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Wednesday 23 October 2019
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Ernesto Parra: “Si ahora mismo fuésemos niños…”

Ernesto Parra, director de Tetaro Tuyo

Ernesto Parra, director de Teatro Tuyo

Cuando el niño que Ernesto Parra es todavía a los 40 ni siquiera llegaba al metro de estatura su padre comenzó a llamarle Papote, sin imaginar tal vez que se convertiría en el nombre de un payaso que es camino.

Hace 18 años surgió en Las Tunas Teatro Tuyo y para esos entonces hubiese sido difícil apostar por un grupo de payasos. El tiempo,  la búsqueda constante o la sabiduría de la sencillez, los ha llevado a referenciarse como brújula de la estética del clown en Cuba. Sin embargo, el secreto no está en grandes teorías sobre la actuación, ni en libros con técnicas complejas, el secreto es, simplemente, volver a ser niños.

Ernesto Parra lo comparte sin aires academicistas, como el niño que ha permanecido mucho tiempo intentando descubrir cómo funciona un juguete, aunque al escucharlo hablar se tiene la certeza de tener frente a un hombre faro.

“Somos adultos y perdimos el payaso.”

Para Parra “todos somos potencialmente payasos”, cualquiera pensaría que el próximo paso es hacerse de una nariz roja, inventarse un nombre y pintar algunas payasadas. Sin embargo, es casi un oficio de alquimistas.

“Se trata de regresar a la infancia, porque el payaso no es otra cosa que un niño en sus tres primeros años de vida, sin miedo al ridículo y a las torpezas, sin preocuparse por el nudo de sus zapatos o la ropa que viste. Es un camino de búsqueda interior, no para estudiar un personaje e interpretarlo,  sino para encontrarlo dentro de ti, porque lamentablemente hemos crecido, somos adultos y perdimos el payaso que alguna vez fuimos de forma innata.”

Todos andamos por la vida con algo de clown dentro: el serio Cara Blanca, el Augusto triste y sentimental, el Arlequín inquieto o el Tony puro despiste; pero lograr que en escena una acción sea cómica, inesperada, exagerada, ridícula y absurda (las cinco categorías del clown), puede ser un largo proceso de aprendizaje. Ya lo dice Ernesto Parra, quien confiesa haberle tomado alrededor de 15 años perfilar  a su payaso.

Cuando un nuevo integrante llega a Teatro Tuyo, le toma algún tiempo encontrar su personaje, transita este viaje de regreso a la infancia y luego recibe su bautizo de payaso y si se sigue su repertorio, se descubre que cambian las historias, las situaciones…, pero jamás cambian su tipología de payaso.

“En algunos detalles se difiere de las costumbres del teatro, nosotros no fingimos ser payasos, somos payasos de verdad. Se actúa con el público, no para el público, se le mira a los ojos al espectador buscando aprobación o refugio y no a un punto perdido entre ellos como suele ser en otro tipo de obras. Por eso tal vez sea tan complicado, porque es más fácil caracterizar a otro que caracterizarnos a nosotros mismos.”

De una Banda Súper Clown

Antes del estreno en Matanzas de Súper Banda Clown por Teatro Tuyo en la Sala Pepe Camejo, ya su director Ernesto Parra había comentado que era el espectáculo más complejo en la historia de la agrupación.

Lo precedía además el Gran Premio en el festival Aquelarre, del que todavía se hacían ecos los medios de comunicación; sin embargo, ninguna de estas señales logró realmente vaticinar la realidad del virtuosismo.

Ernesto Parra asegura que Teatro Tuyo siempre va por más y es totalmente cierto. Súper Banda Clown es un paso en el crecimiento propio, implica rigor técnico actoral, siete actores en escena complejizan además nuestra modalidad.  Toda la música se hace en vivo y nadie poseía antes ningún conocimiento musical. Para el montaje de la pieza recibimos entrenamiento durante varios meses con profesores de canto e instrumentistas, queríamos que existiera dominio real en la ejecución de cada instrumento.”

Desde la actuación, en la que no se descuida ni el más mínimo elemento clownesco, hasta la limpieza con la que se llega a interpretar el Chan Chan, articulan de forma exquisita una historia que deja ver las diferentes maneras en que reaccionamos ante el poder.

Súper Banda Clown es lo que le ocurre a una orquesta de cámara que espera por su director para comenzar el concierto, pero el director no llega y envía la batuta. Se desencadena así uno de los temas de la obra que es la imposición de criterios, además del respeto a la diversidad y la conservación del patrimonio musical, entre otros tópicos.

“De alguna manera una orquesta es el reflejo de una sociedad. Existen diferentes instrumentos con sonoridades distintas, de hecho con partituras y afinaciones distintas, en cambio suenan de manera armónica. Y eso es una sociedad, personas diferentes en cuanto a raza, credo, política, pero también de modo armónico podemos convivir.”

Sin apenas decir palabras, mediante el discurso extra verbal, se confirma que para hacer reír no existen trillos, sino caminos que se exploran.

Ernesto Parra jamás se pintaría una estrellita en el rostro para ser más gracioso, sabe que no es precisamente el maquillaje la clave para hacer reír, tampoco un nombre barato.

A lo largo de estos años ha ido encontrando su verdad junto a Teatro Tuyo y ha convertido el clown prácticamente en una filosofía de vida, “un viaje a nuestra intimidad más remota donde encontrarás al final tu propio payaso”.

Aunque a veces quisiera ser Papote en una reunión de Cultura o en la cola de una guagua, está demasiado concentrado en las simples grandes cosas para atender cuestiones tan adultas. Además, “si ahora mismo todos fuésemos niños, yo no estaría hablando tanto, ni ustedes estuviesen tan tranquilos”.




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