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Wednesday 23 October 2019
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La EVA apuesta por una preparación integral

violinesEn la Escuela Vocacional de Arte (EVA) Alfonso Pérez Isaac, de Matanzas, no se escatiman recursos y dedicación para la formación de los jóvenes que en el mañana brindarán cultura a cambio del reconocimiento de su público.

Con una matrícula de 317 estudiantes, el centro incluye las enseñanzas primaria y secundaria, desde tercer hasta noveno grados, durante los cuales los alumnos deben demostrar su dominio de las principales técnicas del ballet, la danza y la música; en el caso de esta última las carreras pueden extenderse durante siete o nueve años en dependencia de la especialidad

María Luisa Vigoa Capote, subdirectora de actividades, definió las características de los recién graduados.

“Son niños muy disciplinados y alegres, que como se forman en una profesión desde pequeños, alcanzan un nivel de responsabilidad que al ser son comparados con niños del sistema educacional habitual, podemos percatarnos de que los de la enseñanza artística son más responsables y su cultura alcanza una nivel más integral.

“Estos muchachos son muy profesionales cuando actúan, aún cuando tienen menor edad que los artistas. Yo los considero muy inteligentes pues se someten a una doble sesión muy rigurosa: una de instrucción docente y una de preparación física y artística, lo que no les deja mucho tiempo para volver sobre los contenidos recibidos.”

La formación vocacional de los alumnos de la EVA se inicia con un proceso de divulgación, al que le siguen pruebas de aptitud para captar a los que demuestren más habilidades.

Durante el proceso de su preparación profesional, la sensibilidad de los profesores y el resto del personal docente es elemental, no solo para entender las necesidades de estos niños desde muy pequeños, sino también para influir en el perfeccionamiento y consolidación del apoyo familiar.

“La escuela tiene un proyecto que se llama Transformar para educar, en el cual insertamos a la familia. Comenzamos transformándonos todos porque, aunque ellos tienen características especiales con respecto a los demás, también están expuestos a los problemas económico-sociales que presenta la sociedad.

“Hay niños que provienen de familias disfuncionales o con otro tipo de problemas. Entonces lo que hace la escuela es transformar al niño desde la propia familia, incluyéndola en todas las actividades.”

Así también la escuela se ha integrado al trabajo comunitario en la ciudad.

“Para formar a un artista comprometido con su identidad, su nacionalidad y su historia hay que llevarlo a la comunidad. Uno de los propósitos esenciales es tributar a la comunidad durante todas las celebraciones y efemérides.

“Algunas de las instituciones a las que brindamos nuestro arte son la sede de la delegación del Ministerio del Interior, el Hospital Militar, el Círculo de Abuelos, la escuela primaria Baraguá.

“Realizamos variedad de actividades; por ejemplo hacemos los concursos en los teatros de la ciudad, primero porque en nuestra escuela no contamos con uno y segundo porque esta esa es una vía para interactuar con el público y que este conozca nuestro trabajo.”

Debido a la rigurosidad de las sesiones de trabajo, la preparación que reciben les asegura buenas calificaciones durante los exámenes de pases de nivel, paso fundamental para continuar sus estudios en el medio artístico.

Los niños que no logran aprobar en las especialidades de danza y ballet pueden optar para presentarse en espectáculo y variedades, circo y teatro. Por otra parte, los de música se podrían incorporar al sistema de enseñanza general.

La responsabilidad y el sacrificio constituyen las constantes en la preparación de estos jóvenes, quienes ya desde muy temprano tienen definidas sus metas, aspiraciones y paradigmas.

Desde su fundación, el 21 de julio de 1984, diversos países han establecido relaciones de amistad y cooperación con la Escuela Vocacional de Arte. “Uno de los proyectos de colaboración es el de Amistad Quebec-Cuba, de un grupo de canadienses que vinieron a diferentes centros educacionales de la ciudad.

“Al llegar aquí fue como amor a primera vista, se enamoraron de la escuela y a partir de entonces este proyecto. La base sobre la que se sustenta es el intercambio cultural, donde vienen estudiantes quebequenses a intercambiar su cultura con la nuestra.

“Conviven con nuestros estudiantes, se adaptan a la alimentación y las condiciones en general de la escuela. Prefieren conocer Cuba a partir de ahí, no en los hoteles porque esa es la verdadera Cuba.

“Organizamos espectáculos conjuntos, se hacen trabajos en los organopónicos, se visitan los lugares de interés cultural o emblemáticos de la ciudad, como las Cuevas de Bellamar y Varadero. Ya fue una brigada de estudiantes de danza a la Academia que nos visitó el año anterior.”

No obstante, este no es el único ejemplo de colaboración internacional, “pues nos visitan los grupos ARO Internacional, una organización canadiense no gubernamental de intercambio cultural y YUNTA de profesores chilenos que vienen a pasar una pasantía de pedagogía y metodología de la enseñanza cubana, en la universidad Camilo Cienfuegos, pero que nuestra escuela le brinda un intercambio con los profesores de aquí.

“Estas delegaciones siempre traen donaciones de materiales escolares. También nos visitan norteamericanos, mongoles, rusos y japoneses. Recientemente vivimos una experiencia muy bonita con un joven alemán que conoció a uno de los egresados del centro. Ellos continuaron su amistad y él quiso venir a donar una flauta a uno de nuestros estudiantes que tuviera dificultades económicas. Los mismos pequeños escogieron a una niña.”

Con casi 30 años de fundada, la Escuela Vocacional de Arte de Matanzas representa hoy la institución rectora de la enseñanza especializada que reciben nuestros futuros artistas.

La sensibilidad, disciplina y sentido del deber que irradian los jóvenes que allí estudian constituyen una prueba fehaciente de la especial dedicación con que trabajan sus profesores en función de convertirlos en creadores talentosos y consagrados.

La Escuela Vocacional de Arte de Matanzas tiene entre sus objetivos la preparación integral de los artistas que allí se forman y “tiene como misión la formación político e ideológica de los estudiantes, relacionada con la proyección del país y del Ministerio de Cultura. La cultura integral es una de las premisas de nuestro trabajo.”

La Escuela Vocacional de Arte de Matanzas, con casi 30 años de fundada, representa hoy la institución rectora de la enseñanza especializada que reciben nuestros futuros artistas.

La sensibilidad y sentido del deber que irradian los jóvenes que allí estudian constituyen una prueba fehaciente de la profesionalidad y la dedicación con que trabajan sus profesores en función de convertirlos en creadores talentosos y consagrados.




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