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Sunday 21 October 2018
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Nosotros los matanceros cuando cantamos…

Ni es África, ni es Haití, ni languidece por catástrofes naturales, pero Matanzas ha sido mordida por la desmemoria y también necesita una canción que la levante.

Si Michael Jackson conmovió hasta a los más insensibles con We are de World, Ethiel Fernández Failde, director de la danzonera Orquesta Miguel Failde, solo espera que los matanceros escuchen y canten la canción dedicada al 325 aniversario de su ciudad, y a partir del último acorde no vuelvan a mirarla de forma indiferente. Como versa el tema musical: “… en este barrio comienza mi Patria, primera esquina de mi historia”.

Dicen los rumberos de Afrocuba que “… nosotros los matanceros cuando cantamos/ lo hacemos con ritmo alegre y buen compás…”, y es cierto, aquí se ha creado un nuevo baile de salón, una rumba sin prueba y vete.

A la sombra de esa herencia los músicos de hoy se unieron para cantarle a esta tierra, bajo la dirección de Ethiel Fernández, tataranieto del creador del danzón, y el arreglo musical de Alejandro Falcón, nacido en el barrio de Pueblo Nuevo y considerado actualmente como uno de los más exitosos pianistas y compositores jóvenes de la Isla.

Después de varias horas de grabación, el rostro de Ethiel Fernández Failde ya no era el mismo.

Integran el elenco los muchachos de la Orquesta Miguel Failde, Anneris Cánovas, Los Muñequitos de Matanzas, el cantante Joaquín Moré, el trovador Raúl Torres, en fin, una representación de los exponentes actuales del panorama sonoro en la urbe conocida como la Atenas de Cuba.

Descargue la canción en este enlace

Claro que no faltarán aquellos que cuestionen la selección de los artistas y pregunten por qué ellos sí y otros no, sin embargo, las críticas deberán realizarse después de conocer que la convocatoria fue más amplia y en algunos casos, declinada por otros compromisos previos. De cualquier modo, el resultado es valioso y ya podrá ser escuchado.

La voluntad se hizo canción, canción, una palabra corta que se te apaga en los labios, un pieza de apenas tres o cuatro minutos destinada a un olvido precoz o a la gloria, detrás de la que se esconde un proceso de gestación mágico y largo como una vida.

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Hace algún tiempo los funcionarios del Gobierno provincial le comentaron a Ethiel Fernández la idea de hacer una canción por el aniversario 325 de la ciudad de Matanzas. El desafío de una canción por encargo, no tan grande como el de llegar a los 325 como se quiere, representó para el tataranieto del creador del danzón la oportunidad de realizar un viejo anhelo: trabajar junto a Los Muñequitos de Matanzas. Pero en la concepción de la pieza se tocaron otras puertas y el proyecto alcanzó una dimensión más colectiva. Todos por Matanzas.

“A mis 25 años encabezar una producción de este tipo constituye un reto, no podía negarme. Desde un inicio quisimos incluir géneros representativos de la provincia y ha sido difícil fusionar en un mismo tema rumba, danzón, son… De alguna manera estarán presentes figuras y agrupaciones trascendentales de la cultura matancera y le hacemos un guiño al pasado.” Explica el joven Ethiel.

Ethiel Fernández Failde durante el proceso de grabación en los Estudios Abdala.

Pero…, ¿qué debe decir una canción para Matanzas?  A pesar de no haber nacido en esta urbe Pedro Pablo Cruz escribió como si lo fuese. Quien le hable a la Ciudad de los Poetas lo hace con la palabra bendecida por Milanés, Bonifacio Byrne, Agustín Acosta, Carilda Oliver Labra y es poco probable que desacierte.

“Creo que Santiago de Cuba, La Habana y Matanzas son las tres ciudades más importantes en la historia de la música cubana. La letra fue concebida en 24 horas, siempre procurando que no fuese una canción hermética y  que el lenguaje funcionase para todos los públicos. El leitmotiv es Carilda Oliver Labra, se cita una y otra vez en el tema porque, a mi modo de ver, ella es el alma de Matanzas. Existen sitios sin alma, mas, cuando uno llega a Matanzas la ciudad te habla: sí, voy a cumplir 325 años, pero estoy aquí.”

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Cuando se escucha una canción, por simple que parezca, pocas veces se imagina el largo, complejo y extenuante proceso de grabación realizado durante varios días para tres o cuatro minutos que, cantados,  son apenas un flashazo.

Un turno de grabación en los estudios Abdala vale oro (y la expresión tiene de frase popular y mucho de verdad), cuando un artista es invitado a un tema musical se le paga de acuerdo a su nivel, pero los matanceros reunidos allí no solo lo hicieron gratis y por amor, sino que resistieron hasta la media noche cuando ya las gargantas y el cuerpo solo quieren una cama.

Unos minutos antes de grabar cada uno estudiaba su parte, Ethiel tarareaba, mientras los ingenieros de sonido preparaban los micrófonos del estudio número 1, el mismo donde Amaury Pérez Vidal realiza el programa televisivo Con dos que se quieran. Ese día, se querían varios.

-Deben apagar los celulares, aquí adentro se capta el mínimo ruido. Comenzamos con el coro. ¿Escuchan la referencia?

Santos Rafael Navarro y Pujada, cantante guía de la agrupación Los Muñequitos de Matanzas.

