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Thursday 14 November 2019
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La Sala White del futuro (+fotos)

portada

Uno de los locales previos de la Sala White donde se aprecia el sentido de profundidad que se desea dar al inmueble, tal como la imagen de antaño. FOTO CORTESÍA GRUPO ATENART.

Durante mis andanzas periodísticas por la Ciudad de los Puentes realicé un sondeo de opinión sobre la Sala de Conciertos José White, para los matanceros simplemente conocida como Sala White. Y lo que más me preocupó del momento, como profesional de los medios y amante fiel de la historia de mi pequeña urbe, no fueron precisamente los criterios nostálgicos de los entrevistados por su ausencia del panorama cultural de los yumurinos durante más de una década, sino el total desconocimiento de su existencia entre las más recientes generaciones.

Dialogaba con cada quien a mi paso, a solo unos metros de la sede de la reconocida institución, lugar donde por vez primera se interpretó, oficialmente,  el danzón, el baile nacional de los cubanos, hoy declarado Patrimonio Cultural de la nación.

De paso por el Parque de la Libertad, los jóvenes cada vez daban su estocada: desconocían lo que preguntaba y tras el intento perdido, agradecía la atención y continuaba camino, siendo las personas de 40 años y más quienes exponían sus criterios.

Pues resulta que el tiempo, como dirían los abuelos, no perdona y tras el pasar de los años y con su desaparición de los medios, de la programación de la ciudad y la vida de los artistas, los que llegaron después, y sin quererlo, ignoraban su presencia, esplendor y significado para la cultura nacional.

Confieso además, que en otra oportunidad durante mi labor accedí al inmueble, en medio éste de una de sus intervenciones, la última, quizás de todas la más acertada. De aquella visita me llevé el no grato sabor de no conocer a la Sala White. Las labores constructivas de aquel entonces y las modificaciones en su interior me situaron lejos de lo que evocaba del local de antaño, luminoso, de inmensos vanos y espacioso hasta no imaginar.

Por ello hoy converso con el artista de la plástica y restaurador Sergio Roque, a cargo del grupo ATENART y por ende de su rehabilitación y decoración. Después del encuentro he comenzado a ver lo que llamo la Sala White del futuro y créanme que el proyecto, que posee además la autoría del arquitecto e investigador Ramón Recondo, me ha seducido desde su funcionalidad como espacio de conciertos de este siglo y desde su buen gusto.

Disfrutar de la música en el siglo XXI

La brigada de restauración ATENART cuenta en su haber con las labores de remozamiento y de conservación del Museo Farmacéutico de Matanzas, en la actualidad estimado como la única botica francesa original y completa del mundo. En aquella oportunidad sus obras alcanzaron el Premio Nacional de Conservación de 2008.

Después de varios intentos en la Sala White, Sergio y sus miembros desde el 2012 ponen conocimiento y pasión para lograr la exquisitez del diseño y por mantener el máximo de originalidad de los elementos de un inmueble que como institución se fundó en 1860, en otro sitio de la Matanzas neocolonial, en el callejón de San Severino.

En aquel lugar primigenio y bajo el nombre de Liceo Artístico y Literario, fue declarada la ciudad como la Atenas de Cuba, sobrenombre que ha perdurado en el tiempo e identifica a los de este lado del mundo.

El interés ahora es rescatar, después de más de una década en el olvido, a la Sala White, ya en su sede de la calle Contreras.

Hay que partir de la idea de que es un local que cobra vida bajo las nuevas necesidades de la contemporaneidad, las que son muy distintas a las del siglo XIX, en cuanto a la propia sociedad y su ambiente sonoro”, destaca Roque.

A ello se suma que tampoco en la actualidad encontramos determinados materiales que responden a su época o arquitectura, no existen, y en su lugar los sustituimos por otros modernos y a su vez los adaptamos al fin necesitado.

En relación con su aspecto futuro, apunta que tanto el diseño del mecanismo del clima como el aislamiento acústico que requería el salón para disfrutarse del desempeño de las agrupaciones musicales, son los elementos que han  marcado las modificaciones realizadas en su interior, ésas que han dado de qué hablar y remarcado las nostalgias entre quienes aún la pueden evocar.

locales anexos sala white1

Aquí donde se observa parte de la galería de fotos de la ciudad. FOTO CORTESÍA GRUPO ATENART.

El proceso de rescate actual ha permitido conocer, acota este artista de la plástica con alma de restaurador, que en varias ocasiones la edificación de la calle Contreras acogió transformaciones las cuales respondieron a estilos y épocas. Subraya el sitio de las arcadas, primero fueron arcos de medio punto y después elípticos.

Pese a sus años de ausencia, la Sala aún constituye la sede oficial de la Orquesta Sinfónica de Matanzas, y tras ese fin su diseño se propone asegurar, desde el punto de vista técnico, las condiciones idóneas para disfrutar el arte.

Las transformaciones de hoy

La primera intervención fue cerrar el espacio necesario para la sala de concierto. Al ubicarse la pared para el aislamiento sonoro y situar el esquema para el aire acondicionado, el espacio cambió totalmente”, agrega Lourdes Fernández, esposa de Roque y ex miembro de la Sinfónica yumurina.

