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Saturday 23 November 2019
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“Esta ciudad es para mí un motivo de inspiración”

Basta cerrar los ojos para regresar a los tres años y verse a sí mismo jugar con una guitarra de madera. Aunque es extremadamente improbable que un recuerdo tan lejano sobreviva a los rigores del tiempo, esta anécdota tantas veces repetida por la madre, en algún momento se convirtió en una de las memorias más preciadas de Elaín Morales.

Si bien la inusual petición anunciaba la vocación del pequeño, ni siquiera la progenitora podría prever que el hijo conseguiría abrirse paso en el voluble mundo de la música.

Elaín, no obstante, lo consiguió y se consolida hoy como uno de los músicos cubanos más versátiles del panorama sonoro en la Isla.

En reciente visita a Matanzas, el artista compartió con Radio26 sus preferencias musicales, sus proyectos más inmediatos, además de confesar su deslumbramiento con la Ciudad de los Puentes.

– Elaín, ¿cómo te sientes en Matanzas?

– Agradezco el estar aquí. Me siento feliz, desde que llegué he recibido mucho cariño. Estoy emocionado, aunque no lo parezca, gracias por recibirme. Pienso que los matanceros tienen un encanto, esta es una ciudad majestuosa.

– ¿Cuál es el objetivo de tu visita a la Atenas de Cuba?

– Estamos de gira por todo el país, presentando mi último álbum Gracias, producido en la intimidad del hogar. En él gratifico a mis cómplices alrededor del mundo, en especial a los cubanos, le debo mucho a esta Isla. Me formé en las calles de aquí. En principio, me presento en los hoteles de la cadena Iberostar, en Varadero, cada sábado del mes de junio, pero ya preparamos otros conciertos para que todos los matanceros puedan acceder.

– Ahora regresaremos a los orígenes: ¿Cuándo descubres que tienes un talento especial? ¿El contexto en el que te desarrollabas estimuló este interés?

– Dice mi madre que desde la barriga ya daba síntomas de que al menos iba a ser hiperactivo. Con tres años me subía en las mesas y llamaba la atención.

Con 6 años participaba en los tríos y cuartetos que se armaban en mi barrio y empecé a tocar la guitarra de manera autodidacta. Se cantaban canciones de la Vieja y la Nueva Trovas. Desde niño conocía la obra de Manuel Corona, Sindo Garay. Me imagino que debió ser un espectáculo surrealista, siendo tan pequeño cantar temas antológicos. En mi casa se escuchaba Queen, Barbra Streisand, Stevie Wonder, Caetano Veloso,  temas tradicionales cubanos.

Poco a poco me fui encontrando con la música, no tuve oportunidad de estudiarla académicamente, siempre he sido autodidacta. El arte misma es mi maestra, soy un aprendiz, creo que me falta un universo por descubrir.

-Aun sin formación profesional integraste reconocidas agrupaciones cubanas: ¿Qué te aportó desde el punto de vista profesional tu paso por Sello L.A, compuesta por los hijos de Los Papines,  y Pachito Alonso y sus Kini Kini?

– Para mí fue una escuela, un privilegio compartir con este grupo rumbero, una institución. Me enseñaron a bailar en clave, a cantar rumba. Las dos agrupaciones fueron una plataforma súper especial. Con ellos comencé a interpretar profesionalmente géneros cubanos, nunca he podido apartarme de esa influencia. A pesar de los experimentos y los encuentros siempre está vigente lo que aprendí con ellos.

– ¿Qué aspiraciones tenías cuando iniciaste tu carrera en solitario?

– Cuando me decidí, sabía que estaba listo para encarar los retos. La aspiración principal fue crecer profesionalmente y ¡qué bueno que el universo lo permitió! No había escrito canciones hasta ese momento, siempre tuve la ilusión de componer porque mi hermano escribe. Cuando llegó la propuesta de hacer mi primer disco, empecé a descubrir este mundo, algo que respeto muchísimo, crear es una responsabilidad, pero también un regalo, un acto mágico.

Las canciones aparentemente nacen de uno, pero luego dejan de pertenecerte y son de todo aquel que las escuche, que le gusten, que le encuentre otra lectura. Continuamente leo e intento desarrollar el arte de la palabra.

-¿Qué te inspira cuando compones?

– La inspiración se encuentra donde menos la esperas. Ahora mismo llegar a esta ciudad y encontrar este amor puede ser una gran motivación. Desde que llegué aquí he compuesto unas tres canciones sobre la buena energía que se respira. He creado obras por encargo, pero incluso en esos casos, la musa llega por los caminos más insospechados. A lo mejor llega la melodía primero o la letra, o juntos, por lo general grabo las ideas en mi teléfono y así armo las canciones.

