Va una galleta por el desierto cantando:
” Soy una galleta, soy una galleta…”
Alguien le pega un tiro:
“Soy una rosquilla, soy una rosquilla”
GRITO SALVADOR
Manuel se despierta en casa con una resaca monumental. Se esfuerza en abrir los ojos, y lo primero que ve es un par de aspirinas y un vaso de agua en la mesita de noche. Se sienta y ve su ropa toda bien limpia y planchada frente a él. Después mira alrededor de la habitación y ve que todo está en perfecto orden y limpio. El resto de la casa está igual. Toma las aspirinas y ve una nota sobre la mesa:
“Cariño, el desayuno está en la cocina, salí temprano para hacer unas compras. Te quiero.”
Manuel va a la cocina, y ahí estaban el desayuno y el periódico del día esperándoles.
Su hija también está en la mesa, desayunando. Manuel le pregunta,
–Hija, ¿qué pasó ayer por la noche?
–Verás, papá: Volviste después de las 3 de la madrugada, borracho. Rompiste algunos muebles, vomitaste en el pasillo y te pusiste un ojo morado cuando te diste contra la puerta.
–¿Y cómo es que todo está tan limpio y ordenado, y el desayuno esperándome
en la mesa?
–¡Ah, eso!… Mamá te arrastró hacia el dormitorio y cuando intentó sacarte los pantalones, tú gritaste:
— ¡¡¡… “SUÉLTAME MALDITA MUJER… SOY CASADO… !!!”
EL GENIO DE LA LÁMPARA NO HACE MILAGROS
Va un pobre latinoamericano hambriento por la calle y se encuentra una lámpara. De pronto se imagina que puede ser maravillosa, igual a la de Aladino, la frota y. ¡efectivamente!, surge un Genio majestuoso que le dice de inmediato:
–Pide un deseo y serás complacido.
Sorprendido, el pobre hombre implora:
–¡Ay! Por su madrecita señor Genio, resucite usted a mi padre que se ha muerto de hambre.
El genio, muy acongojado le dice:
Ese es uno de los pocos deseos que no puedo cumplir, resucitar a los muertos. Pide otro.
–Bueno, pues entonces haga usted que el gobierno de EE.UU., no sea tan criminal y deje de apretarnos el gaznate…
— Este, ¿cómo decías que se llamaba tu padre?





















