Palabras de Invierno: una fiesta en el mayor humedal del Caribe

festival-palabras-de-invierPara el peruano Nerit Olaya Guerrero llegar a Cuba significó su primer acercamiento al público de “la Isla del arte”, uno de tantos encuentros posibles gracias al XI Festival de Narración Oral Palabras de Invierno, que cada año ratifica esa necesidad tan humana de contar y escuchar historias.Inspirado en la magia intemporal del cine, el actor puso toda su fe en el unipersonal Como en las películas, donde hilvanó historias de amantes muy distintos entre sí, quienes pese a todo logran conciliar sus diferencias en un relato que requiere del público el complemento de la imaginación.

Pero también de México, Argentina y una decena de provincias cubanas llegaron los relatos con temas de valor universal, como siempre en las postrimerías de octubre, aunque esta vez en el escenario de la paradisiaca Ciénaga de Zapata.

Venir hasta acá sobre todo para aprender de otros colegas, constituye una experiencia maravillosa, aseguró Olaya Guerrero, oriundo de la provincia de Sullana, en el norte de la nación andina, quien ofreció a los asistentes otro regalo: la edición primera de un libro de apuntes para narrar, del autor cubano Osvaldo Pérez Peñalver.

El municipio de Jagüey Grande y la ciudad de Matanzas también abrieron sus puertas a la avalancha de narradores, que irrumpieron en los más disparatados espacios para sorprender al público con “contadas a la impronta” en escuelas, centros de trabajo, plazas, instituciones de salud…

Pese al signo invernal  de su nombre, el festival no escapó a las altas temperaturas de un verano tropical casi eterno y el abrazo cálido de los habitantes de remotas comunidades en la Ciénaga de Zapata, municipio más extenso y menos poblado de Cuba, donde se ubica el mayor humedal del Caribe insular.

Junto a Nerit arribaron soñadores argentinos de Casa Cuna Cuenteros, encantados de dar vida a sus historias que suelen aliviar corazones de los pacientes en el Hospital General de Niños “Pedro de Elizalde”, situado en Buenos Aires.

El proyecto de la urbe porteña que integran Judith Russo, Margarita Pastor, Ana González, Fernando Polo y Jorge Contegni quiso también conquistar corazones adultos, con una mezcla de lecturas y representación escénica para hacerlos retroceder a los pasados días de la infancia.

De casi toda la mayor de las Antillas llegaron narraciones de los cuenteros populares tradicionales, grandes “mentirosos” , unidos a los pequeños del proyecto cultural País Petit, donde niños de cualquier edad se entrenan en el difícil arte de la palabra.

Otra vez fue la fábula protagonista de una fiesta que agasajó a la centenaria declamadora cubana Haydée Arteaga y se pobló de estatuas vivientes, al demostrar el valor de la oralidad para entretener y transmitir conocimientos en el mundo de hoy, cada vez más apresurado.

(Por Roberto Jesús Hernández Hernández| Foto: Del autor, AIN) 

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