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Tuesday 15 October 2019
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La grandeza no está oculta

Mago FuentesHay gente que lucha como El Quijote, contra poderosos  molinos de vientos. Hay gente, que parece tan común  en  su andar, pero que llevan lo especial adentro. Hay un Omar,  otro como tantos, pero de apellido Fuentes, que conoce muy bien de molinos y parece un tipo común. Pero este hombre es uno de esos seres  únicos  que a veces con traje, bastón o varita mágica nos  hace Despertar Ilusiones, sin importar geografías o escenarios.

¿Cómo fueron los inicios del mago Fuentes en el mundo de la magia?

– Mis inicios fueron desde que estaba muy pequeño en la  Finca  Torales, pues los vecinos me enseñaban algunos trucos sencillos  siendo aún un niño. Después mis padres comenzaron a llevarme a las funciones del circo y todo lo que veía quería repetirlo al día siguiente. Un vecino llamado Alfredo Pérez me mostró varios números de magia y quedé fascinado para siempre. En un festival pioneril, organizado por la Casa de Cultura de San Antonio de Cabezas recibí por vez primera la alegría y el entusiasmo de la gente. Ese día, con apenas 14 años de edad, quedó marcado en mí y entonces supe que hacer magia sería mi motivación mayor. El aplauso de la gente me empujó a este mundo mágico y sorprendente.

¿Cuáles fueron los principales  referentes que encontraste para encauzar tu obra?

– Conocí poco a poco a magos que visitaban mi poblado, como Evelio  Pastrana,  Roland Salines, Dixon  y otros  más. También me relacioné con Alberto Lorenzo, quien me acercó al mago Serruchini, que ha sido mi maestro por siempre. Serruchini no solo me ha enseñado magia en lo práctico, sino desde el punto de vista teórico, es decir ha habido un complemento esencial de aprendizaje.  He  tenido ayuda de muchos colegas, que me proporcionaron textos para enriquecer y documentar mis conocimientos sobre el arte de ilusionar. Tengo que agradecerles a los magos  David Rodríguez, Osvaldo Mejías  y  a  otros también jóvenes como Isael.

La década del 90 fue una etapa de constante búsqueda, de definir el camino del mago Fuentes.

– Antes del 98 yo trabajaba como voluntario y aficionado en el municipio de Unión de Reyes y al no estar asociado a ninguna empresa artística todo se tornó muy difícil. Me presentaba regularmente en la zona de Nueva Paz, en albergues cañeros, círculos infantiles o escuelas, pero no conseguí afiliarme al sector artístico. Recorrí casi la Isla entera en busca de trabajo y no lograba nada. Gestioné para colaborar en Pinar del  Río, la Isla de la Juventud, Santa Clara, Matanzas, Ciego de Ávila y a pesar de que en todas las provincias hacían falta magos, ninguna tenía forma de contratarme oficialmente.

“Tiempo después tuve la suerte de ser contratado por el Circo Nacional de Cuba. Estuve en una gira nacional junto a otros artistas, pero al no poseer residencia en la capital, al concluir el periplo me vi obligado a retornar a mi tierra. Luego conseguí un contrato en Cubanacán para presentarme en el antiguo hotel Los Cactus, del polo turístico de Varadero. En el año 98 yo tenía muchos sueños. Serruchini me hablaba de los grandes magos y en aquella época me resultaba imposible pensar en nuevas posibilidades. Con escasos recursos y bajo salario como el que percibía pensaba que todo era  una gran utopía. No hay dudas de cuánto puede costar una gran ilusión y aquello de renovar y experimentar se volvía cada vez más distante.

“Por fortuna, a partir del 98, gracias al Ministerio de Cultura y a su líder Abel Prieto, se crea la resolución 72 mediante la cual se amparó  el trabajo artístico y creativo destinado al turismo internacional. A pesar de que muchos artistas se quedaron en el camino, yo tuve la suerte de seguir, de trabajar más fuerte y con la posibilidad de presentarme en diversas instalaciones. Desde ese momento, tuve la opción de comprar con un 10 por ciento de los ingresos, telas, pinturas y otros accesorios para los espectáculos.

“En el Teatro Sauto me presentaba hasta 3 veces por semana y quiero aclarar que siempre lo hice de forma  voluntaria, sin cobrarle un centavo a mi pueblo matancero. Quería explotar las grandes ilusiones en un conjunto artístico y por primera ocasión hicimos un estreno en el Sauto, gracias al apoyo de  Cecilia  Sodis, directora del emblemático teatro y a Mercedes Fernández Pardo, entonces directora del Consejo Provincial de las Artes Escénicas en Matanzas.

“Logramos hacer el primer Festival de Magia y al unísono, nuestra primera presentación como grupo en que decidimos  “Despertar ilusiones”  allá por febrero de 2004, rememoró Fuentes”.

