Mujeres protagonistas del deporte cubano

El V Seminario de Mujeres Líderes de la Confederación Norte, Centroamericana y del Caribe de Atletismo (NACAC) finalizó en el balneario de Varadero, donde numerosas féminas discutieron sobre cómo ampliar el liderazgo en la región, priorizar la formación de entrenadoras y fortalecer presencia en escenarios decisivos para su labor.

A propósito de este tema vale la pena referirse al desarrollo que han alcanzado las mujeres cubanas a lo largo de la historia del movimiento deportivo cubano.

La velocista Bertha Díaz se convierte en la primera mujer cubana en participar en Juegos Olímpicos, en la cita de Melbourne 1956, donde avanzó hasta las semifinales de los 80 metros con vallas. Sin embargo, el creciente incentivo a la práctica deportiva en el sector femenino llegó después de 1959. Una mayor inclusión y una política de equidad de género favorecieron la irrupción de la mujer en el escenario competitivo nacional e internacional. Nunca antes habían obtenido medallas en citas multideportivas.

Poco a poco comenzaron a conquistar el área centroamericana, panamericana y mundial con nombres históricos en la década de 1960 del siglo pasado, como Miguelina Cobián, Aurelia Pentón y Bertha Díaz.

En México 1968 llega la primera medalla de las mujeres por medio de Miguelina Cobián, Violeta Quesada, Fulgencia Romay y Marlene Elejalde, que alcanzaron la plata en el relevo 4×100 metros.

La Mayor de las Antillas posee el privilegio de la primera campeona olímpica latinoamericana. María Caridad Colón conquistó el olimpo en la edición de Moscú 1980. A partir de ahí, el desarrollo resultó meteórico en citas bajo los cinco aros.

Grandes estrellas figuran como ejemplo imperecedero del papel de la mujer en el medallero de Cuba en juegos olímpicos: Maritza Martén, Legna Verdecia, Driulis González, Mireya Luis, Ana Fidelia Quirós, Yipsi Moreno, Yoanka González, Daima Beltrán, Yumilka Ruiz, Idalis Ortiz y Yarisley Silva, entre muchas otras.

Además, en máxima gloria están el mejor equipo de voleibol femenino del siglo XX, uno de los mejores elencos de judo de la historia con resultados decisivos en mundiales y eventos multideportivos.

Múltiples resultados y ejemplos avalan la inclusión y el protagonismo de la mujer cubana en el deporte. No hay palabras para expresar cuanto han aportado a la excelencia deportiva. Por eso, Cuba es un ejemplo para el mundo de cuánto pueden hacer las féminas en cualquier esfera de la vida.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *