Search
Tuesday 12 November 2019
  • :
  • :

Palacio de Junco, tesorero de la historia

Palacio de JuncoEl palacete construido en 1838, entonces vivienda de Don Vicente del Junco y Sardiñas -uno de los más ricos hacendados de la zona-, sede del primer museo fundado por la Revolución en Cuba, constituye tesorero fiel de la historia y defensor de las raíces culturales cubanas.

Inmueble de estilo neoclásico conocido como museo Palacio de Junco, atesora piezas de excepcional valor y es espacio también para la creación de autores de disímiles manifestaciones artísticas, desde la rumba, Patrimonio Inmaterial de la Nación, música campesina, poesía, trova y encuentros de pintores, poetas y escritores.

Historiadores, estudiantes o periodistas que se interesen por conocer detalles de figuras relevantes del territorio encuentran en la institución cultural documentos, fotografías y objetos que sitúan a los investigadores en las etapas de la vida, economía, política y cultura de los habitantes de la ciudad de Matanzas.

Reliquias de ilimitado valor histórico como el manuscrito de declaración de última voluntad del poeta Gabriel de la Concepción Valdés (Plácido), firmada en la capilla antes de su ejecución, y una carta del patriota Juan Gualberto Gómez, dirigida a su madre, figuran entre los fondos.

También un collar precolombino con dientes de foca, la barreta con que fueron descubiertas las reconocidas Cuevas de Bellamar, la piedra lapidaria más antigua de la urbe, y objetos personales de renombradas figuras como el poeta Bonifacio Byrne.

Josefa Patronila Margarita Ponce de León, única momia cubana acreditada, tras minuciosas investigaciones del doctor Ercilio Vento Canosa, Historiador de la Ciudad, puede ser vista en la institución por su origen matancero y el misterio farmacológico que encierra.

Una estatua, en finísimo mármol de Carrara del rey español Fernando VII, esculpida en 1835 por el genovés Ignacio Peschiera, a exigencia expresa del monarca, cautiva las miradas curiosas en el patio lateral del recinto por ser entre sus similares la mejor conservada en todo el mundo.

El seis de septiembre de 1959, con la presencia de Armando Hart Dávalos, quien está unido por estrechos lazos con la urbe de ríos y puentes, fue inaugurado el museo, entonces en un espacio del teatro Sauto, hasta que en la década del 80, tuvo al palacete de la familia Junco como sede permanente.

Este Palacio guardián, además, de hallazgos arqueológicos autóctonos, de vestigios de la etapa esclavista, y de testimonios de las luchas políticas y sociales hasta la actualidad, es uno de los inmuebles que conforman la Plaza de la Vigía y el Centro Histórico Urbano de la ciudad, Monumento Nacional desde el año 2013.




Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Mostrar Botones
Ocultar Botones