Hoy se cumplen sesenta años del asesinato del líder histórico del sector transportista en Cuba: José María Pérez Capote. Hombre humilde y valiente que tras ser arrestado por el agente bajo las órdenes del Coronel Conrado Carratalá fue torturado asesinado y lanzado al mar. Entonces dirigía la organización obrera del país asumida en 1952 cuando el régimen de Batista impidió la entrada del Secretario General de la Central de Trabajadores de Cuba(CTC) Lázaro Peña.
En su quehacer sindical llamaba constantemente a la unidad de todos los trabajadores y dirigía sus frecuentes protestas, se movilizaba a favor de los detenidos y denunciaba tales hecho ante los órganos de prensa.
Siempre estuvo firmemente convencido de que sólo la unión de los obreros podía garantizar la defensa de sus intereses, sobre ello decía: “En el campo proletario cada vez que el entendimiento cordial y sincero ha cobrado cuerpo entre sus militantes el movimiento obrero ha marchado con éxito”.
Tuvo una vida realmente intensa para quien vivió solamente 46 años. Organizó la huelga de choferes de la empresa de ómnibus de Cuba que había desempleado arbitrariamente a más de 700 hombres. Representó las demandas que exigían la reposición de los desplazados, abogó por la creación del escalafón laboral, la pareja de chofer y cobrador para cada carro, aumentos salariales y supresión del despido.
Estas exigencias fueron alcanzadas en su mayoría. En 1935 fundó el primer sindicato del transporte.
Su existencia la entregó totalmente a defender sus creencias, convicciones y causas justas por amor a su patria y a los suyos.
Su existencia la entregó totalmente a defender sus creencias, convicciones y causas justas por amor a su patria y a los suyos.






















