El domingo último (26 de noviembre) el día estaba despejado, el cielo lucía un azul brillante y el mar se veía tranquilo. Todo era armonía. Las calles de la ciudad de Matanzas se vestían de azul, rojo y blanco, los colores de nuestra enseña nacional. Había confabulación, en buen sentido de la palabra, para desarrollar la jornada electoral donde serían elegidos los delegados municipales del Poder Popular.
El entorno donde me encontraba era el colegio número 1 de la Circunscripción 46, del Consejo Popular Playa, escenario histórico. Allí, el 24 de junio de 1974, cuando la instauración del Poder Popular en Matanzas, estuvo el Comandante en Jefe y realizó su voto simbólico.
La presencia de Fidel en ese sitio fue el motivo para realizar una actividad de recordación, a 43 años de aquel acontecimiento. Estaban presentes electores, miembros de la mesa electiva, dirigentes de la provincia, el municipio y vecinos de la comunidad, entre ellos María Elena García González, una de las pioneritas que cuidó la urna en ese entonces y Severiano Emilio de Armas Hernández, un octogenario que fue el primero en votar ese luminoso día.
Encuesté a varios de los asistentes que estuvieron en 1974 y repitieron este año. Las preguntas giraron en torno a cómo estaba el cielo aquel día, si había sol o estaba nublado y si el mar tenía sus aguas mansas o “picadas”, en fin, las preguntas estaban dirigidas a buscar un parangón entre ambas fechas. Ninguno recordaba lo preguntado.
Entonces sometí a encuesta otra batería relacionada con la presencia de Fidel en ese lugar y todos dieron detalles, incluso, los más mínimos, pero lo interesante de las respuestas es que no variaban una de las otras, lo que demuestra la permanencia de nuestro Comandante en Jefe en el pueblo cubano.






















