Nada más que decir

tumba-jj-gomezToda historia tiene un comienzo y un final. La de Juan Gualberto Gómez no es una excepción; el nació, creció y grabó su nombre en la historia cubana, incluso tuvo tiempo para hacer periodismo y luchar contra la discriminación racial.

Sin embargo, la historia de Juan aún no llega a su final. ¿Qué final puede  existir cuando en cada corazón matancero existe un pedacito reservado para este hombre sin tacha que jamás claudicó ante chantajes o presiones?

Muchas historias se podrían hacer y aun así no sería suficiente para cubrir su valor y aporte a la independencia. Quizás se le podría acercar lo que dijo una niña del poblado que hoy lleva su nombre ante la pregunta de su maestra. Ella estaba algo entretenida en clase, tal vez miraba un ave  o soñaba despierta como suelen hacer los niños. El caso es que la interrogante la tomó de sorpresa, no por la pregunta, sino por el problema que se le presentaba:

-Disculpe profe, pero no sé qué responderle. Me es imposible decir brevemente lo más importante de la  vida de Juan Gualberto. ¿Cómo escoger entre tantas cosas que hizo, cómo decidir cuál es más importante? Sí, fue hermano de Martí, trajo la orden de alzamiento del 24 de febrero dentro de un tabaco, se opuso  a la Enmienda Platt y a los yanquis….. Pero él hizo mucho más.

-Su nombre es hoy el nuestro y es el patriota insigne de la provincia. ¿Cómo quiere que  le diga qué es más importante, acaso se pueden contar  los corazones matanceros, y no matanceros, donde vive hasta hoy sonriendo cada vez que ve de la mano a un niño blanco y a uno negro, como hermanos, como Martí y  él?

El aula se mantuvo en silencio y la maestra la mandó a sentar, luego continuó con su clase. No había nada más que decir.

Eso es lo que pasa con las grandes figuras: todo lo que decimos o escribimos es quedarse corto ante  lo que le debemos, ante lo que hicieron. Ellos son historias sin final, pues son recordados con el amor de un abuelo muy querido, de un viejo amigo.

Hoy podemos orgullosos decir, como él mismo expresó ante la muerte de su gran amigo Martí, que no tenemos nada más que decir, solo nos queda actuar para sacar adelante su pensamiento y sus valores, los herederos de los ideales más dignos de nuestras gestas revolucionarias, capaces de crear tanta admiración y elogios de una niña, símbolo de la unión entre el pasado  y el futuro.

Juan Gualberto Gómez cumple hoy 160 años, entre el cariño de su pueblo  y el recuerdo de las nuevas generaciones que lo ponen como un ejemplo a seguir de rectitud, patriotismo y dignidad.

Escrito por Adrialis Rosario Zapata

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