Respira el parque Watkin

El deterioro del microzoológico Parque Watkin, de la ciudad de Matanzas, nunca fue motivo para no ir a su encuentro. A pesar de ello, los cocodrilos; Paco, el mono y el león durmiente siempre recibían las visitas de niños, jóvenes y adultos.

Desde el primero de noviembre del 2016 este sitio cerró al público con motivo de una reparación capital que durará aproximadamente ocho meses.

El principal inversionista de la obra es la Empresa de Servicios Comunales y como ejecutor funge la cooperativa no agropecuaria de construcción Sancof. Aproximadamente 261 mil pesos se han destinado a la obra que se prevé concluya para la próxima etapa vacacional.

A partir de un estudio se decidió hacer un reordenamiento de los exhibidores, el senderismo y algunas oficinas.

Sobre este tema explica Mariela González Cobos, especialista de zoológicos de la Dirección provincial de Comunales.

“El senderismo del parque era incoherente  y no facilitaba a los visitantes un recorrido a tono con la ubicación de las jaulas de las especies en exhibición. Quedará conformado con una parte de adocreto y la otra de hormigón fundido. Se decidió construir un socioadministrativo para facilitar las condiciones laborales de los trabajadores y el reordenamiento de los locales.”

La rehabilitación del Watkin comenzó por  el sector uno donde existían 29 jaulas y se mostraban anteriormente los primates, ovinos y caprinos. “Hoy estamos aumentando cinco exhibidores más para una hiena, un pécari de collar, algunos primates de la clase babuinos sagrados, anubis y monos verdes. También se va a incrementar un recinto para las aves de fantasía, conejos, curieles y peces ornamentales. En la entrada vamos a incorporar un local para las ventas de mascotas y sus respectivas comidas”, agregó.

Las especies acuáticas igualmente tendrán su espacio remozado. A este sector se le añadirá un pequeño acuario para la exposición de peces ornamentales. Aquí ya viven flamencos, patos, tencas rojas chinas, biajacas cubanas y otros.

Lo que antes era un área en desuso, tras su reapertura serán las oficinas para el administrador, el médico veterinario y para la elaboración de las dietas de los animales. Igualmente, para almacén de cárnicos, viandas, vegetales y alimentos complementarios. Además de la cafetería, contará con un aula temática y un parque infantil de nuevo tipo.

“Esta es la construcción total que hoy tenemos diseñada para que el microzoológico funcione con un  nuevo reordenamiento”, comentó González Cobos.

Ante la pregunta: ¿Y los leones? ¿Qué pasará con ellos? La especialista sonrió y enseguida espetó: ¡A todos les preocupa!

Buenas noticias para estos rudos felinos que contarán con una jaula completamente rediseñada y aprobada  por los especialistas del Zoológico Nacional. “Hoy tenemos seis, ya que logramos obtener buenos resultados con su reproducción. Se localizarán en el sector uno.”

La entrada y la cerca perimetral tendrán otra estructura. En el caso de esta última exhibirá columnas fundidas y mallas. Los visitantes podrán guarecerse del sol y la lluvia en la entrada gracias a su cambio de estructura en forma de sala de estar, con techo y asientos.

Hoy existen allí cinco especies de animales, 22 familias y 149 ejemplares, mayormente de aves acuáticas. Este lugar fue donado por Randolph y Bartholomens Watkin en el año 1950 siguiendo la máxima de su padre: “Amo a mi tierra como amo a mis hijos.”

Luego de concluida la reparación capital del parque y los esfuerzos realizados por la Dirección de Comunales en la provincia, toca a sus trabajadores y visitantes cuidarlo para que continúe siendo un atractivo, y no precisamente en ruinas.

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