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Monday 23 September 2019
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Rumba en alucinante cazuela de brujo

los-munequitos

El fuerte componente africano presente en la nacionalidad cubana ha originado numerosas expresiones religiosas que hayan sus vertientes en el arte. Los Muñequitos de Matanzas representan símbolos y ritos  de contenido mitológico estrechamente vinculados a la vida cotidiana y a la naturaleza, ellos son música y danza que evolucionó de rituales a movimientos coreográficos  denotando intensidad, mímicas, dolor y goce…

La cultura se ha nutrido de la religión para enriquecer nuestra identidad y devenir en un folclore único y muy nuestro. De la cultura yoruba se generó la llamada Regla OSHA, popularmente conocida por santería y que tiene como centro de culto un conjunto de Orichas.

Los Muñequitos de Matanzas representan en su baile y ritmo a estas deidades: Obátala (viste de blanco), figura principal, que es símbolo de pureza y autoridad; Changó (color rojo), quien personifica la fuerza, la virilidad, el rayo y la guerra. También aparecen Oshún (se presenta de amarillo), se sincretiza en la religión católica con la virgen de la Caridad del Cobre, Patrona de Cuba, y representa las aguas dulces, la sensualidad femenina; Yemayá (de azul), dueña de las profundidades del mar; Elegguá (de rojo y negro), el niño que abre todos los caminos: hacia el amor, la salud, la abundancia, la espiritualidad; y Oyá, la Diosa de la Muerte.

Es de esta forma que arte, magia y religión se hacen cómplices de la música y el baile para que, en una fusión singular, cobren vida fuerzas naturales y antepasados adorados para resultar espectáculo cubano.

Así no más,  como es de innato el talento, se agruparon hace más de 60 años en Matanzas ocho muchachos, trabajadores portuarios, cuyo pasatiempo era tocar tambor y cantar la música que circulaba por sus  venas  y se les salía  a borbotones por los labios y la piel. Fue de esta manera que Saldiguera, Virulilla, Catalino, Papi, Juan Bosco, Gollito y Pellado, sobrenombres de juventud, pasaron a ser nombres de la música folclórica.

Fue el nacimiento del Guaguancó Matancero en aquel entonces, hoy siguen siendo Los Muñequitos de Matanzas, agrupación considerada la mejor exponente de la rumba cubana.

Los avales han sido disímiles, Granmy Latino en el 2001, en la categoría de Mejor Música Folclórica con el CD La rumba Soy Yo; giras por Canadá, Estados Unidos, México, Brasil, España, Puerto Rico e Inglaterra. Los Muñequitos de Matanzas han recorrido el mundo regando música autóctona cubana para contribuir a la transculturación, que es una forma de globalizar la paz.

Diosdado, director de la agrupación señaló: “…la música la llevamos en la sangre, es algo que se ha transmitido de generación en generación, ahora mezclamos géneros, así que no te sorprendas si escuchas rumba con tap, estamos siempre despertando a Añá…”

Añá es la deidad menor de la santería que habita en el interior de los tambores batá, Añá está limitada por el silencio y la soledad, ella es muda, pero sólo hasta el momento  en que con la acción de los tambores despliega su voz y se convierte en transmisora de lo sagrado, su voz es el sonido del tambor hablando de fuerza, poder y alegría.

En Matanzas, la tierra del danzón, también germina la rumba y como en alucinante cazuela de brujo se revuelve ese folclore, distintivo de esta Isla y caribeño por excelencia para energizar el cuerpo y conquistar almas sensibles.

Escrito por Neyset Ramos Medina



Radio 26 es la emisora provincial de Matanzas, planta matriz de la cadena de radio de nuestra provincia cubana. Está ubicada en la capital matancera, en la calle de Milanés esquina a Guachinango, en las alturas de esta bella ciudad rodeada por el valle Yumurí y la bahía de Matanzas. Twitter: @radio26cu Correo: emisora@r26.icrt.cu


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