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Monday 18 November 2019
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¿A otro con ese cuento?

misoginiaLa violencia contra la mujer es un tema tan recurrente que a veces creemos que es “teque” y olvidamos que en pleno siglo XXI todavía existe quien quisiera tenernos entre cuatro paredes, escoba en mano y perfumada en las noches.

Recientemente el Evento Regional de Género y Comunicación nos hizo preguntarnos en qué medida nos hacemos parte del juego y trasmitimos mensajes sexistas.

Hagamos una pausa en el programa humorístico A otro con ese cuento que sale al aire en las tardes de domingo por Cubavisión, sin enfocarnos en que parece haber seguido la receta de Pateando la Lata, porque eso de copiar recetas ya es algo frecuente, sobre todo en la Televisión Cubana.

¿Qué imagen de la mujer se maneja en este audiovisual? ¿Acaso todas las cubanas son como las presentadoras, las tres chicas “superpoderosas”, rubias y trigueñas exuberantes que aparecen en pantalla, más que para decir sus cortos parlamentos, para sonreír y contonearse? Vuelve el viejo recurso de la carnada sexual.

Generalmente los chistes utilizan a la ama de casa con el estereotipo del mal humor y los celos encarnizados, “en la mala forma y la mala forma” y como si fuera poco, dedican una sección a enfrentar en una mesa de dominó a los hombres y las mujeres con las más extrañas comparaciones.

No se trata de enfrentarnos en el cuadrilátero, ni de colocarnos en una balanza para medir superioridad. Quién podría negarlo, somos diferentes, pero iguales.

¿A otro con ese cuento se parece a nuestra realidad? Sabemos que los personajes son pura ficción y que reflejar nuestro contexto social no tiene que ser su objetivo, pero alejarse demasiado lo convierte en una pésima caricatura.

Si en algo se acerca, es justamente en evidenciarnos que todavía persiste el machismo arcaico en diferentes niveles, que será una úlcera social de lenta recuperación. Una de las terapias más efectivas son los medios de comunicación, que de cierta forma te dibujan tu mundo. Sin embargo, si continuamos difundiendo la imagen de la carnada sexual, histérica, celosa y con mala forma, cuando hablemos de equidad entre el hombre y la mujer, siempre existirá quien responda indiferente: a otro con ese cuento.




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