Sin embargo, casi nunca las personas se percatan de que al unísono de cerrar, también se profundizó hacia el fondo, hacia otros locales, es decir, se ganó espacio.”

interior sala

Así debe quedar el interior de la sala de conciertos, a partir de los requerimientos técnicos para el aislamiento sonoro y la inserción del clima. FOTO CORTESÍA GRUPO ATENART.

En relación con el estudio acústico, se presentaron originalmente tres propuestas bajo la concepción de diferentes formatos musicales. Al final se decidió por la versión de una orquesta sinfónica que ejecuta una obra coral con piano y coro.

Realmente en la literatura musical dicho esquema no es el más usual, generalmente son piezas con orquestas sinfónicas o sinfónicas con solistas”, contrasta Lourdes y más adelante apunta que el modelo acústico seleccionado respalda la presencia de más de 70 músicos, con coro y piano, y un público cercano a los doscientos espectadores.

espectadores

Apuntan que tendrá capacidad para cerca de doscientos espectadores. FOTO CORTESÍA GRUPO ATENART.

El escenario quedará finalmente con tres niveles, explica Roque, realizado bajo los requerimientos profesionales y además con el cumplimiento de las normas establecidas entre el lugar de un intérprete y otro.

A propósito del espacio delimitado para la sala de conciertos, se quiso ganar en profanidad para dotar a la Sala White del futuro de los aires de la de antaño. Por ello después de los salones previos y como parte del conjunto de las puertas de entrada a la cámara de concierto, figura una pared que sostiene un fresco, forrada de espejos para transmitir esa visión de inmensidad.

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El recibidor. En este espacio se entremezclan sencillez y buen gusto. FOTO CORTESÍA GRUPO ATENART.

Al mismo tiempo, los miembros de ATENART han trabajado en rescatar la mayor parte de los elementos constructivos posibles, al sacar muestras en yesería de algunos y conservar otros. Al punto que, aunque sean elementos de nueva factura, responden al decorado original. Entre éstos apuntan las pilastras, cortineros y la majestuosa lámpara que, recalcan, estará nuevamente allí, pero con la adición de otro sistema de luces.

Otras facilidades de la contemporaneidad

vestibulo decoracion

Desde otro ángulo, la maqueta muestra el interés en preservar los elementos decorativos de la Sala. FOTO CORTESÍA GRUPO ATENART.

La Sala White contará además con una cabina de audio, pues en décadas precedentes y bajo todo su esplendor, profesionales de la radio en Matanzas acudían allí para documentar numerosos programas musicales, los que después eran archivados.

El nuevo añadido eliminaría tal paso. Roque suma también la inserción de un estudio de grabación, el que de concretarse sería el primero en la provincia, con el cual se podría realizar labores de postproducción y contribuir significativamente a promover la música cubana desde una de sus miradas menos extendidas, la de concierto.

La sede posee un piano Stenway, específicamente donado para ella por el músico y compositor Frank Fernández, conservado actualmente con riguroso cuidado en el Teatro Sauto.

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El patio de la Sala White, al fondo se percibe la escritura musical del danzón Las Alturas de Simpson, a relieve y en bronce. FOTO CORTESÍA GRUPO ATENART.

Incluirá un recibidor, galería de fotos de la ciudad en uno de sus locales anexos, cafetería y cuarto para la elaboración de alimentos. Mientras, en su patrio interior se colocará un mural de cerámica de cuarenta y cinco metros cuadrados, un espejo de agua y la partitura del danzón Las Alturas de Simpson, a relieve en la pared y en bronce.

Y muy particularmente Sergio Roque significó las pertenencias del músico José White, donadas en su testamento para su ciudad, las cuales serán expuestas en la institución cultural.

Es esta la Sala White del futuro, la que algunos no hemos querido ver, tratando de evocarla con las nostalgias de su esplendor, tratando, quizás, de mantener la originalidad y esencia de los espacios arquitectónicos que nos han acompañado desde su majestuosidad y belleza.

Una idea que se justifica en un concepto para nada tabú, como por ejemplo, el valor que lo identitario, clásico y auténtico genera para el turismo especializado en lo patrimonial y el de ciudad. Pero hay una realidad, los matanceros teníamos que decidir entre reconstruir una Sala White del pasado o pensar en ella desde una visión de futuro. Creo que su terminación nos dará la última palabra.




3 thoughts on “La Sala White del futuro (+fotos)

  1. yirmara

    Como siempre, exquisito trabajo. Gracias por estos oasis periodísticos en medio de tanta cosa mala que uno ve publicada… este trabajo debería estar en las páginas del semanario de esta provincia para que los matanceros supieran… pero ¿quién le pone el cascabel al gato? Excelente…

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  2. Maurys

    Buen trabajo Jenny, a ver si al fin vuelvo a ver un concierto ahí cuando el trabajo me permita ir a Cuba a pasar algún tiempo, oye algo solo por decir. El proyecto me parece bien, pero no me agrada el caracter Art Deco del escenario de la sala de conciertos que nada tiene que ver con el eclecticisamo afrancesado del inmueble. En mi opinión, deberí repensarse ese punto. Solo eso.
    besitos y gracias por el magnífico trabajo.
    Hazme saber siempre que publiques cosas de este tipo.

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