Rolando es un joven de 25 años. Su novia, Elena, acaba de tener una preciosa niña. Después de nueve meses reuniendo, comprando canastilla,artículos de aseo, ropitas y todo lo necesario para darle la bienvenida al nuevo miembro de la familia, el muchacho se sigue preguntando cómo satisfacer las necesidades de la pequeña a medida que vaya creciendo. Pero aun así está feliz con su primera bebé…
Elizabeth cumple hoy diez años. Sus padres están divorciados, pero su papá cada día la visita, está pendiente de sus preocupaciones, de los avances de su vida escolar. Rolando y Elena han dominado sus diferencias para que la separación afecte lo menos posible el crecimiento de su hija…
Han pasado ya diez años desde que Elizabeth se tomó esta foto con su papá en aquella fiesta. Una lágrima asoma en sus grandes ojos pardos. ¡Cuántas cosas han cambiado! Ahora tiene un hermanito y está contentísima con él, pero ya casi nunca su papá viene a verla. Intenta entenderlo y hasta lo justifica. Pero hace cerca de un mes que no tiene noticias suyas y no puede evitar sentirse triste al recordar los años en que su papá se dedicaba por completo a ella…
Rolando tiene una nueva familia. Su pequeño hijo varón constituye un hermoso regalo de la vida, pero, en medio de su alegría, se olvida de que una muchacha de 20 años lo necesita como nunca.






















