La excesiva demora de los juegos de béisbol no es sólo una preocupación de la Asociación Internacional de este deporte, también en las Grandes Ligas estadounidenses han tratado de acortar el tiempo de los partidos con diferentes medidas, pero la situación permanece o empeora.
La Federación Cubana de Béisbol ha tratado de ir acortando diferentes tendencias en los juegos que alargan el espectáculo, con la aplicación de menos lanzamientos de calentamiento entre innings; el entrar y salir corriendo de los equipos cada vez que finalice un capítulo; las visitas programadas de los entrenadores al box y la exigencia de agilizar los encuentros responsabilizando a los árbitros; la aplicación de la regla Schiller cuando haya empate, entre otras, pero el mal continúa.
Ya se conoce que la principal causa de la exclusión del béisbol de los Juegos Olímpicos fue precisamente lo extenso de los choques.
Otro hecho que ha sido criticado, sobre todo en la Mayor League Baseball (MLB), es la protección a los fanáticos en los estadios y que tuvo recientemente “un escalofriante accidente”, según destaca el sitio digital conlasbasesllenas.com, cuando una pequeñita fue golpeada por una pelota de foul en el Yankee Stadium.
En declaraciones a la prensa 72 horas después del suceso, el comisionado de las Grandes Ligas, Rob Manfred, dijo que “estaba esperanzado por los esfuerzos de la liga para ampliar las mallas protectoras en los estadios”.
Manfred abordó diferentes temas incluyendo la duración de los juegos y la posibilidad de comenzar las próximas temporadas en diferentes países empezando por México en el 2018. Pero la parte que más atención género fue cuando se refirió a la protección de los fanáticos.
Aunque la decisión debe ser individual de los equipos, dijo, ya hay algunos que trabajan por ampliar sus redes hasta la parte de encima de los bancos de cada equipo.
Además, Manfred habló sobre los planes de acortar, quizás hasta eliminar las visitas al montículo o tener un tiempo límite para cambiar entre un inning y el otro usando un reloj.
Otro de los aspectos que tocó fue el reciente récord establecido de total cuadrangulares en una temporada en toda la historia. El comisionado considera que hoy en día los bateadores son más corpulentos, rápidos y altos en general. También señaló que los métodos para enseñar el juego han cambiado, donde los ponches importan menos y todo se centra en el poder.
Como se aprecia hay que trabajar seriamente en estos problemas abordados por Manfred, pero considero también que cada jugador debe agilizar el juego, salir y entrar corriendo, los lanzadores no demorarse tanto entre envíos y los árbitros ser más exigentes a la hora de aplicar el reglamento que establece un tiempo límite para soltar la bola.
La introducción en el béisbol de medios protectores para los codos o los tobillos de los bateadores provocan también cierta demora, o si no, vean cuando el jugador arriba a una base, hay que detener el choque para que un auxiliar vaya a recoger esos aditamentos, parece poco tiempo, pero va sumando.
Cada año se aplican nuevas medidas para aminorar los juegos, en esta temporada tenemos el boleto intencional ya indicado por los directores de los equipos, que aunque le quita cierta esencia al deporte, es una contribución.
Hay que seguir mejorando esta lucha constante contra el tiempo, ya se hace en ocasiones cansón sentarse ante un televisor o un aparato de radio y estar cuatro o cinco horas para seguir un juego de pelota, porque hay algunos que lo meritan, pero hay otros que, ¡por favor!, dan deseos de irse a dormir.






















