Search
Saturday 30 November 2019
  • :
  • :

Democracia, prensa, libertad

prensa2222222222222En la vida todo tiene su historia, por tanto, en Cuba la prensa y su libertad también tienen un antecedente. Hasta el primero de enero de 1959 los medios de comunicación existentes en la Isla  se hacían eco de las secuelas de la dictadura de Batista obviando sus políticas represivas.

Sin embargo, aquí también llegó la Revolución y se emprendió un proceso de transformaciones que cambió la realidad de la prensa dejando atrás aquellos que, al evadir la más elemental ética, hicieron desmerecer la profesión. Desde entonces se trabaja sobre la base de un periodismo fundado en su utilidad y responsabilidad con la sociedad y el mundo, así se creó la organización periodística de nuevo tipo, la Unión de Periodistas de Cuba (UPEC).

Según el investigador Roberto Pavón en la ponencia, “Cuando la verdad se resiste a morir”, luego del  triunfo revolucionario solo unos pocos periódicos y emisoras de radio son intervenidos, entre ellos Tiempo en Cuba, Ataja y Alerta cuyos directores actuaron como instrumentos para la represión del pueblo. Sólo tres emisoras de radio dejaron de transmitir: Circuito Nacional Cubano y Cadena Oriental de Radio, en ambas su mayor accionista era Fulgencio Batista.

La nacionalización de la prensa en Cuba fue resultado de un proceso, al tiempo que se reanudaron o nacieron medios de comunicación al servicio de la Revolución. Así, periódicos clandestinos como Revolución, Combate, Sierra Maestra entre otros, pasaron a la vida legal. Así lo afirma el periodista Juan Marrero en su investigación “El periodismo en la revolución cubana”.

La Operación Verdad fue el primer paso para remediar la ausencia de información que existía entre los ciudadanos. Como resultado de esta acción se crea la agencia informativa latinoamericana Prensa Latina y su director fue Jorge Ricardo Masetti. Agencia que constituyó la primera ventana abierta en el continente para romper el monopolio de la información. Tiempo después se creó Radio Habana Cuba.

prensaaaaaaaaaaaa
En una ocasión Fidel expresó: “Periodismo no quiere decir empresa, sino periodismo, porque empresa quiere decir negocio y periodismo quiere decir esfuerzo intelectual, quiere decir pensamiento, y si por algún sector la libertad de prensa ha de ser apreciada es, precisamente, no por el que hace negocio con la libertad de prensa, sino para el que gracias a la libertad de prensa escribe, orienta y trabaja con el pensamiento”.

Con esta frase se le daría continuidad al arduo proceso de cambio en la prensa cubana para lograr convertirla en una de nuevo tipo. Quebrantando así las disposiciones de los gobiernos anteriores y mutando, también, las legislativas relacionadas con la libertad de prensa.  Por tanto, la razón de estas nuevas publicaciones revolucionaria se enfocaría en el derecho del pueblo a la información veraz y respaldada.

Asomó de este modo, el concepto de la libertad de prensa, fiel a toda causa justa en el resto del mundo y a los intereses del pueblo y la nación. Se disolvió así la libertad ilegítima de mentir y engañar. Con la verdad llegaba a las redacciones el reto de ejercer un periodismo en el que la independencia estuviera asociada a la responsabilidad de informar y orientar con sentido revolucionario y ético se convirtió en una premisa.

No se pueden obviar las limitaciones y también las deficiencias, sin dejar de mencionar los errores en el ejercicio de la profesión, siempre en el proceso de perfeccionamiento y con la acción del análisis autocrítico requerido. Sin embargo esta prensa cubana no se caracteriza por la presencia del triunfalismo, lo que ha contribuido a forjar también la actitud sencilla y humilde de los intelectuales de la política y la ideología en el trabajo cotidiano.

Y como expresara Ernesto Vera, escritor y periodista cubano, este es “Un periodismo digno, ético, independiente del poder imperial y dependiente de la más justa Revolución de un pueblo valiente, de historia mayor, es un valor superior e incomprensible para quienes disfrutan ser una mercancía más en el mercado y también algo muy distante de los que sin desearlo se ven obligados a no escribir lo que sienten y piensan”.




Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Mostrar Botones
Ocultar Botones