Search
Thursday 19 September 2019
  • :
  • :

Por qué el estadio de Cárdenas lleva el nombre de Pablo Avelino

A  la ciudad de Matanzas, primera plaza donde se jugó béisbol en la provincia en el siglo XIX, Cárdenas la siguió los pasos convirtiéndose en el segundo  territorio en contar con equipos y terrenos para la práctica del que sería titulado posteriormente deporte nacional de Cuba.

Según datos de la Oficina del Historiador de la Ciudad Bandera, la primera organización beisbolera local quedó constituida  oficialmente con la presencia entusiasta de más de 300 jóvenes, el 8 de noviembre de 1879, en el Teatro Concha, después Arechabala, por lo que desde antes, es de suponer, ya se practicaba este pasatiempo entre los cardenenses.

En esa época existían varios terrenos que eran utilizados para los juegos en diferentes zonas de la ya próspera ciudad, como fueron los de Mayordomía, en el barrio de La Marina, en el que formó como jugador José de la Caridad Méndez, “El Diamante Negro”; el de La Quinta, en Versalles, y  el del Cuartel, llamado así por radicar próximo al mismo una guarnición militar española, considerado el mejor de la localidad y  que servía de sede al Club Cárdenas, de la Liga Profesional Cubana de aquellos años.

Ya para la primera etapa  del siglo XX se construyó uno de más calidad  en las manzanas comprendidas por las calles Calvo hasta Ayllón y de Fomento hasta 21, que  alrededor de la década del 30 poseía excelente graderío, baños y almacenes y era propiedad de  un señor  de ascendencia estadounidense de apellido Borghei. Lamentablemente fue  demolido a finales de los años 50 para parcelarlo.

La verdad del estadio Pablo Avelino

Muchos aficionados piensan que el nombre que tiene el actual estadio de Cárdenas es el de un beisbolista destacado de esa comarca  y no es así.

“El estadio Pablo Avelino quedó inaugurado en el año 1958.  Lleva el nombre del campesino Pablo Avelino Fernández González, nacido en la finca El Jaguey, el 17 de agosto de 1870,  pequeña propiedad  de tierra que pertenecía a sus padres”, refleja un documento oficial que se conserva en el Museo Oscar María de Rojas.

Durante la Guerra del 95 Pablo Avelino Fernández fue un eficaz colaborador del Partido Revolucionario  Cubano y del Servicio Secreto, así como de la Junta Patriótica. Más tarde se incorporó a las fuerzas de la Brigada Cárdenas, al mando del General Carlos María de Rojas, quien  por cierto fue un entusiasta jugador de béisbol antes de la guerra.

En 1957, al formarse un patronato con el fin de construir un estadio para softbol,  los hijos de Pablo Avelino cedieron un espacio de la finca de su propiedad para ejecutarlo, recordando que en 1930  su padre  había  prestado  a varios jóvenes locales de escasos recursos económicos un terreno para la práctica de béisbol. El ya mencionado patronato decidió ponerle el nombre de Pablo Avelino al estadio.

“Pablo Avelino Fernández y González falleció  en Cárdenas el 11 de junio de 1944.”

Quiero reiterar que su primera función fue para el softbol, con cercas de canto situadas a menos de 250 pies del home y  se jugaba  de noche. Aquello fue una innovación para los cardenenses que no tenían estadio con luces y los llenos eran  a diario. Allí se jugaron las dos ligas existentes en la ciudad, primero en el verano, la social, donde competían equipos como el Liceo de Cárdenas, el Club Náutico de Varadero, dos equipos de Logias Off-Fellows y la Carlos M. de Rojas,  el Deportivo, entre otros, y ya en el invierno,  la Liga Comercial, con equipos de fábricas y comercios.

Antes del Pablo Avelino,  se jugaba softbol en un terreno de la cantera de “Chacho”,  por detrás del Acueducto, que era más bien rústico y con pocas condiciones.

Ya después del triunfo de la Revolución la ciudad necesitaba un estadio de béisbol superior al Esteban Hernández, antiguo parque del Colegio La Progresiva, y se  amplía el Pablo Avelino, pero con el inconveniente que para aprovecharle las gradas se mantuvo situado el terreno de juego igual que como estaba,  de Norte a Suroeste y no del Oeste al Suroeste, de manera que el sol no molestara los ojos de los jugadores. Por eso se hace difícil  jugar allí de día.

Queda aclarado que Pablo Avelino Fernández no fue un pelotero cardenense, como muchos creen, sino un combatiente de la Guerra de Independencia de 1895.



Comentarista-narrador deportivo en Radio 26. Matanzas. Cuba. Vive en Matanzas


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Mostrar Botones
Ocultar Botones