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Saturday 23 November 2019
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El “silencio” de las placitas

María se dirige a su placita como todas las semanas. Desde finales de septiembre no encuentra en este sitio los productos agropecuarios que quisiera y justo en la esquina de su cuadra, a viva voz, un carretillero pregona sus ofertas.  Sin embargo, María, como muchos matanceros, no puede pagar a sobreprecio el tomate, el plátano y el guaguí. Ella espera pacientemente que termine la especulación y el “silencio” de las placitas.

El abastecimiento de puntos de venta y mercados agropecuarios estatales representa una de las problemáticas que afecta a la población en la provincia de Matanzas, específicamente en su territorio cabecera.

Después del paso del huracán Irma se dañaron cerca de nueve mil hectáreas dedicadas a los granos, viandas, frutales y hortalizas. Los principales perjuicios se concentraron en cultivos como el maíz, el plátano, el arroz, la yuca, la calabaza y los vegetales, según datos ofrecidos en la Delegación de la Agricultura.

No obstante, Roberto Gómez, director agrícola de esta entidad, reconoce las deficiencias en el abastecimiento de las placitas.

“A pesar de los esfuerzos aún este mecanismo no funciona bien. Sin embargo, hoy nos afectan también las lluvias constantes que impiden la extracción de yuca y boniato por la humedad de los suelos.”

Entre los productos que se observan en las tablillas de los puntos de venta resaltan granos y algunas viandas, pero la escasa oferta en estos centros estatales, en contraposición con la variedad de productos agrícolas que venden los llamados carretilleros, vislumbra problemas en la comercialización.

“Es cierto que hay productos que están en las carretillas y no los posee la red comercial de Acopio. Hoy nos falta un mayor control en el campo para evitar el desvío de las producciones”, precisó Reynold Hernández, comercial de la Empresa provincial de Acopio.

“La provincia posee volúmenes suficientes de yuca y boniato. Dentro de 18 días debe incorporarse a la red comercial el pepino, el tomate y otras hortalizas de hojas”, precisó el directivo.

A pesar de las perspectivas, muchos usuarios ansían que se abastezcan con más productos las placitas. Tal es el caso de Teresa, jubilada, quien considera que el precio de los productos de  los carretilleros son demasiados altos y nadie le pone fin.

De acuerdo con Ernesto Flores Herrera, director de la Dirección de Supervisión Integral (DIS), la figura del carretillero llegó para quedarse y desde su área están tratando de organizar la actividad.

“Nosotros con los carretilleros y aquellos que comercializan productos del agro ilegalmente hemos tomado un grupo de medidas, pero indudablemente lo que estamos haciendo no cubre las expectativas de la población. En la feria creamos un horario para que los que posean licencia compren los productos, porque no existe un mercado mayorista.”

Gilda Rodríguez Piñeiro, subdirectora provincial de Finanzas y Precios, especificó algunos detalles de esta actividad por cuenta propia.

“Hoy los carretilleros son una figura más dentro del cuentapropismo, no se rigen por ninguna resolución, sino por la oferta y la demanda.”

Por otra parte, Alfredo, vecino de la calle Álvarez, expresó su preocupación por la venta en los mercados de algunos productos como si fueran de primera, cuando en realidad son de tercera calidad.

“Hasta la fecha impusimos con un grupo reducido de inspectores, cerca de dos mil 480 multas. Las principales indisciplinas son comercializar productos sin estar en la pizarra informativa y alterar los precios”, añadió el director de la DIS.

No obstante, Modesto González, jefe de la agricultura urbana en la provincia, resalta que si aumentamos los patios y parcelas, con esa práctica agrícola tendríamos hoy más productos.

“En estos momentos todos los canteros de los organopónicos están sembrados, hoy se prioriza el consumo social en escuelas y hospitales. Indudablemente los puntos de venta de la agricultura urbana son insuficientes en territorios como el municipio de Matanzas.”

Los pronósticos, de acuerdo con los planes agrícolas, establecen que el abastecimiento en los mercados y puntos de ventas estatales se debe estabilizar a finales de noviembre e inicios de diciembre de este año, gracias en gran medida a la labranza de cultivos de ciclo corto y al aumento en los planes de siembra correspondiente a la campaña de frío.

También, la dirección del país en un diálogo directo con productores y los representantes de las unidades productoras, explicó la necesidad de aumentar las producciones y crear puntos de acopio en las cooperativas.

No obstante, esta situación entraña reflexiones acerca de las deficiencias en la contratación, la comercialización y el desvío de producciones. Incluye, además, adaptar nuestra agricultura para resistir los efectos del cambio climático, que van desde potentes huracanes hasta intensas sequías. Ser eficientes y autosuficientes en las prácticas agrícolas, quizás elimine ese “silencio” en las placitas.

Fotos: Abel López Montes de Oca




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