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Monday 23 September 2019
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El padre de todos los cubanos

cespedes

El Oriente cubano es cuna de grandes pensadores y luchadores como el titánico Antonio Maceo y el líder histórico de la Revolución cubana, Fidel Castro Ruz. Allí también nació un día como hoy, pero del año 1819, el héroe de La Demajagua, el Mayor General del Ejército Libertador, el padre todos los cubanos.

Nombrado por sus progenitores como  Carlos Manuel Perfecto del Carmen Céspedes y del Castillo, comienza  su andar por la vida en la antigua villa de San Salvador de Bayamo (hoy Bayamo, Granma). Sus padres, adinerados terratenientes del Valle del Cauto lo criaron con todos los beneficios y comodidades propios de su alcurnia.

Luego de una feliz niñez viaja a La Habana y es aceptado como alumno del Real y Conciliar Colegio Seminario de San Carlos y San Ambrosio. Pero fue en la vecina Real y Pontificia Universidad de San Gerónimo donde obtuvo el título de bachiller en Derecho Civil en 1838, tras lo cual marcha a España para concluir sus estudios en Leyes.

La fortuna familiar hizo de Céspedes un joven privilegiado, pues obtiene su licenciatura en la Universidad de Barcelona y puede dedicarse a recorrer varios países: Francia, Italia, Inglaterra, Alemania y Turquía.

Los comienzos de Céspedes en la política no fueron precisamente en Cuba. La estancia del joven estudiante en la agitada y turbulenta Cataluña fue decisiva para su futura vida política. Mientras cursaba los estudios se involucra en las luchas partidarias españolas y se impregna del indomable sentimiento de los catalanes resistidos como violencia a la dependencia de Castilla.

A su regreso a Cuba en 1844, el bayamés ya no era el mismo joven ingenuo y virginal en materia de política que partió en busca de su título de abogado. Secretamente inicia sus planes independentistas. En septiembre de 1867 comenzó a trabajar en Manzanillo, lugar donde residía, junto a Francisco Vicente Aguilera y Perucho Figueredo.

En la logia Buena Fe, en abril de 1868, desempeñó un papel importante y comenzó sus trabajos conspirativos. El 10 de octubre de 1868 se levanta en armas contra el dominio español en su ingenio La Demajagua, libera a sus esclavos y suscribe la Declaración de Independencia, con lo que se da inicio a la Guerra de los Diez Años. Enarboló otra versión de la bandera confeccionada con los mismos colores y diez días después la hizo ondear en la toma de Bayamo.

Céspedes fue algo más que el hombre de la decisión. Es también el cubano de pensamiento, quien le aportó desde su mismo nacimiento un carácter de revolución social al movimiento independentista.

Con él estamos en presencia de un independentismo de nuevo tipo, que persigue la separación política de España mediante la vía armada, con la abolición de la esclavitud como su otra bandera de lucha.

En el Manifiesto del 10 de Octubre, dado a conocer ese mismo día en el ingenio Demajagua, junto a la declaración de independencia se anunciaba el carácter antiesclavista de la insurrección y se abogaba por el sufragio universal, lo que igualaba en la futura república a antiguos amos y esclavos.

El Padre de la Patria perseguía algo más que la simple abolición, deseaba la igualdad de los cubanos. En el Ejército Libertador aplicó una política democrática de ascensos basada en los méritos personales. Muchos afrodescendientes y combatientes de origen humilde llegaron a alcanzar altos grados. Hijos de aristócratas vieron como cosa natural el mando de un Maceo, un Moncada, un Crombet.

Hoy nació otro gran cubano. Su amor por la patria era más alto que su propio linaje, sentimiento que lo hizo emprender la revolución que hoy llevamos adelante.




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