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Sunday 22 September 2019
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Mis respetos para el equipo de Pinar del Río

livan

El pitcher pinareño Liván Moinelo.

La actuación de la selección de béisbol de la tierra del mejor tabaco del mundo en los play off de la 55 Serie Nacional de pelota demuestra el coraje, dinamismo y alegría con que se entregan sus jugadores en aras de conseguir el título.

Primero lucieron inmensos frente a un Matanzas que los superaba ampliamente, con pitcher de lujo encabezado por Freddy Asiel Álvarez y Jonder Martínez, puntales de un staff que además incluía a Joanny Yera, Javier Vázquez y Danny Betancourt, todos abridores.

A ello se sumó la inclusión del cerrador que ostenta el récord de más juegos salvados en Cuba, el derecho José Ángel García, mas conocido como “el barbero de Guanajay”. Pero todo esto hizo aguas frente a unos “pativerdes” que al no creer en nombres ni estadísticas salieron a patentizar su protagonismo histórico como el único de los cuatro grandes de la pelota cubana que se mantiene en la élite.

Finalmente consiguieron derrotar a los Cocodrilos en su propio palacio en los dos últimos partidos, con la serie en contra tres a dos para llegar a la discusión del título ante los Tigres avileños, equipo que los abatió tres veces consecutivas.

Quizás porque los de Roger Machado estaban suficientemente descansados tras derrotar 4-0  los “azules” de la capital y los Vegueros asumieron el reto con apenas un día de descanso, otra mala decisión de la Comisión Nacional de Béisbol que no tuvo en cuenta estas prerrogativas que atentan contra la calidad del espectáculo deportivo.

Sin embargo, los muchachos de Gallardo han sacado su casta de campeones, de atletas de corazón para alargar inesperadamente esta final cuando el Tigre se afilaba las garras para festejar otra barrida y su segundo título nacional de forma consecutiva.

Tal vez el ADN de los Linares, Juan Carlos Oliva, Luis Giraldo Casanova, Alonso Urquiola …, lista que parece interminable, se diseminó entre los actuales “pativerdes”, incluyendo a los refuerzos, para cambiar la historia, pues hasta el momento en ninguna final nacional de béisbol el equipo que ha perdido los tres primeros juegos consigue vencer en el cuarto y quinto de forma consecutiva y eso lo logró Pinar del Río, con la posibilidad de ganar el sexto e incluso el campeoto.

En un dramático noveno inning, en el que los avileños llegaron a a cerrar el juego, otra vez el brazo de hierro del jovencito Liván Moinelo frenó la ofensiva rival con dos ponches a dos de sus principales hombres: José Adolis García y “el remolcador” Ariel Borrero.

Y este comentario no es el anuncio de un cambio de camiseta, como matancera seguiré con la roja de los Cocodrilos y respetando a Víctor Mesa por permitirnos soñar (aunque mis colegas de la prensa de otras regiones del país no desperdicien momentos para denigrar su imagen), lo cortés no quita lo valiente, por ello “gracias Pinar, por su ejemplo, su convicción y la pasión con que se entregan al juego de las bolas y los strikes”.




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