Este 10 de diciembre, Día Derechos Humanos, dos decimistas matanceros ofrecen su visión de los anhelos del hombre ante la triste realidad que ha vivido la humanidad para alcanzar elementales conquistas como el derecho a la vida en medio de la guerra. Vaya pues, la décima guajira desde Matanzas para el mundo en la autoría de Noel Jiménez y Jorge Fundora, integrantes del conjunto Delirio Campesino, protagonistas de nuestro espacio Rumores de tierra adentro, el guateque dominical de Radio26.
¨Derechos Humanos¨.
Autor: Jorge Fundora (Papo)
Europa entera gemía
con infinito dolor
por el desmán y el terror
que el fascismo le imponía
El mundo entero sufría
por la investida rapaz
pero la lucha tenaz
puso al genocidio fin
y logró izar en Berlín
la bandera de la paz.
Aquella paz añorada
aún por la sangre teñida
puso el color de la vida
en la mente derrotada
destellos de otra alborada
aparecieron cercanos
cuando apoyaron las manos
firmes de cada nación
la histórica Convención
de los Derechos Humanos.
Pero aquella democracia
que tan noble parecía
una vez más se volvía
simplemente una falacia
volvió a surcar la desgracia
el cielo y sin más razones
volvieron barcos y aviones
a dejar caer por miles
las bombas y los misiles
sobre indefensas naciones.
¨Los Derechos Humanos¨.
Autor: Noel Jiménez
Cuando la Guerra Mundial
calló sus negros cañones
y alcanzaron las naciones
vencer las hordas del mal
Tras la investida brutal
de tan triste trayectoria
como un destello de gloria
con los justo por primicia
pareció que la justicia
obtenía la victoria.
Fue entonces que allá en París
en singular Convención
la voz de cada nación
tuvo auditorio feliz
el mundo advirtió un matiz
de esperanza entre sus manos
y con augurios cercanos
a sus nobles intenciones
creyó en las Declaraciones
de los Derechos Humanos.
Pero se volvió quimera
el flamante documento
que no es más que el aspaviento
de una mentira cualquier
el mal no arrió su bandera
y con terrible desmán
llevó la guerra a Viet Nam,
a Irak su furia y su rabia
y desangró a Yugoslavia
a Libia y Afganistán.






















