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Tuesday 24 September 2019
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La Moreneta, una virgen en Matanzas

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La conformación de la idiosincrasia de nuestro país, resultado de la mezcla de las diferentes culturas que se asentaron en la isla a lo largo de muchos siglos, comprende complejos procesos que dotaron a nuestros pobladores de una significativa diversidad desde el punto de vista físico y cultural.

El rescate de las costumbres es fundamental para la conservación de la propia identidad de los habitantes de una nación. Los cubanos tenemos la suerte de defender tradiciones oriundas de África, España, Francia, China, entre otras regiones, que se han sumado a las criollas.

De España heredamos el carácter, el idioma y buena parte de las creencias religiosas. Es por ello que en varios sitios de Cuba se levantan templos e iglesias donde se rinde tributo a imágenes religiosas legadas a nuestras creencias.

La Ermita de Monserrate, construida entre 1871 y 1875 y ubicada en las alturas de la ciudad de Matanzas, es una de esas instituciones donde la fe y el arte se funden para rememorar el legado hispánico.

Allí descansa la virgen La Moreneta, devuelta al santuario por un equipo de artesanos a finales del año 2013 después de una larga ausencia debido al deterioro de la escultura anterior, cuya ejecución estuvo enmarcada en el siglo XX.

El diseñador Rolando Estévez, quien estuvo a cargo de la terminación de la pieza de tamaño natural, explicó que fue necesaria una exhaustiva investigación en cuanto a las técnicas a utilizar en pos de conservar su representatividad.

“La idea de restaurar la virgen surge porque la anterior, que estuvo en la iglesia durante casi todo el siglo XX, estaba en un estado deplorable. Al cerrarse el edificio de la ermita por su deterioro se quedó durante un tiempo ahí y después fue trasladada a un almacén que pronto se quedó sin techo. Eso dio como resultado que la virgen perdiera la cara, las manos y la cabeza del niño.

“Ante esta situación en una plenaria de la Asociación Cubana de Artesanos Artistas (ACAA) del territorio, surgió la inquietud de si debíamos restaurar la imagen anterior o crear una nueva y dejar aquella para recordarnos las causas de su martirio”.

A raíz de eso César Lázaro Batista, artesano matancero, se brindó para dirigir la talla en madera. “La escultura muestra una virgen que sostiene una esfera que simboliza el universo; mientras su pequeño sobrelleva un fruto en su mano izquierda y levanta la derecha en señal de la bendición.

“Nos apoyamos en la virgen original, la de Cataluña y la de aquí, y se respetaron sus características para lograr una simbiosis de ambas, imprimiéndole características que la acercaran a nuestra cultura, a lo que somos los cubanos.”

El objetivo del trabajo, según especificó Estévez, fue “seguir las pautas de una virgen no tan primitiva, ni tan románica como es la que se exhibe en el santuario de Monserrate, en Cataluña y acercarla a la nuestra que era más renacentista.

“Esta es una virgen híbrida porque los referentes que tenemos es la Moreneta que está en el santuario de Cataluña y lo que queda de la virgen que teníamos en Matanzas, de la que, curiosamente, no existe ninguna foto cercana en el tiempo, las personas de mi generación nunca pudimos ver cómo era su rostro”.

“Así surgió una imagen en la que se vislumbra el carácter medieval de la del santuario de Montserrat, en España y el estilo tradicional de la versión matancera, marcado por la presencia del color dorado, muy acertado si se tiene en cuenta la visualidad predominante en la iconografía religiosa”, puntualizó el diseñador.

“Según las investigaciones realizadas esta es la cuarta versión de virgen que hay en la Ermita de Monserrate. Es una virgen muy matancera, hecha por un equipo amplio de personas entre ellas César Lázaro Batista, en la talla en madera, un grupo se dedicó al pulimento y otro a la pintura.”

Este último equipo, liderado por Rolando Estévez, se dedicó a la decoración y terminación de la virgen. Además trabajaron en ello Sandra Rodríguez Naranjo y Enmanuel Díaz Valdés, jóvenes que estudian la carrera de Restauración en el Instituto Superior de Arte (ISA), de La Habana.

“Acercarnos a la iconografía religiosa fue un reto maravilloso, interesante y novedoso. Nosotros estudiamos la Historia del Arte desde la antigüedad y nos apasiona sobre todo la parte gótica, que tiene mucho que ver con la religión. No es una restauración como tal, sino una apropiación.”

Acerca de las características de la escultura Estévez puntualizó que “es toda de madera, principalmente se utilizaron en su confección mamey de Santo Domingo para la virgen, el cedro en el niño y en la esfera y caoba.

“Se hizo primero un ensamblaje en madera y un proceso de fumigación para evitar el deterioro y se le aplicó una base de ajo macerado antes de empezar la pintura.

“El sistema de pintura que se usó fue algoash, es decir, al temple goash con clara de huevo; el acabado que tiene en una cera virgen diluida con aguarrás, que son las técnicas que se usan para la policromía y la talla en madera.”

Otro de los elementos de singular interés sobre la virgen es el color oscuro que le dio el nombre de La Moreneta, agregó Rolando.
“El color de la virgen La Moreneta ha alimentado muchas leyendas: se dice que las velas en su honor que se ponían el interior de la cueva donde fue encontrada en el año 880, despedían mucho humo que ennegrecieron las carnes de la virgen y del niño y que cuando se iba a reparar se pintaba el manto y la ropa pero no la cara, por lo que fue tomando ese color.

“Si la llamaron La Moreneta es porque es una virgen oscura ya sea por el color de los cirios o porque se concibió como una virgen oscura; porque hay advocaciones de la virgen como nuestra virgen de Regla, que es negra.

“No es una virgen del equipo que la hizo, sino de todos. Los matanceros que hayamos puesto o no las manos en ella tenemos una responsabilidad en la factura de esta escultura. Yo creo que la ermita recuperó con la virgen uno de sus principales símbolos. Este es un regalo a nosotros mismos, a la cultura de Matanzas, de Bellamar, de Yumurí, de Yucayo, como prefieran llamarla.”

Le sugerimos: – Retorna La Moreneta a las alturas de Matanzas (+ FOTOS)




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