Cuando se menciona a Tony Ávila no hace falta andar con regodeos, de una u otra forma los cubanos lo asociamos al trovador que con un tono picaresco y perspicaz es capaz de hacernos reflexionar o de reír a carcajadas con sus canciones.
Su repertorio, tan amplio en géneros como la propia cultura cubana, refleja las preocupaciones de quien fuera profesor de Filosofía e Historia en las aulas y hoy, desde un escenario o sentado en un parque, nos enseña cómo asumir el contexto que compartimos.
Recientemente Tony se presentó en las Romerías de Mayo, evento en el que arrastró multitudes como casi siempre que ofrece un concierto.
“Ofrecimos dos conciertos, uno en la Casa Iberoamericana y uno en la plaza de La Marqueta, ambos muy concurridos, teniendo en cuenta los espacios. La casa es pequeña, se llenó de un público muy bueno y, al día siguiente, ocurrió un concierto más grande en la plaza.
“Fueron momentos extraordinarios, el intercambio con la gente, la posibilidad de cantar temas más recientes y otras canciones menos difundidas entre las personas, pero las conoce y las pide de vez en cuando.
“Dejamos esa impronta en el público de Holguín, provincia que estamos visitando con frecuencia. Hace solo dos semana estuve por allá de nuevo ofreciéndole un homenaje al “Guayabero” por el 105 aniversario de su natalicio.”
Entre los proyectos con los que colabora el músico se encuentra la reconstrucción de una casa en la provincia de Holguín donde se resguardará la obra de Faustino Oramas, “El Guayabero”. Tony Ávila fue declarado, además, Hijo Ilustre de la Ciudad de Holguín.
Su colaboración con el merenguero dominicano Johnny Ventura en un disco que resultó nominado al premio Cubadisco 2016, también se apoderó de las redes sociales en fechas precedentes.
“Mi presencia en el Cubadisco este año estuvo marcada por el disco con Johnny Ventura. El disco Que se haga la luz, en el que trabajo en estos momentos, no estaba para esa fecha y decidimos tomarnos el tiempo para no atropellar procesos.
“Pero el de Johnny sí estaba terminado para esa fecha. Hace aproximadamente un año surgió la idea de hacer esta colaboración con el maestro dominicano, me convocó la disquera Juan y Nelson de ese país para cuestiones editoriales y después me piden algunos temas para incluirlos en un disco de Johnny Ventura cantando canciones mías.”
El merenguero dominicano Johnny Ventura interpretó cinco temas de la autoría del trovador matancero. Las grabaciones serán realizadas por los instrumentistas del grupo de Tony Ávila, con el apoyo de otros talentos como Rolando Luna y César López.
“Ellos me reclamaban que el hecho de que no aparezcan más canciones mías en el disco es mi culpa. El hecho es que yo entregué lo que pensé que podría funcionar y, además, quería guardar otros temas para mí.
“Me sentía también demasiado saturador de ese espacio, si las canciones fueran solo mías, máximo por un hombre que admira la música cubana, que estaba deseoso años atrás por grabar un disco en Cuba con músicos cubanos.
“Nos conocimos personalmente en su casa, en Santo Domingo, allí hicimos un taller sobre cómo y por dónde iba la idea, la música, la producción musical, que se decidió que estuviera a cargo de Edesio Alejandro.”
El CD estuvo integrado principalmente por sones interpretados desde una forma más contemporánea de recrear lo tradicional. El ídolo dominicano, con un total de 105 placas durante su carrera, confesó que se había adentrado en este mundo gracias a la música cubana, específicamente al cubano Benny Moré, conocido como “el Bárbaro del Ritmo”.






















