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Wednesday 23 October 2019
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Confianza en la Revolución

Encuentro sobre la presencia de Fidel en jagüey Grande.

Cuando decidí optar por la carrera de Licenciatura en Periodismo una enorme encrucijada ancló en mi cabeza. ¿Seré una buena periodista? ¿Cómo reflejar la realidad de la manera más veraz posible? fueron de las primeras interrogantes que me surgieron en aquellos tiempos de estudiante en el preuniversitario.

Hoy, ya graduada e incursionando en la vida laboral siento que aún muchas de las incógnitas de los inicios rondan mi quehacer como profesional de la prensa.

El museo municipal Agustín Acosta, de esta localidad, acogió hace unos meses la exposición titulada Fidel, Jagüey y la Prensa, conformada con recortes de periódicos e instantáneas que reflejan el seguimiento de medios impresos locales, provinciales y nacionales a las más importantes visitas al territorio del líder histórico de la Revolución, Fidel Castro Ruz.

Esta actividad sirvió de escenario para que los profesionales de la prensa en Jagüey Grande homenajearan el 90 cumpleaños de nuestro Comandante en Jefe, que se celebrará el venidero mes de agosto.

La prensa: testigo inquieto de la historia

Entre la muestra destacó el seguimiento periodístico que le brindó el periódico local El Sol a dos visitas de Fidel en estas tierras, que sirvieron también de escenario a la labor independentista del patriota Martín Marrero. La primera fue el 26 de marzo de 1959, donde se reunió con los trabajadores del central Australia. Así versaba el titular: ¡Vas bien Fidel!

La segunda tuvo lugar el 15 de julio de 1961 y las imágenes del diálogo de Fidel Castro con periodistas que lo acompañaban en el recorrido por la localidad destacan en el soporte de papel, ya marchito por el paso de los años.

El rotativo El Mundo, que circulaba aún en Cuba en 1959, publicó en su edición de mayo de ese año un intenso fotorreportaje sobre las acciones que se emprendieron en esta zona para encontrar al comandante Raúl Castro Ruz, quien había desaparecido después de que su avión se precipitara en la Ciénaga de Zapata en la búsqueda del helicóptero tripulado por el capitán Pedro Luis Díaz Lanz, que había caído en terrenos cenagueros por falta de combustible.

Durante este periplo Fidel Castro estuvo de nuevo en Jagüey Grande y precisamente en la pista del central Australia estableció su puesto de mando para iniciar la búsqueda de Raúl.

Más de veinte visitas del Comandante a la región recoge la historia jagüeyense. En cinco de estas ocasiones se pronunció al pueblo y la prensa matancera no estuvo ajena a ello. El periódico Girón publicó en sus páginas la inauguración por el líder de la Revolución de la primera Escuela Secundaria Básica en el Campo (ESBEC) de la provincia, llamada Primer Congreso de Educación y Cultura, el 25 de abril de 1971.

Exposición sobre las visitas del Comandante en Jefe Fidel Castro a Jagüey Grande, Matanzas

Para los jagüeyenses que aún sentimos correr por nuestras venas el ímpetu de aquellos tiempos de las becas en el campo, esta escuela –siempre conocida como Primer Congreso– guarda en sus memorias la virtud de haber recibido a Fidel. Aunque ya cerradas están sus aulas, ese momento recorre aún sus anchos pasillos y espigadas plantas.

Así mismo estuvieron los reportes de los periodistas de Girón cuando el Comandante presidió la apertura de la ESBEC Décimo Festival, el 7 de julio de 1973, como preludio “de las más de ocho escuelas como estas que se construirían en la región, que en sus días albergarán a más de 40 mil estudiantes”, refirió en aquel momento el citado medio de prensa matancero.

El 20 de diciembre de 1977 llegó nuevamente Fidel a Jagüey para celebrar el arribo al primer millón de quintales de cítricos cosechados por la empresa Victoria de Girón. Ante 30 mil personas concentradas en una tribuna que se erigió en la ESBEC Vitalio Acuña, el entonces presidente de Cuba, según cuentan testigos del momento, estremeció al pueblo, que iniciaba así una larga y fructífera campaña citrícola.

Así lo cuenta un colega…

El colega Noel Martínez Martínez, con una vasta labor en el ejercicio del periodismo en el territorio, contó sus experiencias como reportero en momentos históricos importantes de nuestra Revolución.

“Cuando se realizó la Tribuna Antimperialista por la liberación del niño Elián González, en el central Australia, el 22 de abril del 2000, el pueblo jagüeyense esperaba con júbilo al Comandante Fidel. Me tocó cubrir como reportero ese encuentro y recuerdo especialmente a aquel hombre de gran resistencia física, sencillo y carismático ante las personas que lo aclamaban”, relató el también corresponsal de Radio Reloj.

“Participar junto a Fidel en cada una de las tribunas que se realizaron en Matanzas como parte de la Batalla de Ideas me ayudó mucho desde el punto de vista profesional a olfatear con más agudeza la noticia. Pero sobre todo a coincidir con un hombre excepcional y que fue justamente en la Tribuna de Australia, quien se encargó de informar a su pueblo la noticia de que Elián ya estaba en la Patria”, recuerda emocionado.

Noel rememora también su último encuentro como periodista con Fidel y lo hace orgulloso. Fue en el acto de culminación de la primera etapa de recuperación del huracán Michelle, el 24 de octubre de 2002. Inmortaliza aquellos momentos tan difíciles para el pueblo jagüeyense, que vio en ruinas su ciudad y que a un año del paso del ciclón por el territorio, el Comandante –siempre apacible y seguro– estaba otra vez en Jagüey para estar junto a su pueblo.

La prensa jagüeyense, siempre veraz y consecuente con los tiempos, compartió momentos inmortales de la historia local vinculada a nuestro Comandante en Jefe. Un sencillo espacio quedó abierto en el museo Agustín Acosta para homenajear al Fidel amigo, al Fidel revolucionario, al Fidel periodista…

Así lo expresó el colega Noel Martínez cuando narraba el encuentro del Comandante con el pueblo de Jagüey Grande, tras la incertidumbre que dejó Michelle tras su paso. Las personas se preocupaban por el estado de sus casas. Entonces Fidel, con esa tranquilidad que emana su rostro, concluyó que en un año se volverían a erigir las casas devastadas. Dijo: “Confianza en la Revolución” y en un año estuvieron terminadas las casas.

(Tomado de Cubaperiodistas)




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