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Tuesday 15 October 2019
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Dos vidas paralelas: Juan Gualberto Gómez y Martí

Juan Gualberto y Martí, en los extremos.

Juan Gualberto y Martí, en los extremos.

En la vida de estos dos grandes próceres de la Patria existen coincidencias que llaman poderosamente la atención y permiten reafirmar el calificativo del matancero como el hermano negro del Apóstol.

Nacieron con un año y meses de diferencias. Martí un 28 de enero de 1853 en La Habana, Juan Gualberto el 12 de julio de 1854 en el demolido ingenio Vellocino en Sabanilla del Encomendador.

Llevaron a cabo los estudios bajo la égida de dos distinguidos maestros.  La influencia de ambos fue decisiva en la preparación de ambos para la vida.  El mentor de Juan Gualberto fue Antonio Medina, conocido como el Luz y Caballero Negro en su colegio Nuestra Señora de los Desamparados, el mejor que existía en La Habana para la enseñanza elemental de los de la raza oscura.  Martí creció bajo la enseñanza de Rafael María de Mendive en la escuela Primaria Superior Municipal de Varones donde Mendive era su director.

Ambos comienzan muy jóvenes vivir en el patriotismo.  Gómez en Francia bebe de la savia de Francisco Vicente Aguilera y Martí, con 16 años en la cárcel habanera por haber sido acusado de traición a España.  También los dos con pocos años cimentan su vocación periodística. Martí con la edad ya mencionada funda La Patria Libre, mientras el inteligente mulato le traduce a Aguilera para los periódicos galos y después él escribe por sí mismo artículos de fondo.

 Se conocieron en plena sazón de sus vidas.  Ya ambos habían tenido que comer el pan del emigrado.  Es en enero de 1879 cuando se conocen en el bufete de Nicolás Azcárate. Los dos ya conspiraban por separado, pero desde entonces y hasta el 17 de septiembre de ese año, fueron raros los días en que no se vieron.  En esta fecha almorzaban juntos en la casa del Apóstol cuando éste es detenido.  Más nunca se verían personalmente.

En ambos la vocación del periodismo para preparar la Revolución es imposible de obviar.  Desde las páginas de La Fraternidad sembraba Gómez, dentro del país, el deseo del separatismo para que después sus lectores abrazaran el independentismo. Martí tiene una profusa obra publicada en la prensa americana en la que se incluye a Norte América y América Hispana.  Pero su obra mayor en este sentido fue la fundación de Patria, el primer periódico del mundo con la misión de organizar la guerra.

Los dos fueron avezados conspiradores.  Martí organizó la Guerra Necesaria a pesar de la traición en la preparación del plan expedicionario de La Fernandina. Juan Gualberto supo organizar, siguiendo las instrucciones secretas del Apósto, el levantamiento del 24 de febrero de 1895.

Martí fundó el Partido Revolucionario Cubano, el primero en el mundo creado con el propósito de organizar y dirigir la guerra,  Juan Gualberto supo organizarlo desde el interior de Cuba.  Martí fue su Delegado y Gómez lo fue dentro de Cuba.

Fueron vidas paralelas, sin tacha y sin mácula, de lo cual pudieron arrepentirse.  Ya se lo había dicho Martí: “Mi corazón, Ud. se lo sabe de memoria, como que no tiene más que verse en el suyo” y a pocos días de su holocausto le confesó en intima comunión: “Conquistaremos toda la justicia”.




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