Con el procesamiento diario de más de dos mil metros cúbicos de agua, la Planta de Tratamiento de Residuales Hicacos, en el balneario de Varadero, contribuye al saneamiento ambiental de ese territorio, a 135 kilómetros al este de La Habana.
La entidad funciona sin interrupción mediante un proceso automático y permite eliminar las impurezas de los desechos procedente de siete hoteles del principal destino de sol y playa de Cuba.
Especialistas del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente, en la occidental provincia de Matanzas, sostienen que con la moderna planta de tratamiento de residuales se evita la contaminación y se elimina la carga que pueda afectar la flora y la fauna.
Una parte del agua que procesa la planta de Varadero se reutiliza en el riego de áreas verdes en hoteles y el Campo de Golf, el resto se infiltra o vierte a la bahía de Cárdenas con los parámetros que fijan las normas cubanas.