-¿Cuáles han sido tus paradigmas?

– Tengo muchas influencias. Este es un país esencialmente musical, soy amante de nuestro patrimonio y también de las nuevas generaciones que cultivan ritmos bailables. Además consumo jazz, propuestas como la de Sting, Joaquín Sabina, Pablo Milanés, Silvio Rodríguez, Descémer Bueno, Kelvis Ochoa y Tony Ávila.

– En el 2008 se dio a conocer tu primer fonograma titulado Elaín, donde fusionas jazz, son montuno, bossanova, flamenco, un sello que más o menos se repite en tus posteriores producciones El baile de la luz y Volando alto: ¿Cómo te defines en materia de ritmos?

– En el primer álbum los productores explotaron mis posibilidades en el bolero, la balada, las armonías bailables y, a partir de eso, decidimos crear una sonoridad que me identificara, en términos internacionales fue denominada fusión latina del pop, lo que más o menos se concreta en una confluencia de armonías latinas basada en la música cubana.

– Volando alto en 2012 te trajo muchas alegrías como las nominaciones a los Premios Grammy Latino en las categorías Mejor Álbum Tropical Contemporáneo y Mejor Nuevo Artista

– Hicimos el disco sin pretensión alguna, ya en estos tiempos hacer un disco es un privilegio, si encima de eso la gente lo recibe bien y aparecen premios es la cima. Recibí la noticia estando en Cuba, mientras visitaba a mi familia y cumplía algunos compromisos de trabajo. Sonó el teléfono y era mi equipo en Estados Unidos diciéndome que estaba nominado a los Latin Grammy. Fue súper emocionante, todavía lo es.

Junto a Jhonny Ventura, máximo representante del merengue en la esfera internacional.

Tuve la oportunidad de vivir la fantasía de la alfombra roja, conocí a Caetano Veloso, mi ídolo, ese año le hicieron un homenaje. Alejandro Sanz me presentó a Juanes, a Juan Luis Guerra, a Santana. Asistí al evento junto a Johnny Ventura, una leyenda, él me decía: “solo la nominación te hace un ganador”, es una frase que siempre se dice, pero yo la interpreté de otra manera: hacer lo que más disfruto ya me hace un triunfador.

A raíz de las nominaciones, surgió Sígueme, mi programa de televisión en Estados Unidos, un show con el que obtuvimos tres Emmy Awards. También me sumé a la campaña por la no violencia doméstica, gracias a lo cual visité un montón de países en representación de Cuba, siento que a partir de ahí todo cambió.

-El público cubano recuerda de modo muy especial la canción Sin pasaje de regreso que lideró esta compaña…

– Me interesan estos temas porque tengo hijos, estoy viendo cómo crecen en esta sociedad que va tan rápido y donde la tecnología es la protagonista. Los artistas debemos aprovechar el don de llegar a tanta gente e influenciar los comportamientos de las personas en un contexto tan íntimo como es el hogar. Si en la casa no se tiene un ambiente saludable, se reflejará en tu medio, en las relaciones que establezcas. Como parte del proyecto conocí a varias víctimas de agresión y lo que empezó siendo un acto de motivación familiar se convirtió en un compromiso. La idea es enviar un mensaje de amor, de tolerancia y hacer saber al mundo que no estamos de acuerdo con ningún tipo de violencia.

– ¿Qué opinas de la música que se hace hoy en Cuba?

– Esta Isla es una fuente inagotable. Los estilos nuevos siempre ocasionan cierta resistencia, pero hay que respetar todas las tendencias. Cuando surgió Beethoven o Pello “El Afrokán” con sus formas tan originales hubo gente a favor y gente en contra. Lo más importante es que se hace música, que se sigue renovando y se descubren maneras diferentes. Percibo que en este país hay mucha variedad, no estoy en contra del reguetón, ni de su protagonismo, hay que tomarlo en cuenta e intentar que sus cultores ganen en calidad y presten atención a los textos. Es innegable el arraigo del género, ha conseguido ganarse un espacio, deben aprovecharlo con inteligencia.

– Las colaboraciones o featurings están muy de moda y tú las incorporas con relativa frecuencia…

– La colaboración te permite descubrir cosas de ti que no conoces y compartir con otros creadores. El público lo agradece, yo disfruto y aprendo en cada ocasión.

– Eres un artista exitoso, reconocido internacionalmente, sin embargo es Cuba una constante en tu obra, siempre regresas aquí…

– Cuba es mi casa, en ningún lugar del mundo me siento como aquí. Está mi familia, mi infancia, mi formación, mi vida, es mi lugar favorito del mundo.




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