Y Matanzas despidió el año a ritmo de danzón

Para decir adiós al 2016 los matanceros apelaron al danzón, ritmo estrenado oficialmente en el Liceo Artístico y Literario de la urbe hace más de un siglo por el músico Miguel Faílde, con la pieza Las Alturas de Sipmson.

A fin de mantener vivo el género que se expandió a otras latitudes, devenido nuestro baile nacional, en la provincia se organizaron los encuentros en las Casas de Cultura y en la ciudad cabecera, en la Sala de Conciertos José White.

El festejo en la ciudad yumurina estuvo amenizado por la Orquesta Juvenil Miguel Failde, dirigida por el tataranieto del genio que nació el 23 de diciembre de 1852 en Guamacaro, actual municipio de Limonar.

En espera del aniversario 58 del Triunfo de la Revolución, en diferentes espacios de Matanzas se desarrollaron los bailables de danzón, dedicados a realzar su impronta y despertar el interés de los jóvenes por sus cadenciosos pasillos.

Durante el encuentro las parejas realizaron ejecuciones de gran elegancia y virtuosismo, dedicadas a que las nuevas generaciones de bailadores mantengan vivo ese ritmo creado por el ilustre músico y compositor Failde, quien inmortalizó el danzón.

Perdura la leyenda 

Miguelito, con solo doce años, dominaba el cornetín e integró la Banda de Bomberos municipal de Matanzas hasta completar sus estudios con el profesor Jiménez Salazar y la armonía y composición con Federico Pitier, del Conservatorio de París.

Además de ser un prodigioso intérprete del cornetín, tocaba el contrabajo o la viola y para 1871, con apenas 18 años, fundó la Orquesta de Los Faildes, en unión de sus hermanos Eduardo y Cándido.

Esa formación cultural y artística hacen de Miguel Failde una de las personalidades más destacadas de la música cubana de todos los tiempos. Su popular danzón Las alturas de Simpson le ha dado la vuelta al mundo por salones, clubes y liceos para deleitar a generaciones de amantes de ese cadencioso ritmo que es Patrimonio Inmaterial de la nación.

Ethiel Fernández Failde, flautista y director de la orquesta de igual nombre, considera que despedir el 2016 de esa manera no solo honra la memoria del Padre fundador, sino que asegura que en Matanzas perdure la raíz y las nuevas generaciones no dejen morir el género.

La Típica Juvenil interpretó piezas de su repertorio variado entre las que incluyó música tradicional y contemporánea. Sus 16 músicos graduados del sistema de enseñanza artística hicieron gala del vistuosismo.

Ethiel asegura sentir orgullo por la encomienda de la Dirección de Cultura, lo cual renueva el compromiso con la profesión, optimismo y confianza en que el danzón nos identifica como nación y hay que defenderlo.

Rememora que con solo cuatro partituras empezó tocando danzones y ya cuentan en el repertorio con 18 piezas y más de 40 temas, se distinguen como la más novel agrupación del país, por sus mujeres cantantes y músicos y la incorporación de instrumentos como las trompetas.

Uno de los cinco piquetes de Cuba representan la herencia de un apellido, símbolo para la cultura nacional y con su desempeño demuestran un futuro promisorio en el que perpetuarán al danzón.

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