Y el 1,2, 3 de Ethiel inició la magia, se comenzaba a dar luz a una canción. Yo estoy, yo vuelvo, yo siento, fue repetido casi veinte veces y de esa misma forma se hizo con cada frase. El tambor bajo mi piel, brújula por si me pierdo, tímpano de lo que fui y lo que voy a merecer. Lalalalelala lalalá. Tambor y lalaleo suenan a rumba y quién mejor para cantarla que Los Muñequitos de Matanzas y su voz guía: Santos Rafael Navarro y Pujada (El Niño de Simpson).

“Yo soy del barrio de Miguel Failde y esto es lo mejor que puedo brindarle a mi ciudad. Soy matancero y soy rumbero, esa es mi vida y la doy.” Mientras que Reyniel López, otra de las voces de la agrupación, afirmaba que la rumba, la rumba pega con “to’”: “La fusión con música tradicional se nos hace fácil. Muñequito ha trabajado con Van Van, con Irakere, hasta con el maestro Frank Fernández, ya estamos adaptados.”

Y así, uno después del otro, repitiendo siempre más de diez veces el texto, cambiando una palabra por otra de mayor musicalidad, correspondió el turno a una de las primeras integrantes de las Anacaonas, Anneris Cánovas; a Joaquín Moré con la tesitura que heredó del padre y el padre a su vez de los dioses; a las voces jóvenes y prometedoras de la Orquesta Miguel Failde.

Joaquín Moré (hijo), aunque confesó sentirse afectado por la gripe, hizo gala de su voz privilegiada.

Pasadas las 11:00 de la noche, el rostro de Ethiel se veía cansado, otros estaban hambrientos; sin embargo, Anneris Cánovas no parecía tener 86 años, por la voz que aún conserva y por el entusiasmo, que respondía a uno de los resortes más efectivos y nobles: el amor.

Anneris Cánovas, una de las primeras integrantes de las Anacaonas.

“No pensé que a mi edad pudiera entregarle otro pedazo de mi corazón a mi provincia. Matanzas es la inspiración de los grandes poetas, de los pintores, doy gracias a Dios que me concedió ese bien, el de haber nacido en un lugar como este. Es mi musa y mi tristeza.”

A la media noche el rostro de los músicos lucía el mismo cansancio feliz de quien ha asistido al alumbramiento de una vida. Cada pedazo de canción que se grababa era como una parte del cuerpo del niño que se asomaba al mundo. Después, quedaría la post-producción, mezclar las pistas y una vez concluido el proceso estaría listo el tema para ser escuchado por todos, que es como entregar un recién nacido en los brazos de su madre.

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¿El nombre de la canción? Aún no lo tiene, porque se pretende convocar al pueblo matancero a un concurso para que sea él quien finalmente lo elija.

Más allá de las críticas futuras debe pensarse que todo acto de amor  es puro desde que nace y ya está consignado al valor. En la mayoría de las entrevistas se reiteran los sintagmas “mi ciudad”, “mi tierra”, de modo que parecen haber sido realizadas a la misma persona. Y es que nacer en un sitio común hermana a mujeres y hombres, te hace llevar toda la vida una marca de patriotismo de la que nunca podrás separarte aunque te alejes. ¿Hasta qué punto el hombre hace a las ciudades y las ciudades hacen a los hombres?

Ethiel Fernández confiesa que a la Orquesta Miguel Failde le han sobrado oportunidades para trabajar y vivir en otro sitio; “… sin embargo, el único lugar donde yo me siento en casa es en Matanzas. Como dice la canción: Matanzas todo te debo, el puente de los abuelos y los ojos de Carilda hasta el mejor aguacero.

Parte de la Orquesta Miguel Failde mientras esperaban para grabar las improvisaciones del tema.

Cierto que la ciudad, de cara a sus 325 años, necesita mucho más que una canción, pero es de agrios desaprobar una idea como esta. Hay canciones que son catapultas, canciones de terminales, canciones con escarcha y canciones cascabeles que te avisan a tiempo sobre la urgencia de amar, amar a la ciudad que va conmigo y contigo, sobre mi pecho y tu pecho, Matanzas.

  • Fotos de Randy Perdomo



3 thoughts on “Nosotros los matanceros cuando cantamos…

  1. odalys

    Luego de un día agotador por la doble jornada,ah qué placer despertó en mí la lectura de este hermoso trabajo. Matanzas despierta los mejores sentimientos de músicos, poeta, periodistas, del pueblo que con el mismo afecto que la ama debe protegerla para prolongarla en el tiempo como regalo a mis hijos,los hijos que tendrás y los hijos de mis hijos y de tus hijos… Otros seguro también disfrutarán de esta canción dedicada a Matanzas, la ciudad de los amores de muchas vidas. Gracias Dunielys, qué bueno poder decir que la cuerda de tu cuerda siempre va a tirar al sentimiento. Seguro que sí.

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  2. Lisandra

    Dunielys, genial, es lo que estaba buscando una mirada diferente desde el Gobierno y hacia la ciudad que espera desesperada porque las matanceras y matanceras le hablen y la mimen después de 324 y hacia los 325, gracias por participar con nosotros en este sueño y ser parte de él, ahora nuevas metas, nada, es que pienso luchar junto a mis compañeros por el video clip de la canción. GRACIAS….Lisa

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