Sabias palabras del Maestro cuando dijo que toda madre debiera llamarse maravilla y concuerdo en que la otra parte del binomio de la felicidad es la presencia del padre.
Por eso no basta un día del año para regalar frases de elogio a quien es responsabilizado con traernos al mundo. Un padre es amor, ternura, desvelo, enseñanza…
Evocar este día llena de alegrías y tristezas a no pocas personas, aunque confieso que en casi 25 prolongados años de ausencia física el recuerdo de mi padre es la imagen más hermosa y conmovedora que guardo de niña.
A la cobija de una modesta casita en Esmeralda, el viejo arropó con canciones y cocuyos los sueños de su pequeña con la ternura que sólo un padre puede ofrecer.
Cada noche al despedir con un beso a mis hijos Julio Ernesto y Fidel Alejandro pienso en aquel venerable obrero que despertó tan nobles sentimientos y su imagen me acompaña con ejemplar Amor del bueno.






















