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Monday 14 October 2019
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La muerte de un sabio revolucionario matancero

juan-guiteras-generLa familia catalana de los Guiteras se asentó en Matanzas a principios del siglo XIX y desde entonces llevó a cabo una meritoria labor insertada en la matanceridad, sobre todo después de que se entroncó con otra familia catalana-matancera: los Gener.

De la unión de Eusebio Guiteras Font y Josefa Gener y Puñales nació en esta ciudad, el 4 de enero de 1852, en la antigua casona de Río casi esquina a Ayuntamiento, un varón al que pusieron Juan Luis Simeón.

El niño estudió en el afamado colegio La Empresa bajo la dirección del padre y los tíos. Cuando estalló la Guerra de los Diez Años las autoridades españolas clausuraron el colegio de los Guiteras y la familia, perseguida por sus ideas liberales y separatistas, tiene que emigrar e instalarse en Pensilvania, Estados Unidos, donde tenían relaciones comerciales de antaño.

Esta circunstancia obligó al joven Guiteras a interrumpir la carrera de Medicina que había matriculado en la Universidad de La Habana y continuar sus estudios en el país vecino, donde se graduó en 1873. Se quedó de profesor en la universidad norteamericana.

Se especializó en enfermedades infecto-contagiosas, en especial en la fiebre amarilla, y formó parte de la Comisión yanqui que vino a Cuba, en 1878, a estudiar el padecimiento señalado.  En esos años la Academia de Ciencias de La Habana lo nombró Socio Corresponsal.  También formó parte de instituciones y organizaciones de primer nivel en los Estados Unidos y el resto del mundo.

Conoció a Martí y tuvieron una amistad de mutua significación con gran efecto de ambas partes. Se adhirió el Dr. Guiteras al Partido Revolucionario Cubano (PRC) y llegó a presidir el Cuerpo de Consejo de las asociaciones cubanas constituidas en Filadelfia.

Ayudó al PRC en su Departamento de Expediciones, gracias a sus relaciones con las autoridades navales norteamericanas, de todo lo cual dio fe Estrada Palma. Cuando los E.U. intervino en la guerra de Cuba contra España, vino en una expedición y participó en la contienda en la provincia de Oriente.

Concluida la guerra se quedó en Cuba y comenzó a dar clases en su especialidad en Ia Universidad de La Habana, con un sueldo muy inferior al que recibía en los E.U.  Llegó a ocupar importantes cargos y escribió diversos artículos científicos.  Defendió las tesis de Finlay después de su fallecimiento y demostró que el clima de Cuba no era insalubre, demostrando que su peligrosidad se debía al abandono sanitario del país, primero por España y los E.U. y después por el régimen neocolonial.

Al subir Zayas a la presidencia nombró a Guiteras como secretario de Sanidad y Beneficencia (hoy Ministro). Pronto entró en contradicción con el procónsul yanqui Enoch E. Crowder, quien ordenó el 17 de junio de 1922 su destitución. Se retira el sabio matancero de la vida pública y fija su residencia en Matanzas.  Asistió a la constitución de la Federación Médica de Cuba que se convirtió en acto de homenaje a él.

Falleció en su casa yumurina el 28 de octubre de 1925 y el panegírico lo hizo el Dr. José A. Fresno, presidente de la Academia de Ciencias de La Habana, quien dijo: “…y la Historia de Cuba lo consignará en sus páginas como uno de sus hijos más preclaros”.

En la actualidad,  en Matanzas, la Facultad de Ciencias Médicas lleva su nombre y miles de jóvenes siguen con su ejemplo la profesión que dignifica a la humanidad toda.




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