Tras varios minutos de viaje, Helen llegó a Bolondrón, luego, unos kilómetros más y al fin encontró el cartel del Centro Reproductor Porcino Unidad Empresarial de Base (UEB) Cuba Libre. Allí no tardaron en guiarla por unas extensas naves donde se reproducen miles de cerdos al año.
La entidad, perteneciente al municipio Pedro Betancourt, ya no se parece a la cochiquera rústica de hace aproximadamente tres años. La llegada de nuevas tecnologías y animales de mejor raza, unida a la labor de sus trabajadores, le confieren hoy un importante papel en la economía de dicho territorio.
EN LA CUNA DE LOS PUERQUITOS
“No solo mejoró la cría por partos, con menos aplastamientos, sino que los cerdos ahora son menos propensos a contraer enfermedades al estar más alejados de la humedad”, explica Omardo Alemán Hernández, jefe de la unidad.
“Comenzamos con 60 reproductoras y ya tenemos 180, pensamos llegar a las 200 en los dos próximos meses. De un plan de 9.5 por ciento, hemos alcanzado el 9.2% porque, a pesar de haber mejorado la raza, aún no contamos con animales de alta productividad. Sin embargo, la viabilidad (lo que queda de la cantidad de cerditos nacidos) se encuentra en el 92 por ciento”.
La UEB asegura la entrega de crías a las divisiones del Minaz, encargadas de suplir la carne de ceba en pie al balance (matadero) hasta llegar a la población.
¡Cómo será una jornada completa entre tantos nacimientos!- exclama Helen, mientras observa a un cerdito acariciando con el hocico a otro de sus hermanos. Alemán no tarda en contarle que cada mañana a las siete comienza la faena: friegan las naves, alimentan los puercos y ofrecen el tratamiento debido a los animales (medicamentos y castración a los cuatro días de nacidos.
“Realizamos la alimentación y limpieza dos veces al día, mientras que la desinfección y aplicación de cal a los suelos se lleva a cabo dos veces a la semana, a lo que se suma el destete cada jueves. La Biofam nos suministra los medicamentos, pero también el Minaz nos provee uno de origen alemán muy efectivo”.
FUENTEOVEJUNA: TODOS A UNA
Pero los resultados obtenidos hasta el momento se deben en gran medida al esfuerzo de los diez trabajadores que completan la plantilla del centro. Custodios, almacenera-cocinera, chofer y demás empleados, todos laboran directo a la producción con tal de ver a las crías hermosas y fuertes.
Omar Estrada Hereira, quien hace alrededor de siete años permanece en la UEB, comenta cómo a pesar de llegar de noche a su casa, le reconforta ver el fruto de su dedicación y entrega.
“Me gusta llevar el control del ciclo reproductivo, tener dominio de su alimentación y de sus cuidados. Antes trabajaba para la empresa de Genética Avícola, pero este mundo me apasiona más”, confiesa Alejandro Serrano Cárdenas, quien con 23 años integra el colectivo.
Ellos, aunque no escapan de los contratiempos y dificultades buscan alternativas para mejorar sus condiciones de trabajo y garantizar que cada espacio esté lleno de cochinitos bulliciosos y traviesos.
“Hemos logrado rescatar tierras perdidas y ahora contamos con arboledas de frutales: plátano, mango, coco, que se destinan al consumo de los trabajadores. También tenemos áreas sembradas de quingrá, planta que contribuye al mejoramiento digestivo de los cerdos. La molemos con una máquina forrajera y después se la damos, destaca Alemán Hernández”.
Y es que como explicara el directivo el pienso ensilado que se produce en la planta de la provincia constituye el 70 % de la alimentación en este lugar. “Aunque recibimos pienso de inicio, no contamos con el de preinicio necesario para los animales de destete a los 33 días, por eso algunas veces presentamos complicaciones”.
Madelín Hereira Mantilla, encargada de almacén que como el resto de sus compañeros vela con celo por el avance de cada puerquito, señala: “Nos resulta muy difícil cuando surgen problemas con la llegada de alimento a la unidad. Ahora esa situación ha mejorado y eso nos impulsa a seguir esforzándonos para cumplir el plan previsto”.
Entonces, con la sonrisa y el abrazo de Madelín, Alejandro, Omar y Omardo, Helen se marcha al departamento de información del periódico Girón, segura de que algún día no muy lejano volverá cuando la UEB Cuba Libre mejore sus lagunas de oxidación y cuente con un biogás, otro reto para 2016.
Tomado de Girón, realizado por Jeidi Suárez






















