Próxima a cumplir sus cuatro años de creada el venidero 17 de noviembre, El Fortín constituye la editorial más joven de la provincia de Matanzas. Bajo la dirección del poeta, diseñador y artista de la plástica Rolando Estévez, la casa se dedica a la producción y publicación de libros, con obras de las más emblemáticas voces de la poesía cubana de todos los tiempos.
“Es una editorial de artistas, un proyecto en el que el Ministerio de Cultura confió en mi trabajo como diseñador y editor y me dio la oportunidad de crear este pequeño espacio. Hemos vivido años muy ágiles, de mucho trabajo, con una existencia editorial bastante rápida.
“En su corto tiempo de vida la editorial ha alcanzado resultados interesantes con publicaciones de Antón Arrufat, Digdora Alonso, Nancy Morejón, Dulce María Loynaz”, expresó Rolando Estévez.
Para los trabajadores de El Fortín, como sucede en las editoriales matanceras, no existe tiempo disponible para el descanso porque el trabajo, más que una responsabilidad, les proporciona placer y satisfacción personal. Ese espíritu prevalece en sus propuestas literarias.
Durante el mes de julio último regalaron a los lectores tres propuestas muy sugerentes. “Una flor debajo de la bota, un poema mío; un pequeño cuaderno de tres poemas de Richard Blanco, poeta cubanoamericano, quien tuvo a su cargo el poema con el que se inició Barack Obama en la presidencia y el de inauguración de la embajada de Estados Unidos en Cuba y, recientemente, también publicamos un libro de Martha Valdés, Canción difícil, con cinco temas emblemáticos de su obra.
“Hemos desarrollado presentaciones en Cuba y en el extranjero, fundamentalmente en Michigan y en Miami.”
Las bibliotecas de varios recintos universitarios estadounidenses aprovechan estas relaciones de intercambio para coleccionar los libros de El Fortín, considerados objetos de decoración, joyas de la literatura de la isla caribeña.
Al calor de esos empeños se fragua un título para publicarse “a finales de octubre en Miami y posteriormente en la ciudad de Matanzas porque estos libros, aunque caminen por el mundo, tienen aquí la savia del San Juan y del Yumurí”.
Se trata de una selección de obras especialmente vinculadas a la ciudad de Matanzas. “Bolero sin fin es una plaquette con cuatro canciones del intérprete matancero Lázaro Horta. La primera dedicada a María Teresa Gómez Albuerne, que se llama Teté; una dedicada a Maricusa Menéndez; una a su padre titulada A dónde van los caballos y Bolero sin fin, que le da nombre a esta pequeña antología.”
Ediciones El Fortín trabaja ya en función de su cumpleaños en noviembre próximo. Su pequeño, pero tenaz equipo, se entrega por completo para que cada propuesta se convierta en una verdadera obra de arte, a la altura de la cultura matancera.
Para ello tienen como garantía la experiencia de quienes allí laboran. “Somos solamente cuatro personas: dos realizan, una produce y ayuda en la impresión, yo diseño y dirijo. Es una bendición contar también con Laura Ruiz, una editora con tanta preparación y muy buen tino a la hora de hacer su magnífico trabajo y una poeta de tan elevado verso.”
Conducido por el artista Rolando Estévez, El Fortín comparte ciertas similitudes con la también matancera Ediciones Vigía, mas sus poéticas conceptuales y sello original le garantizan un lugar único dentro de las letras de la provincia Matanzas.
Como sus homólogas yumurinas, esta casa contribuye al enriquecimiento cultural de la bien llamada Atenas de Cuba.






















