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Monday 23 September 2019
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Milanés: el bardo prodigioso

MilanésUna plazoleta muy popular entre los matanceros, denominada de La Catedral, al costado de esa iglesia, alberga una pequeña estatua, levantada en un modesto pedestal, de José Jacinto Milanés.  A la vera de la plazuela corre la calle de su nombre, una de las más céntricas de la ciudad y a media cuadra está la casa donde falleció y que alberga el Archivo Histórico Provincial.  En esta casona representativa de las expresiones constructivas domésticas matanceras de la primera mitad del S. XIX, vivió y murió el bardo insigne de la ciudad matancera.

Este insigne poeta yumurino nació el 16 de agosto de 1814 y fue el primogénito de una numerosa familia de escasos bienes de fortuna, pero supo sobreponerse a su pobreza económica y estudiar en la afamada escuela de Ambrosio José González.  Estudió Latín con Francisco Guerra Betancourt y fue autodidacta, conociendo el italiano y el francés.  De niño se inició en el teatro clásico que estudió mediante el Tesoro del teatro español, regalo de su padre.

Domingo del Monte lo conoció en el tiempo que residió en Matanzas y cuando este volvió a La Habana lo invitó en repetidas ocasiones y lo puso en contacto con lo mejor de la intelectualidad de la capital.

En 1837 publicó La Madrugada en el Aguinaldo Habanero, la cual junto a otros poemas lo situó como destacado poeta.  La Madrugada lo hizo sentir en sus versos una acendrada poética cubana.  En aquella época publicó diversas composiciones y en Matanzas se hizo sentir con sus colaboraciones en La Aurora y El Yumurí.

En 1838 estrenó en La Habana su famosa obra El Conde Alarcos, cuyos matices patrióticos se ganó la ojeriza del gobierno español e impidió su publicación y su estreno en Matanzas, hasta meses después.  Ya desde entonces se vio nublada por períodos su razón.

En 1840 termina Un poeta en la corte donde critica a la realeza cortesana y la censura impide publicarla hasta 1846.  Su estado de salud empeoraba, influenciado por la ruptura de su noviazgo con Dolores Rodríguez Valera y su enamoramiento de su prima Isabel Ximeno que la familia de la joven detestó.

En 1846 y buscando sanar su mente emprendió junto a su hermano Federico un viaje a Londres, París y los Estados Unidos.  Regresó algo mejorado y escribió algunos versos que no tenían la misma calidad de los anteriores.  En 1852 su enfermedad se recrudeció.  De nada valieron los cuidados de su hermana Carlota.  En un mutismo casi completo permaneció once años hasta su fallecimiento el 14 de noviembre de 1863.

Milanés es muy conocido por sus poemas y dramas románticos pero hay que darle un buen espacio a sus versos patrióticos.  En cada obra hay un sentir patriótico y cubano, en este sentido su respuesta al bardo mexicano Gutiérrez Galbán es una obra de fe en el destino independentista cubano, como también lo fue el anti esclavismo que se esconde entre sus poemas, algunos de los cuales no pudo publicar.

En toda su obra romántica y social hay un nexo donde se unen Heredia y Martí, que necesita ser defendido y conocido para que este portentoso intelectual matancero del S. XIX alcance su verdadera dimensión en el contexto de las letras cubanas.



Periodista. Natural de Los Arabos (Matanzas). Viví en Colón desde los 10 años hasta que en 2002 me radiqué en Matanzas, donde vivo actualmente. Trabajé en el periódico Girón y actualmente en la Web de la Emisora Provincial Radio 26. Mi blog personal es Pedazo de Cuba: http://pedazodecuba.blogspot.com/; soy @yirmaratorres en Twitter y Yirmara Torres Hernández en Facebook.


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