Suena un fonógrafo desde Radio 26

fonografoPara viajar en el tiempo alguien puede decir que hacen falta las alas de la imaginación, pero con la magia del sonido desde la radio de Matanzas una dama de voz cautivadora  invita, de lunes a sábado, a rescatar el pasado desde un fonógrafo. Un aparato para relatar historias y anécdotas entre las melodías de la música más sobresaliente de antaño.

Como una cazuela de ideas la radio se nutre diariamente de opiniones para engrandecer su labor.  En tales debates el consejo técnico artístico provincial reconoció la carencia de un programa especializado en la música de la década del 20 hasta el 50 del pasado siglo.  Así ve la luz El Fonógrafo con el propósito de abarcar los grandes eventos culturales de esta época para Cuba.

Una receta musical entre generaciones

Como programa tiene apenas dos años de trabajo, pero en cada entrega se torna todo un hermano para revivir o un abuelo para los más jóvenes cargado de sabiduría para compartir. Su equipo de realización, matizado por  varias generaciones, degusta el placer de la investigación y entre los ingredientes mágicos no olvidan el amor que le profesan a la radio.

En ello Magalis Bernal, su locutora, reconoce que vierte su cariño sin escatimar. Toda una maestra de generaciones como actriz, esta vez con su voz matizada por el sello de la sabiduría toca a la puerta de cada hogar de los radioescuchas para danzar, durante 28 minutos, en un programa que para ella encierra el esfuerzo y la dedicación.

Como mujer vivaz y alegre, siempre dispuesta a sacarte una sonrisa, me regala una pausa para referirse al programa como un privilegio de la vida. Cuenta además con la dirección de Williams Quintana, la asesoría de Liset  Ortiz, el guión de Jesús García y la realización de sonido de Renier Mejías.

Refiere su director sentirse complacido por lograr aprender diariamente de hombres y mujeres tan involucrados con su trabajo. No duda en reafirmarme cómo el aprendizaje ha sido constante en estos casi dos años de labor ininterrumpida. Todos componen un equipo dedicado al quehacer de reseñar efemérides y diversas manifestaciones musicales apoyados en las fechas más relevantes en un programa eminentemente musical.

Un encuentro con la música

Entre investigaciones y consultas diarias El Fonógrafo atesora baluartes de la obra musical en la Isla de los años 59 hacia atrás. Hasta la fecha la más vieja grabación que guardan es  del año 1923, de Rita Montaner en una presentación en Nueva York. Cada emisión radiofónica del programa se caracteriza por contar con grabaciones antiquísimas recopiladas por un trabajo arduo, distribuidas por géneros o ciclos de temas.

Se utilizan grabaciones que estaban perdidas y han logrado recuperarse y se tiene en cuenta las figuras importantes por su impronta, sucesos, visitas de extranjeros, sobre todo a Matanzas u otros que han hecho música cubana.

Cuando converso con Jesús, su guionista, encuentro un motor dedicado a impulsar la maquinaria. Allí, entre la locución, su alegría y un buchito de café comparte cuán difícil se torna buscar  grabaciones tan antiguas y en ocasiones hasta dañadas.

“Es lo más difícil, me tiene en vilo toda la semana, son múltiples las vías: a veces logramos rescatar cosas de nuestra fonoteca; se digitaliza de las cintas magnetofónicas; otras se descargan de sitios de Internet y no por último menos importante, los colaboradores que consiguen y las traen en cualquier soporte.”

Este guionista como un libro abierto cuenta,  además, el valor de las colaboraciones del público.

“Cuando trabajamos la música de Amalia Aguiar, matancera para orgullo nuestro, fue muy difícil encontrar datos como cantante porque era reconocida como rumbera del cine mexicano en su época de oro. En este caso nos ayudó Olga Carriera, prima hermana, matancera, que nos hizo llegar cartas personales, fotos, programas de presentaciones y algo de historia de la familia. Uno se  siente comprometido porque son personas que te entregan los recuerdos más íntimos de su familia que ponen en tus  manos reliquias para que puedas conformar el programa. Es realmente asombroso cómo este se va nutriendo a diario.”

Para retroalimentar el alma

El público no cesa de demostrar agradecimiento por El Fonógrafo y representan  el impulso a la creación.

“Entre las anécdotas -cuenta Jesús García- está la de aquel hombre que encontré en la calle, que enmudeció entre lágrimas por haberse conmovido con el programa dedicado a la India de Oriente. Esta figura era la preferida de su difunta madre. Por otra parte, hemos sido visitados por investigadores que por medio del programa han conocido del hermano de Dámaso Pérez Prado llamado Pantaleón, también matancero, que se autotituló y fue reconocido en Francia como  el rey del mambo.”

Con las nuevas generaciones ha sido muy provechoso, pues muchos jóvenes se han acercado por la posibilidad que tienen de conocer por el programa los originales de canciones que han sido muy versionadas y solo se conocen estas últimas.

Un premio más allá del sonido

Recientemente, en la última edición del evento de radio y televisión Puente de la Concordia, auspiciado por la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC), de Matanzas, El Fonógrafo obtuvo el premio de mejor guión.

Las declaraciones de su equipo exponen la satisfacción ante el premio, en  especial su guionista.

“Ya era hora de que  el programa recibiera el reconocimiento, no solo del público, porque ese nos complace mucho, sino también de aquellos  que con un enfoque más analítico pueden dar un criterio de especialistas y ahí está la importancia de ese premio.”

El galardón lo obtuvo el guión dedicado al Benny Moré en ocasión del aniversario de fallecimiento el 19 de febrero de 1963. Llevó una labor  investigativa grande, porque cuando el equipo de realización comenzó a revisar se vio ante la disyuntiva de ¿qué decir que  no se haya dicho de la figura? Era un reto.

En ese programa están las grabaciones de Radio Progreso y CMQ dando la noticia fatídica de la muerte del Benny, están las entrevistas al músico que muestran el carisma que lo caracterizaba como alguien popular, jaranero, con sus improvisaciones que llamaban la atención a cualquiera.

A pesar de todas las historias publicadas se logró recuperar una entrevista a Juana Bocanegra, enfermera mexicana esposa del Benny, que contradice las historias sobre el nombre artístico del músico, en la que expone que ella fue quien le sugirió el nombre porque él era admirador del artista Benny Goodman. Lo publicado y aprobado es que fue Miguel Matamoros, otros dicen que un integrante del grupo, porque Bartolo le decían a los burros en México.  Dos versiones que incitan a la investigación y en ello El Fonógrafo tiene un papel fundamental.

Con el comprometimiento y la preocupación de ofrecer algo nuevo en cada programa Jesús García  no cesa de trabajar, “para  buscar  esos detalles del pasado que nutren el presente, para ir a las raíces  y que no se pierdan, para rescatar cosas y eso te lleva a un nivel de búsqueda constante. La labor investigativa y el programa me han nutrido de conocimientos que no tenía”.

Cada tarde el El Fonógrafo regala nuevas emisiones e invita a retar al tiempo en un viaje al pasado. Un viaje desde un antiguo fonógrafo entre las ondas radiales y las alas de la música cubana.

Un comentario

  • Saludos al Sr. García a a todo el equipo de El Fonógrafo. Soy amigo del Dr. Jesús Hernández Cabrera y gracias a él tengo muy buenas referencias del magnífico trabajo que realizan en ese espacio radial. La música de otros tiempos es un tesoro y no debe ser olvidada.

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