacionados con el devenir histórico y otros hallazgos vinculados al ejercicio profesional de esta extraordinaria personalidad del siglo XX cubano.

No fue hasta el año 1930 que el joven inició la maduración rebelde de su conciencia a causa, en primer término, de las incalculables inmoralidades a las que era sujeta la Isla, además de la ferviente sed de justicia social que crecía en su interior, muy en consonancia con las influencias patrióticas ejercidas por su amigo Rubén Martínez Villena.

El 30 de septiembre del propio año constituyó su bautismo de sangre al recibir durante la manifestación acometida por los estudiantes un fuerte golpe en la cabeza que lo postraría todo un mes en el Hospital de Emergencias. Las acciones tenían por objetivo la partida desde la Universidad de La Habana, en acto de protesta por la corrupción existente en la República y en el propio centro de altos estudios, hasta la casa del profesor y patriota Enrique José Varona, en homenaje a la conmemoración de su primera clase de Filosofía y a las enseñanzas transmitidas por él a sus discípulos en favor de la causa independentista.

Tras la salida de la clínica Pablo se encontraba prácticamente clandestino, a propósito de las sucesivas conspiraciones contra el régimen, de las que participó activamente. Para enero de 1931 fue hecho prisionero por vez primera y conducido hacia el Castillo del Príncipe.

De vuelta a las calles habaneras se encargó de publicar entre los últimos días del mes de abril y los primeros del de mayo las crónicas de sus 105 días preso en el diario El Mundo. Sin embargo, apenas tres meses bastaron para que volviera a ser capturado por la policía, en esta ocasión, en la casa de su amigo el poeta José Zacarías Tallet.

El destino sería ahora el recién inaugurado Presidio Modelo construido en la Isla de Pinos, donde Pablo pasó quizás, los casi dos años más desagradables de su vida. Esta experiencia serviría de materia prima indispensable para el trabajo del mismo nombre, que muchos estudiosos consideran una de sus obras maestras en el periodismo de investigación de todos los tiempos.

Hacia mayo de 1932 y con motivo de la mediación del embajador norteamericano Sumner Welles entre los políticos tradicionales y las causas pendientes de los presos políticos, fue puesto en libertad e inmediatamente expulsado hacia el exilio. En Nueva York, sitio donde se refugió por más de un año, desempeñó labores forzosas para poder sobrevivir, conferidas únicamente a los emigrantes .

Luego de la caída de la dictadura de Machado hacia agosto de 1933, retornó del vecino país imperial a fin de reinsertarse, otra vez, en las actividades revolucionarias que tendrían lugar en la nación aparentemente librada. Decidió pues, involucrarse con un conocido oficio que viabilizaría el conocimiento y la apropiación por parte de la opinión pública nacional, de las problemáticas más viciosas de aquel contexto: el ejercicio periodístico cual pluma en ristre.

Encadenadas acciones se sucederían alrededor de estos decisivos e insospechables últimos años: su más ferviente amor, Teté; el exilio nuevamente en tierras norteamericanas; las infatigables labores como periodista primero y como comisario político después en la guerra civil española, para ganar experiencias para la lucha en Cuba y finalmente; la sangre joven y valerosa derramada sobre la nieve de Majadahonda, el 19 de diciembre de 1936.

Espere el próximo jueves, más detalles de la vida y obra de esta extraordinaria figura del periodismo cubano, en ocasión de celebrarse el 12 de diciembre venidero su natalicio número 112.

Testimonio gráfico de Pablo de la Torriente Brau.

A la izquierda en el centro marcado con una x, Pablo de la Torriente Brau junto a su familia y los compañeros del colegio «Cuba»; centro fundado por su padre en la ciudad de Santiago de Cuba.

A la izquierda en el centro marcado con una x, Pablo de la Torriente Brau junto a su familia y los compañeros del colegio «Cuba»; centro fundado por su padre en la ciudad de Santiago de Cuba.

Carné que identificaba a Pablo como miembro del periódico El Nuevo Mundo, donde se desempeñó como redactor deportivo.

Carné que identificaba a Pablo como miembro del periódico El Nuevo Mundo, donde se desempeñó como redactor deportivo.

 

En el centro a la derecha, Pablo con sus amigos de la Real Academia de Foot Ball Inter-Colegial del Club Atlético de Cuba, donde jugaba indistintamente las posiciones de guard y otras veces de tackle center.

En el centro a la derecha, Pablo con sus amigos de la Real Academia de Foot Ball Inter-Colegial del Club Atlético de Cuba, donde jugaba indistintamente las posiciones de guard y otras veces de tackle center.

Tenía una figura muy atlética, con sus espaldas muy anchas, y una cara muy fresca (…) Nosotros le decíamos que era un muchacho grande. Y tenía un gran atractivo para las muchachas, porque era muy buen mozo, declaraciones realizadas por Conchita Fernández, una de las amigas de juventud de Pablo.

Tenía una figura muy atlética, con sus espaldas muy anchas, y una cara muy fresca (…) Nosotros le decíamos que era un muchacho grande. Y tenía un gran atractivo para las muchachas, porque era muy buen mozo, declaraciones realizadas por Conchita Fernández, una de las amigas de juventud de Pablo.

 

Fotografía de los sucesos del 30 de septiembre de 1930, en los que Pablo participó activamente. Tiempo después, el joven revolucionario diría en relación con estos hechos: (…) mi vida ha sido libre, tiene muchos recuerdos interesantes; pero creo que ninguno puede ser más trascendental que el del 30 de septiembre.

