Irma con sus vientos huracanados arremetió con fuerza telúrica sobre la costa norte cubana para dejar tras de sí una estela de destrucción nunca antes vista en esta isla antillana.
Dentro de los múltiples casos de daños a la infraestructura de la provincia de Matanzas se halla el de la calle Laborde, en el yumurino barrio de Versalles.
Y es que aun cuando se trata de una zona baja, limítrofe con la parte en que el río Yumurí mezcla sus aguas con las de la bahía, y sus pobladores han visto inundarse la calle en otras ocasiones, lo sucedido este nueve de septiembre superó cualquier experiencia anterior.
Esta vez el empuje de las olas trasladó varios metros cuadrados de la piedra y arena que forman parte de la vía férrea que va paralela a la calle, para obstruir el tráfico vehicular y a la vez el retorno del agua hacia el mar.
Ante tal situación las autoridades del Partido, el Gobierno y el Consejo de Defensa Civil provincial se presentaron en el lugar con los medios y personal especializado para evacuar a los moradores de las viviendas proclives a inundaciones.
Tras el cese de los vientos, este domingo, se iniciaron las labores de recuperación con grúas-pala para limpiar y restablecer la utilidad de la calle Laborde, importante arteria que además forma parte del corredor turístico Habana-Varadero.


