¿Qué significan 10 años de tu vida dedicados a la magia? ¿Se puede decir que has llegado a una madurez artística en tu creación personal?

– Una década de trabajo se resume en duros sacrificios, entrega, constancia. Pero sobre todo existe una voluntad por  mi parte y otras personas como mi familia,  mi asistente  Yaneris  Hernández, Elena Sánchez, mi vestuarista; de continuar esta aventura, aún cuando todo peligre. Quiero reiterar mi agradecimiento a carpinteros, soldadores, pintores y otras personas que han hecho posible este gran sueño.

“Yo siempre anhelé  construir un monumento para la magia y pude cumplir mi sueño. En el fondo de mi casa persiste un modesto museo dedicado a la magia, que posee fotos de magos de renombre y prestigio internacional, en otra  pared un recuento biográfico sobre mi carrera artística y pretendo ampliar los fondos de este local. Un vecino me dijo cierta vez que desde la calle no se divisaba ese sitio y le respondíque  las grandes cosas están ocultas. La intención de construir ese museo y ceder un espacio de mi casa a la magia, es ya de por sí,  un acto maduro, que defiende esa manifestación artística  por encima de comodidades personales o carencias”.

¿Qué espectáculo no puede  olvidarse en estos diez años?

– Yo te diría que todos los espectáculos son importantes, tengo presentaciones para niños y es reconfortante verlos llenos de fantasía, eso hay que vivirlo porque es especial, de nada sirve contarlo. Los clientes foráneos también disfrutan mucho de lo que hago, pero el público cubano es especial entre todos. Recientemente realicé un espectáculo en la Casa de Cultura Regino Pedroso de San Antonio de Cabezas, con la asistencia de más de 400 personas y la  representación del Consejo Nacional de las Artes Escénicas, la Casa de la Memoria Escénica y dirigentes del territorio, así como representantes de la UNEAC.

“Fue un momento especial, hubo gente en los portales y encima de las barandas porque casi no había  espacio, pero ellos querían ser cómplices de aquello también.Agradezco infinitamente  a  la gente de mi pueblo porque me debo a ellos. San Antonio de Cabezas se ha lanzado conmigo a esta aventura”.

¿Cuáles son las cualidades que no le pueden faltar a un buen mago?

– El mago no solo trabaja con aparatos, sino también con personas, de ahí la sensibilidad que el mago debe tener. La voluntad de hacer no puede faltar, tiene que respetarse a sí mismo y al público para el cual trabaja. El arte no puede ir aislado  del público jamás.

No son pocos los  que  consideran  que la magia no existe…

– La magia  es una habilidad. Hay tres momentos principales en la magia: primero, es un truco que el público puedo percibir, el segundo, es la perfección del truco y por último, la fase de lo increíble, cuando el espectador se fascina con el número. Hay gente que dice que los magos engañan y yo digo que nosotros hacemos divertir a la gente. La palabra ilusionismo es por sí sola un vocablo agradable, la magia es y seguirá siendo la reina de las artes.

A tu juicio, ¿qué es lo que le falta actualmente al movimiento de la magia en la Atenas de Cuba?

– Lo  que más le falta es apoyo  porque no se hace nada con el esfuerzo de unos pocos y con unas cuantas  voces aisladas. La magia merece atención, porque considero que entre las artes es la más compleja de todas. El artista cuando se ve solo, se aparta y queda fuera del camino. Urge atención por parte de los decisores de estrategias culturales en cada uno de esos espectáculos porque a veces no tenemos ni mallas para trabajar y los turistas aprecian eso. Esas propias carencias dicen mucho de nuestra cultura, de nuestro arte, es la imagen de nosotros mismos, de la magia en Cuba.

“Actualmente, yo no tengo mucha atención, pero existen especialistas en  el Consejo Nacional de las Artes Escénicas que me apoyan, la directora de CIRCUBA, la incondicionalidad de la Casa de la Memoria Escénica de Matanzas, que es casi como mi propia casa”.

Al mago Fuentes le quedan  otros molinos que  derribar, pero tiene a su gente, un pueblo fiel, de probada complicidad, que es el mejor hábitat de este Quijote. Una región en la ruralidad y casi olvidada, menos para Omar Fuentes.  La gente de  pueblo tiene el don especial de querer como nadie y de dar, aunque amenacen fuertes vendavales.

Imágenes del mago Fuentes mientras “ilusiona” *

Mago Fuentes 1

Mago Fuentes 2

Mago Fuentes 4

Mago Fuentes 3

Mago Fuentes 8

Mago Fuentes 5

* Fotos  de los archivos de la Casa de Memoria. Tomadas por Ramsés Ruiz Soto en 2009




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