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Sunday 21 January 2018
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Los hijos del Presidente

Amanece en Santiago. El día, como si presagiara lo que se avecina, despunta nublado. El otoño anuncia su llegada dejando caer las primeras hojas amarillentas de los árboles. En una residencia de la Avenida Tomás Moro, desde el alba, hay un ajetreo inusual.

A las 7:20 de la mañana el Presidente, acompañado de algunos miembros del GAP (Grupo de Amigos Personales), sale de Tomás Moro en su auto Fiat 125 hacia La Moneda, adonde llega 20 minutos después. Viste una chaqueta de tweed y un pantalón marengo. Carga con un fusil AK-47, regalo de Fidel Castro.

Con el fusil AK-47, regalo de Fidel.

La rutinaria calma de la mañana es agredida por un estruendo. La Alameda comienza a teñirse de rojo y la Moneda se cubre de humo y metralla. Allende trata de obtener información. No puede contactar a Pinochet. “Pobre Pinochet, debe estar preso“, exclama. El 11 de septiembre de 1973 en Chile está marcado, indeleblemente, por la traición.

El golpe desde los recuerdos de un niño

La casualidad hizo venir hasta mí una historia no contada. Una noche mi hijo puso en mis manos una foto en un celular donde se veía a Allende con dos personas más. El propietario del teléfono era, nada más y nada menos, que el nieto de uno de los que aparecían en la instantánea, un joven chileno residente en Matanzas, que le mostraba a mi hijo, con humildad y orgullo, la foto de su abuelo junto al presidente Allende.

Francisco Figueroa, a la derecha, en un acto recordatorio este año, en Quilicura, lugar donde degollaron a tres comunistas: Natino, Guerrero y Parada. A su lado, un argentino encargado de la Brigada Luis Emilio Recabarren de papelógrafos.

Francisco Antonio Figueroa Benítez trabaja en la actualidad en un estudio jurídico en Santiago de Chile, donde 14 abogados laborales asesoran a trabajadores, sindicatos, federaciones, confederaciones y a la CUT (Central Única de Trabajadores). De forma gratuita atiende, a su vez, clínicas jurídicas en municipios, oficinas de concejales, CUT zonales, adonde llegan trabajadores para hacer consultas y pedir ayuda porque fueron despedidos; porque no les pagan de acuerdo con su contrato; porque son objeto de algún abuso y no saben qué hacer; porque sufrieron un accidente laboral y el empleador los despidió…

 “Al golpe tenía aproximadamente diez años, recuerdo los Hawker Hunter que volaron rasando nuestras casas cuando bombardearon La Moneda. Recuerdo a los milicos (militares) hacer uso y abuso. A los muchachos con pelo largo se los cortaban con sus bayonetas. Impusieron el toque de queda por meses, allanaban las casas, acordonaban una población, fusilaban a todo aquel que era de izquierda y los que se salvaban eran detenidos.”

Dicho así no pasaría de ser un chileno más que vivió aquel vergonzoso pasaje de Chile. Solo que este hombre tiene una historia relacionada con uno de los dirigentes de la Unidad Popular, amigo personal de Salvador Allende; una historia de incomunicación familiar, de destierro, de pérdidas, de frustraciones y esperanzas.

“Fue una época de terror y mucho miedo. A Santiago lo atraviesa un rio, el rio Mapocho, donde flotaban los cadáveres. Por todos lados se sentían disparos de carabinas y metralletas. Había mucha pena, mucha preocupación, pues durante años la sedición creó condiciones de desestabilización: los camioneros se pararon y ello provocó mucho desabastecimiento.

Tengo parientes camioneros a los que les pagaban 15 dólares por día para que estuvieran parados. Los agricultores de derecha botaban las frutas y sus cultivos, y los vendían en el mercado negro a diez veces su valor; los supermercados escondían sus productos y luego por puertas traseras los vendían a cuatro o diez veces su valor, especulaban.  

Luis Figueroa, en el extremo derecho, con boina.

“Algo similar a lo que hoy ocurre en Venezuela. Nosotros, que vivimos eso, sabemos que es el mismo ejercicio, la historia se repite. La prensa de derecha creó el efecto de teoría del caos y manipularon la información. Y luego saber que habían matado al “Chicho”, al presidente, a nuestro compañero presidente, porque uno lo sentía suyo…” 

La familia, el comienzo

Luis Humberto Figueroa Mazuela y Carlina del Carmen Benítez Valdevenito tuvieron dos hijos: Adolfo Ricardo y Francisco Antonio. Luis Figueroa fue un dirigente sindical comunista que inicia su actividad en el sector de la construcción, de donde pasa a la rama metalúrgica. Fue también estibador del puerto de Valparaíso y más tarde se forma como tipógrafo, oficio en el que ya se erige como dirigente sindical y pasa a presidir la rama juvenil de la FOCH y luego la Central Única de Trabajadores de Chile (CUT). Militante del Partido Comunista de Chile desde 1938 y miembro de su Comité Central en varios periodos.

Secretario General de la (CUT) de 1962 al 65 y su Presidente Nacional de 1965 al 73. Allende lo nombra Ministro del Trabajo y Previsión Social, cargo que ocupa de noviembre del 72 a julio del 73, cuando se ve obligado a retomar la presidencia del CUT para evitar que la democracia cristiana la asumiera. Tras el golpe militar, luego de pasar meses en la clandestuinidad, se asila en la embajada de Suecia en 1974, país donde preside el Comité Exterior de la CUT hasta su fallecimiento el 7 de septiembre de 1976.

Luis Figueroa -con un poncho- sentado al lado de Allende.

Salvador Allende y Luis Figueroa eran dirigentes sociales y políticos. Ambos eran de la quinta región: Valparaíso. Figueroa nace en Calera –lugar por donde, casualmente, comenzó la sedición el 11 de septiembre. Participó en cada una de las campañas de candidato a la presidencia de Allende. Fueron muchas las ocasiones de trabajo conjunto. Antes de ser electo presidente, Allende fue senador y Luis Figueroa diputado (1969-73), por lo que el Congreso fue otro lugar de encuentro.

Vuelvo a encontrarme con las memorias de aquel niño de diez años, con lo que más le impactó, con lo que aún resguardan sus sentidos.

“Por ser parte de una familia muy ligada a la política, ya a los ocho años era miembro de la Brigada Ramona Parra (BRP), del Regional Sur, San Miguel, brigada ligada a las Juventudes Comunistas. Me decían la mascota de la BRP de San Miguel, grupo que participaba haciendo murales y rallados con pintura en los muros de la zona sur.”

La BRP fue una brigada de las Juventudes Comunistas de Chile creada en los años 1960, aproximadamente, cuyos integrantes realizaban murales y rallados con pintura en los muros de Chile. Existían brigadas por región y comuna. Santiago tenía más de 50 brigadas en el año 1970.

“Se rallaba una consigna o una expresión del acontecer político del momento. La BRP jugó un rol preponderante en la propaganda. Cada partido tenía sus brigadas, la derecha también. Allende contaba con la BRP, por ende recorrió el país haciendo su campaña. El nombre de Brigada Ramona Parra alude a una militante comunista muerta en un paro por el atropellamiento de un ‘guanaco’, camión que tira agua a los manifestantes con la presión de una manguera de bomberos.”

En un acto, Luis Figueroa con boina.

La CUT agrupaba al 70 por ciento de los trabajadores de Chile y al 90 por ciento de los sindicalizados.

Pero lo relevante fue que la clase obrera chilena, muy politizada luego de toda una trayectoria de lucha, fue la generadora, el soporte, la base, el sustento para lograr que Allende llegara al poder. Fueron los trabajadores quienes se la jugaron por Allende, él era su fiel representante. Cuando los trabajadores se ponen al frente de sus reivindicaciones y luchas, cambian la historia.”   

Lina en la sede sindical de la Salud, a su regreso de Bulgaria, conversando con Alex Bunster, compañero que también era dirigente de la FENATS.

Carlina del Carmen Benítez Valdevenito era también dirigente sindical de la CUT y a su vez del gremio de la Salud de la FENATS. Trabajaba como paramédica en el hospital Barros Luco Trudeau. Aquel 11 de septiembre recibió la orden de la CUT de mantenerse en su puesto de trabajo, por tanto, se fue al hospital ese día y estuvo allí hasta el día 17, cuando todos fueron sacados y detenidos. Recibió un culatazo en la cabeza por el que se le generó un hematoma que nunca desapareció.

Lina en un paro de la Salud.

“Fueron transportados en buses hasta Cerro Chena, base de la Fuerza Aérea, El Bosque, y luego al Estadio Nacional, lugares donde fueron bestialmente torturados y muchos asesinados. Lina Benítez fue sacada tres veces al polígono del Estadio Nacional para fusilarla, pero como no coincidía el nombre con su carnet de identidad, una y otra vez fue sacada del pelotón de fusilamiento.”

En un cambio de General a cargo del Estadio se estima que no había razón para tenerla detenida allí y es trasladada a la correccional de mujeres, donde estuvo un año hasta que sale exiliada hacia Bulgaria. Permaneció doce años en Sofía, de los cuales pasó once en sanatorios y hospitales recuperándose de las torturas, pues le quebraron las caderas, los meniscos y los tobillos. Por el programa de ACNUR, de las Naciones Unidas, sus hijos se unen con ella.

Lina, fundadora del Comando Nacional de Exonerados

La ACNUR es un programa de las Naciones Unidas que se encarga de temas de refugiados y todo lo que tiene que ver con violaciones de derechos humanos.

El peregrinaje, el exilio, la cárcel

 “Durante un periodo, con mi hermano nos toca un peregrinar por diversas casas, escondidos, pues si nos capturaban esperaban que mi padre se entregara. Eso hizo estar a mi hermano en Valparaíso y a mí me dejaron en Lota de Concepción. Allí estuve casi ocho meses, hasta que me fueron a buscar para viajar a Austria y luego a Bulgaria. Salimos de Chile el 22 de diciembre de 1974, con destino a Viena y llegamos a Sofía el 24 de diciembre, dos días después.” 

Francisco -el de atrás- y su hermano -el del medio- subiendo la escalerilla del avión rumbo a Bulgaria.

“Ellos nos llevaron a Austria y se encargaron de los gastos, mediante ese programa de reencuentro familiar. No volvimos a ver a nuestro padre nunca más, pero en cada ocasión y circunstancia teníamos la obligación de dejar bien puesto su nombre y apellido.”

Adolfo Figueroa con Tatiana Rodríguez, otra refugiada chilena a quien conocieron en Bulgaria.

En 1977 Adolfo, el mayor, viaja a Cuba, donde recibe estudios militares y participa como oficial en una misión en Nicaragua. Vive en Cuba hasta 1990, año en que retorna a Chile hasta 1997, cuando regresa a nuestro país. En el 2016 vuelve a Chile con su esposa y su hija cubanas. Hoy radica en Santiago y trabaja en la municipalidad de Recoleta, junto a su hija, en un área de logística y transporte, y su esposa labora en una clínica médica.

Francisco también se forma militarmente en Bulgaria y viaja a Chile en 1982 para luchar contra la dictadura. Cae detenido el 26 de agosto de 1987 por un atentado a Pinochet, acto en el que, en honor a la verdad, no tuvo ocasión de participar, pero estuvo tres años preso por el Proceso 1919-86.

Francisco Figueroa.

“Estuve cinco días en manos de la CNI, luego 33 días incomunicado, para después pasar a la galería 6 del fiscal Torres, en la cárcel pública de Santiago. Salí en el año 1990.”  

Tanto la DINA (Dirección de Inteligencia Nacional) como la CNI (Central Nacional de Inteligencia) fueron aparatos represores que se encargaron de la tortura, desaparición y ejecución de cientos de chilenos.

“De la historia de Chile es sabido que cuando el pueblo y sus trabajadores dieron arduas batallas por sus conquistas siempre hubo costo social, nada fue gratis, cada logro fue con mucha represión y muerte. Salvador Allende se presentó en tres periodos y no salió y solo a la cuarta lo logra, pero con un 36.22 por ciento.  

“En Chile está el poder militar, el poder legislativo-congreso, el poder judicial y el gobierno, que es el poder político. De todos estos poderes, la Unidad Popular solo tenía el poder político, gobernado por una coalición de siete partidos, entre ellos uno de derecha, nacionalista, el Padena. O sea, que ese poder era algo simbólico, en el plano en que se moviera era torpedeado, incluso por sus aliados y hasta su propio Partido Socialista.  

“Pero el pueblo y los trabajadores sentían otra cosa, que ese era su gobierno, que se estaba en el gobierno y que íbamos hacia el Socialismo. Allende salió electo un 4 de septiembre de 1970; ese mismo día la CIA, el pentágono, Estados Unidos… se pusieron a trabajar para derrocarlo. Eso está demostrado en la desclasificación de los archivos de la CIA.” 

Hermosos recuerdos 

Han transcurrido 44 años del día más negro de la historia chilena. No es fácil hurgar en las memorias de este hombre, cuya niñez está signada  por la separación familiar, por un temor escalofriante a ser descubierto, por el exilio y la desesperanza. ¿Hasta dónde llegaron sus diez años a comprender lo que había vivido y lo que perdía? ¿Qué sensación guardaron sus sentidos y su corazón ante aquel vuelco definitivo de la vida?

“Fue hermosa esa experiencia de la Unidad Popular. Participé en los trabajos voluntarios organizados por las Juventudes Comunistas, pues había que combatir el desabastecimiento en el campo. Se trabajaba gratis para ayudar al Gobierno. El programa de la Unidad Popular se basaba en 40 medidas, entre ellas, la nacionalización del cobre, la banca y las empresas estratégicas; la reforma agraria, el medio de litro de leche gratis para cada niño…  

“Se subieron los sueldos, la salud y la educación fueron gratuitas. Se crea la Universidad Técnica del estado, donde los hijos de obreros pudieron ser profesionales. Se entregaron casas gratis para los pobladores, en especial a quienes vivían en campamentos, en forma extremadamente precaria, sin luz, ni agua, ni servicios básicos. Era un paraíso y un sueño de los trabajadores.  

“Pero se percibía que la burguesía y la derecha no se quedarían tranquilos, se percibía que el sueño iba a morir. Era demasiado bonito para ser cierto. Y vino el horror, la tortura, la muerte, el miedo… Pero los hijos de Allende, esos niños de diez años que se sienten los hijos olvidados de Salvador Allende, los hijos de la Unidad Popular, anónimamente crearon la resistencia y empezaron a combatir a la dictadura de Pinochet. Es una generación de niños y jóvenes que vivieron un periodo de mucha efervescencia, pero con mucha alegría e inocencia.”

Repetir la utopía 

“Y con la ayuda internacional de países como Cuba, que dio asilo, preparó a muchos de nuestros combatientes y financió mucho de nuestra lucha, se pudo luchar en igualdad de condiciones y el ejército chileno vio que se le estaba haciendo frente de igual a igual. La Unidad Popular fue una utopía para el pueblo chileno, pero una utopía que queremos repetir.” 

En su opinión no fue el plebiscito lo que provocó la salida de Pinochet. Estados Unidos pactó con los sectores socialdemócratas una salida para Pinochet, porque veía que se podía repetir Cuba o Nicaragua. Fue también esa lucha anónima de un pueblo que no se doblegó, que se organizó y creó la resistencia armada quien precipitó la salida de Pinochet. Hubo varios grupos como 24 Congresos, La Chispa, 24 de Abril, el Movimiento Lautaro, el MIR, el Comando Manuel Rodríguez y Frente Cero, entre otros.

“Hoy vivimos una transición seudo-democrática, con una legislación que dejó amarrada Pinochet, una Constitución y un sistema, todo muy bien orquestado, un círculo vicioso donde la derecha sigue con el poder total, que supuestamente es el garante del orden y la pacificación. Con unas fuerzas armadas (FF.AA.) entrenadas y adoctrinadas ideológicamente bajo la supervisión de EE.UU. Una izquierda que se vendió y se corrompió al capital y que durante estos años, en vez de hacer cambios, administró lo que dejó la dictadura, conocida como la concertación.

Con Luis Corvalán, en el extremo izquierdo, secretario general del Partido Comunista de Chile entre 1958 y 1990.

El gobierno de Michelle Bachellet -que partió con buenas intenciones- tiene un montón de leyes torpedeadas por la propia coalición, su sector más conservador y de derecha, aparte lo que hacen los poderes fácticos y la derecha, pero además se ve envuelto en casos escandalosos de corrupción. Hay sectores con intereses creados, por ejemplo, en Educación, donde hay políticos socios de universidades, liceos, colegios privados… El programa de la Nueva Mayoría (NM) no se podrá cumplir en su totalidad y varios de sus proyectos solo se ejecutarán a medias. Se tiene la esperanza de que con un cambio del Parlamento y la fuerza social haya variaciones.”  

Francisco Figueroa Benítez es el padre del joven Vladimir, residente en Cuba, y por medio del cual llegó a mí la foto donde se ven sonrientes al presidente Salvador Allende Gossen, a Luis Figueroa Mazuela, presidente de la CUT –al centro- y a Raúl Silva Henríquez, cardenal de Santiago, máxima autoridad de la iglesia católica chilena. La fotografía fue captada el 1ro. de mayo de 1972, en el acto de celebración de la fecha, con una multitudinaria marcha por la Alameda y una actividad artístico-cultural fuera de La Moneda.

 

El cardenal Raúl Silva Henríquez crea, durante los primeros años de la dictadura, Pro Paz y la Vicaría de la Solidaridad, entidades que auxiliaron a los perseguidos con ayuda económica, médica y defensa jurídica. Muchas personas fueron salvadas gracias a estas acciones, incluyendo a nuestro entrevistado, que estaba desaparecido. La Vicaría presentó un recurso de amparo que logró dar con su paradero.

El período más brillante de la historia de Chile fue brutalmente interrumpido aquel 11 de septiembre de 1973. Cuántos muertos y desaparecidos se llevaron sus historias sin contar; los que sobrevivieron al golpe quedaron marcados por el resto de sus vidas. Augusto Pinochet, el rostro de la traición, murió a los 91 años sin haber sido enjuiciado por los Derechos Humanos.

A más de 40 años del golpe de Estado que terminó con el más hermoso sueño chileno, Radio Magallanes sigue repitiendo, como aquel día, el metal tranquilo de la voz de aquel hombre con vocación democrática y aquellos niños de diez años, que aún se sienten los hijos del Presidente, siguen soñando y luchando por repetir la utopía.

Epílogo

Se ha escrito mucho de Allende. Los enemigos lo caricaturizan como mujeriego, por el buen gusto por los tragos y el vino, por el buen vestir. Por venir de la burguesía se le llamó pije y hasta se ha hecho de la mentira una verdad: que se suicidó.

Un pariente del oficial Palacios, quien dirigió el asalto a La Moneda, cuenta con vano orgullo y cinismo que este oficial le dio el tiro de gracia al Presidente, pues no podía quedar vivo. Entonces, luego de más de 40 años, han querido decir que Allende, en un acto de cobardía, se suicidó, para bajar la estatura moral de aquel hombre dispuesto a morir por su compromiso con los trabajadores y su pueblo, quien honró la palabra empeñada.




One thought on “Los hijos del Presidente

  1. odalys

    Excelente testimonio que trae del recuerdo al presente la historia de un proceso político vsito por un niño que creció en la política de Chile. Una manera de abrir las grandes alamedas por las que un día luchó Salvador Allende. Si supieras que me trajo a la memoria la historia que de adolescente aprendí por llevar mi secundaria básica en Camaguey el nombre de Grandes Alamedas.

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