Una canción para Floripondín y Azucena

dsc_0755Las relecturas siempre ofrecen miradas diferentes sobre la obra en cuestión, nuevos elementos saltan a la vista al reencontrarnos con un texto. Igualmente pasa con las obras de teatro. Cada uno de nosotros las aprecia y valora desde su propia realidad.

“Solo me gustó el principio, cuando los personajes se veían muy felices. El desenlace de la pieza podría ser más alegre, solo eso le cambiaría. Ese amor entre Floripondín y Azucena merecía una segunda oportunidad en la vida, aunque después, en la muerte, se hayan reencontrado”, comentó una espectadora.

“A mí la parte que más me gustó de la obra es cuando ellos pudieron reunirse al final. Además se demuestra el amor que siente uno por el otro, un amor desinteresado y verdadero”, agregó un presente.

De esta manera culminó la segunda presentación de la puesta Floripondín y Azucena, un original de Jesús del Castillo, merecedor del premio José Jacinto Milanés en 1997, esta vez en versión unipersonal de Fara Madrigal.

El Museo Farmacéutico tuvo a bien recibir en su salón a algunos estudiantes de Secundaria Básica para convertir una institución patrimonial en el escenario donde el recuerdo del amor de Milanés por su prima Isa retoñó, en esta ocasión desde la magia de los títeres.

“Milanés, según cuenta la leyenda, no pudo concretar su amor por Isabel, amplió Jesús del Castillo, sin embargo, más allá de sus vidas el pueblo los ha unido. Nadie que habla del bardo deja de mencionar a su prima. Ella trascendió en el tiempo por el amor que José Jacinto le profesó.

“Esa fue la inspiración que yo tuve al escribir Floripondín y Azucena. Ellos mismos en la obra no alcanzan el amor, sino que los une el dramaturgo.”

El estreno de Floripondín y Azucena ocurrió el 10 de octubre último, durante las celebraciones de la Jornada por la Cultura Cubana en Matanzas. La presentación de la obra el miércoles último antecedió a otras tres puestas en escena que tendrán lugar los próximos días 2, 3 y 4 de noviembre entrante, como preparación para su participación en la Bacanal de Títeres, explicó Fara Madrigal.dsc_0758

“Esta es una obra compleja. Llevarla a unipersonal es el resultado de muchos años de pensar en ella. En el teatro se trata de contar una historia. Cuando logré que Jesús viera la obra y él quedó muy satisfecho con el arreglo narrativo y las licencias literarias que había tomado de ella, me sentí segura.

“El estreno fue una agradable sorpresa, una tarde muy hermosa rodeada de amigos. Aunque sé que todas las obras son perfectibles y esta se encuentra en pleno nacimiento, estoy satisfecha. Pienso que cuando llegue a la Bacanal donde tengo tres funciones, el 14 de noviembre, se encuentre mucho más completa. Me siento muy contenta.”

Convertir una obra compleja en el unipersonal que nos regaló Fara sin dudas constituyó un reto, mas, bien demuestra la versatilidad de la actriz y su capacidad de desdoblarse como creadora al interpretar varios personajes con los tonos, matices e intencionalidad más acertados. Así también lo valoró “Chuchi” al ver su obra versionada.

“No quise intervenir en la puesta en escena, preferí disfrutarla posteriormente, que me sorprendiera. Y lo hizo. Estoy impresionado con la excelente interpretación de una obra teatral complejísima, porque tiene muchos personajes con diferentes psicologías, pero ella es capaz de abordar cada escena con los matices necesarios.”

Estamos en presencia de una obra que va ganando madurez. Además del apropiado y exacto uso de recursos escenográficos, un texto que entretiene al espectador al tiempo que logra enaltecer los más hermosos valores humanos, Floripondín y Azucena constituye otro pretexto para nunca olvidar a Milanés, el bardo que amó a Isa hasta la locura. Dos amantes incomprendidos en su tiempo pero que, incluso después de muertos, continúan juntos en la historia y la leyenda.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *