Juan Gualberto Gómez: Del premio a la figura

enmienda_platEl Premio Nacional Anual de Periodismo Juan Gualberto Gómez se adjudica a personas en vida, por la excelencia de un trabajo enmarcado en el año precedente, en correspondencia con el legado periodístico e histórico del patriota independentista y antiimperialista Juan Gualberto Gómez.

Desde su creación ha sido conferida a importantes periodistas de la talla de  Mayra García Cardentey, Marcelino Vázquez Hernández, Abel Falcón Surí, Iroel Sánchez, y  Abdiel Bermúdez entre otros. Asi en  los 160 años de su nacimiento es meritorio recordar a este cubano ejemplar.

Este  “hermano negro” de Martí ingresó al periodismo por necesidad   pero luego se convirtió en su oficio de por vida. Su comienzo fue principalmente a través de  noticias sueltas; para  después involucrarse directamente en la política con el periódico  La Fraternidad  , fundado  en  abril de 1879  con el cintillo: “Diario general para la defensa de la raza de color en Cuba” ,para convertirse  en un  vocero y defensor de su raza, además de publicar  las cartas  del pueblo.

Su labor es interrumpida al ser  desterrado por colaborar en la Guerra Chiquita .En Madrid, su amigo Rafael María de Labra comienza  a publicarle artículos en El Abolicionista y en La Tribuna. Otros rotativos también le solicitaron colaboraciones.

En el  destierro  vive un  proceso de maduración intelectual. Juan Gualberto crece como periodista y muy especialmente  como polemista. Dentro de la prensa española ganaría ese don que después lo caracterizaría y que le ganaría  el respeto de intelectuales reconocidos en España y Cuba.

Al regresar a la Patria  en 1890 sacó nuevamente el rotativo  La Fraternidad, donde continuó la lucha por la igualdad de derechos entre los cubanos, bajo un supuesto   “pacifismo” como velo de sus ideas independentistas.

Cuando La Fraternidad dejó de circular por problemas económicos, fundó La igualdad, donde atacaba el colonialismo ante las narices de las autoridades españolas. Especialmente célebre  fue su  “¿Por qué somos separatistas?”, publicado el 23 de septiembre de 1890  donde demostró el antagonismo entre Cuba y España, así como la necesidad de  la independencia.

El cese de la dominación española no significó para el prócer matancero el fin de su labor periodística. Después del 20 de Mayo de 1901  desarrolló  bajo el seudónimo “G” una lucha contra  Tomás Estrada Palma y la  Enmienda Platt. Continuaría en  publicaciones como La Discusión, y  en Patria, refundado por él en 1925 y en el cual, como director, criticó duramente a la tiranía machadista.

Su prédica, contribuyó al desarrollo de un pensamiento antiimperialista en el país. Fue un apasionado de la cubanía y la unidad entre sus compatriotas. Su periodismo es un ejemplo a seguir en estos tiempos de cambio, donde tanto hace falta “el látigo con el cascabel en la punta”.

(Escrito por: Adrialys Rosario Zapata. Estudiante de Periodismo)

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