La Comercializadora de Combustibles de Matanzas, calificada como la mayor base de combustibles del país con más 570 mil metros cúbicos de capacidad de almacenamiento de combustible y dentro de ellos 21 balas para el depósito de gas licuado, por su ubicación geográfica es una de las entidades que más peligros le ofrece a la bahía yumurina y al entorno terrestre.
Tal y como explica el ingeniero químico Luis Alfredo Espinosa Marrero, especialista en Medio Ambiente de la comercializadora, su propia misión, la recepción almacenamiento y entrega de combustibles por vía marítima, terrestre y de oleoductos, demuestra la realidad de ese riesgo.




