Fotografía de los sucesos del 30 de septiembre de 1930, en los que Pablo participó activamente. Tiempo después, el joven revolucionario diría en relación con estos hechos: (…) mi vida ha sido libre, tiene muchos recuerdos interesantes; pero creo que ninguno puede ser más trascendental que el del 30 de septiembre.

Tras la manifestación del 30 de septiembre de 1930 Pablo resultó gravemente herido en la cabeza. Luego fue trasladado al Hospital de Emergencias, donde permaneció por más de treinta días para su recuperación.

Tras la manifestación del 30 de septiembre de 1930 Pablo resultó gravemente herido en la cabeza. Luego fue trasladado al Hospital de Emergencias, donde permaneció por más de treinta días para su recuperación.

El 3 de enero de 1931 en esta casa del Vedado fueron detenidos 22 universitarios, entre ellos Pablo de la Torriente, mientras se desarrollaba una reunión del Directorio Revolucionario. Los estudiantes apresados fueron conducidos hacia el Castillo del Príncipe, lugar en el que permanecerían por más de tres meses.

El 3 de enero de 1931 en esta casa del Vedado fueron detenidos 22 universitarios, entre ellos Pablo de la Torriente, mientras se desarrollaba una reunión del Directorio Revolucionario. Los estudiantes apresados fueron conducidos hacia el Castillo del Príncipe, lugar en el que permanecerían por más de tres meses.

De esta primera prisión surgió la serie de reportajes «105 días preso», publicada en el diario El Mundo en mayo de 1931.

De esta primera prisión surgió la serie de reportajes «105 días preso», publicada en el diario El Mundo en mayo de 1931.

24 de febrero, pequeña embarcación en la que fueron traslados hacia la Isla de Pinos los jóvenes reclutados en el Castillo del Príncipe, entre ellos Pablo de la Torriente Brau.

24 de febrero, pequeña embarcación en la que fueron traslados hacia la Isla de Pinos los jóvenes reclutados en el Castillo del Príncipe, entre ellos Pablo de la Torriente Brau.

Portada de Línea, órgano oficial del Ala Izquierda Estudiantil. Dicha publicación tuvo como máximos responsables a Raúl Roa y Pablo de la Torriente Brau.

Portada de Línea, órgano oficial del Ala Izquierda Estudiantil. Dicha publicación tuvo como máximos responsables a Raúl Roa y Pablo de la Torriente Brau.

Presidio Modelo de Isla de Pinos, segunda prisión de Pablo de la Torriente Brau.

Presidio Modelo de Isla de Pinos, segunda prisión de Pablo de la Torriente Brau.

Registro de ingreso de Pablo de la Torriente Brau al Presidio Modelo, y traslado a la Cárcel de La Habana.

Registro de ingreso de Pablo de la Torriente Brau al Presidio Modelo, y traslado a la Cárcel de La Habana.

Dibujo realizado por Pablo sobre su apariencia en días de presidio.

Dibujo realizado por Pablo sobre su apariencia en días de presidio.

(…) la barba que me viste en El Príncipe y los bigotes, son nietos de los que ahora tengo. Me parezco, más que nada, a un mujik ruso de esos que salen en las películas americanas (…), contaba Pablo a su madre en una carta desde presidio.

(…) la barba que me viste en El Príncipe y los bigotes, son nietos de los que ahora tengo. Me parezco, más que nada, a un mujik ruso de esos que salen en las películas americanas (…), contaba Pablo a su madre en una carta desde presidio.

A la derecha, Pablo, junto a un grupo de compañeros de Santiago de Cuba, mientras hacía su estancia por esta ciudad, a causa de sus gestiones organizativas para el Congreso Nacional del Ala Izquierda Estudiantil.

A la derecha, Pablo, junto a un grupo de compañeros de Santiago de Cuba, mientras hacía su estancia por esta ciudad, a causa de sus gestiones organizativas para el Congreso Nacional del Ala Izquierda Estudiantil.

«Yo acuso», escrito por Reinaldo Balmaseda en el Hospital de Emergencias. Tras la entrevista a Balmaseda, Pablo publicó en las páginas de Ahora este manifiesto en el que denunciaba al Teniente Powell por su atroz ensañamiento contra jóvenes revolucionarios.

«Yo acuso», escrito por Reinaldo Balmaseda en el Hospital de Emergencias. Tras la entrevista a Balmaseda, Pablo publicó en las páginas de Ahora este manifiesto en el que denunciaba al Teniente Powell por su atroz ensañamiento contra jóvenes revolucionarios.

A la izquierda y atrás, Pablo junto a la familia de Juan Ramos, uno de los campesinos del Realengo 18.

A la izquierda y atrás, Pablo junto a la familia de Juan Ramos, uno de los campesinos del Realengo 18.

Pablo acabado de llegar al bohío de Lino Álvarez, el Presidente de la República del Realengo 18.

Pablo acabado de llegar al bohío de Lino Álvarez, el Presidente de la República del Realengo 18.

Fragmento de «Tierra o Sangre», publicado en diversos medios nacionales de entonces.

Fragmento de «Tierra o Sangre», publicado en diversos medios nacionales de entonces.

A la derecha, Pablo de la Torriente Brau en Buitrago, Madrid, donde fue primero, reportero de los acontecimientos alrededor de la Guerra Civil española, y luego comisario político.

A la derecha, Pablo de la Torriente Brau en Buitrago, Madrid, donde fue primero, reportero de los acontecimientos alrededor de la Guerra Civil española, y luego comisario político.

A la izquierda arriba, Pablo en su desempeño como comisario político de las tropas al mando del comandante Candón.

A la izquierda arriba, Pablo en su desempeño como comisario político de las tropas al mando del comandante Candón.




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