Search
Tuesday 15 October 2019
  • :
  • :

Playas de todos

Transcurridas más de cinco décadas del triunfo revolucionario pareciera que el libre acceso y el disfrute en esos sitios y zonas de playas que conocemos los cubanos fue siempre tal y como lo hemos vivido en estos años.

Solo quienes ya lucen cabellos totalmente blancos y suficientes arrugas en la piel -huellas de la vida-,  pueden recordar los tiempos en que el baño recreativo en los litorales arenosos de nuestro Verde Caimán llevaba el sello de la exclusividad y la discriminación racial y social que reinó durante la república neocolonial.

Como respuesta a esa situación el 21 de abril de 1959 el gobierno revolucionario cubano aprobó la Ley número 270, con la que se declaraba de uso público las costas y playas de la nación, y se entendió por costa una faja de cien metros de ancho a lo largo de los litorales norte y sur.

De esta manera las playas quedaron abiertas para el pueblo, que adoptó como una de las prioridades para la etapa estival la visita a esos ecosistemas que, bañados por el Mar Caribe en el sur y por el Océano Atlántico en el norte, se distinguen por sus arenas finas, aguas cristalinas y entorno submarino.

 

Paisajes paradisíacos y bien conservados que con el desarrollo de la industria turística también resultan de la preferencia de quienes nos visitan.

Ahí están Varadero, considerada no solo una de las mejores playas de Cuba, sino del Caribe, con sus 20 kilómetros de arenas blancas y aguas turquesas; las playas del este de La Habana, Santa María, Guanabo y en Ciénaga de Zapata, Playa Girón, escenario de la primera derrota del imperialismo yanqui en América.

Otros ejemplos están en la playa Rancho Luna, de Cienfuegos;  Ancón, ubicada en Sancti Spíritus; Santa Lucía, de Camagüey; la conocida Guardalavaca, de Holguín; Marea del Portillo, con sus arenas oscuras y en la Isla de la Juventud, Bibijagua.

Y es justamente por ese libre acceso a las playas y su altísimo valor natural que el Gobierno trabaja de conjunto con organismos como el CITMA y Planificación Física, para conservar esas zonas costeras.

Programas como la eliminación de especies invasoras que afectan la duna y la siembra de plantas que garantizan la retención de la arena; la correcta ubicación de instalaciones turísticas, recreativas y viviendas, además del mantenimiento de la limpieza de las aguas del mar, aseguran que en Cuba las playas continúen siendo un espacio bello y atractivo para todos.




Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Mostrar Botones
Ocultar Botones