Han concluido los carnavales en Matanzas, esta vez no interrumpidos por la lluvia o por las reparaciones que por el 325 próximo aniversario se realizan en la ciudad. Las ofertas de comestibles se mantuvieron estables, aunque los aparatos de diversión para los niños sí están aún caros, según la opinión de muchos padres. Otro aspecto que debe mejorar es el de las carrozas, muy pequeñas para el gusto del público, a pesar de ser importadas en esta edición de Camajuani… Pero, ¿por qué no podemos fabricar nuestras propias carrozas, con motivos típicos de nuestra región? En fin, esperemos que los carnavales sigan mejorando cada verano para el disfrute y la diversión de los matanceros.































