Basta una mirada panorámica a nuestro entorno para comprender cuánto necesitamos de un árbol. Gracias a esos seres vivos que transforman el dióxido de carbono en oxígeno podemos respirar un aire más limpio.Pero además ahí están ellos, ofreciéndonos sombra bajo su follaje, embelleciendo el paisaje, invitándonos a degustar una sabrosa fruta y hasta entregándonos su madera o cobijando a algún que otro ejemplar del reino animal.
A partir de esas y otras razones los árboles también requieren cuidados y buenos manejos, acciones que en Cuba desempeñan con inigualable pericia los trabajadores del sector forestal.
Por ello, en Cuba, cada 21 de junio se dedica a los árboles y al hombre que se dedica a ellos, es decir a aquel que realiza las labores de plantación, poda, raleo, corta y explotación de bosques.
Un programa cotidiano al que se suma la voluntad para combatir las afectaciones de fenómenos como los períodos de sequía, los ciclones, los incendios forestales y otros puramente económicos, como la falta de recursos para una mejor preparación de tierra.
En Matanzas la Empresa Agroforestal cuenta con más de 500 trabajadores que en las diversas áreas y funciones hacen posible reforestación de zonas urbanas y rurales, la producción de carbón vegetal para la exportación a partir del marabú y de madera para diversos fines económico-sociales.
Un plan que se ajusta a las condiciones físicas de cada región para garantizar la sostenibilidad de los árboles y las zonas boscosas del país.






















