Cuba regresa al medallero (XVII)

Después de la solitaria participación de José Barrientos en Ámsterdam 1928 transcurrieron 20 años para ver a un representante cubano en lides olímpicas.

En los Juegos de Londres 1948, Cuba reapareció con más de 50 atletas, máxima representación hasta este instante. Para el certamen de Londres las delegaciones visitantes colaboraron con provisiones, dada la escasez de comida. Los cubanos contribuyeron con azúcar.

Los cubanos participaron en 12 deportes: atletismo, baloncesto, ciclismo, clavados, esgrima, gimnástica, levantamiento de pesas, lucha libre, natación, remo, tiro deportivo y yatismo.

El sistema de selección corrió por cuenta de las respectivas federaciones nacionales y, en modo alguno primó el sentido de justicia para garantizar la calidad de muchos de los seleccionados.

Las máximas figuras en el atletismo fueron Rafael Fortún, Ángel García Ademá y Raúl Mazorra, quienes enfrentaron a los mejores velocistas del mundo en las pruebas de 100, 200 y 400 metros planos. El mejor resultado lo consiguió Fortún, al quedar eliminado en semifinales. Según referencias de la época, el hambre y la miseria pudieron más que el empeño y el talento de Fortún.

En la prueba de Yatismo, la delegación de la Mayor de las Antillas conquistó la presea de plata. Carlos de Cárdenas Culmel y su hijo Carlos de Cárdenas Plá dieron la alegría en la modalidad clase star, a bordo de la embarcación Kurush III. Curiosamente, los antillanos quedaron relegados por otra pareja de padre e hijo.

El equipo de baloncesto finalizó en el lugar 13 entre 23 países con 4 victorias y tres derrotas. En ese combinado aparecieron, a pesar de los mejores jugadores del limitado campeonato nacional. Aquella nómina la integraban José Llanusa, Mario Agüero, Fabio Ruíz, Raúl García, Mario Quintero y Casimiro García entre otros. Pedro Otero, Federico López, Miguel Llaneras y Francisco Lavernia.

En ciclismo Reinaldo Paseiro terminó en el lugar 16 de la prueba de velocidad a mil metros y el pesista Orlando Garrido se ubicó séptimo en la división de 75 kilogramos. El clavadista José Castillo concluyó en el lugar 24 del trampolín. La gimnástica ocupó el lugar 14 entre 16 países.

Los Juegos de la austeridad dejaron el saldo de una medalla 44 años después. A partir de entonces, las delegaciones cubanas estuvieron mejor representadas y los mejores éxitos llegarían algunos años después.

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